Durante marzo de 2026, los precios de los alimentos a nivel global registraron un aumento de 2,4%, marcando así el segundo mes consecutivo de subidas.
- Este incremento responde a una combinación de factores, entre ellos el encarecimiento de la energía y las tensiones geopolíticas, así como condiciones propias de la oferta y la demanda en los mercados agrícolas, según el informe del Índice de Precios de los Alimentos de la FAO.
Con respecto a términos interanuales, los precios se ubicaron 1,0% por encima de los niveles de hace un año, aunque todavía se mantienen 19,8% por debajo del máximo alcanzado en 2022. En este contexto, todos los grandes grupos de productos mostraron aumentos, aunque con distinta intensidad.
En particular, el mercado de la carne ha comenzado a ganar protagonismo dentro de esta tendencia, al registrar un incremento mensual de 1,0% y un alza de 8,0% en términos interanuales. Este comportamiento refleja una presión creciente en los precios de las proteínas animales, aunque con diferencias importantes entre sus distintos segmentos, especialmente en el caso de la carne aviar, que mantiene una evolución más estable.
Figura 1: Índice de Precios de la Carne de la FAO. Este valor correspondiente a los meses más recientes se deriva de una combinación de precios proyectados y observados. Esto puede, en ocasiones, requerir revisiones significativas del valor final del Índice de Precios de la Carne de la FAO.
ALZA EN LOS PRECIOS DE LA CARNE
El Índice de Precios de la Carne registró un alza de 1,0% en marzo respecto a febrero y un aumento de 8,0% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por la carne de cerdo, cuyos precios mostraron una recuperación reciente, pasando de 100,5 puntos en febrero de 2026 a 104,0 en marzo, tras haber tocado un mínimo de 99,6 en enero. Este repunte refleja una reactivación de la demanda, especialmente en mercados clave.
Además, la carne bovina también contribuyó a la tendencia alcista, con incrementos sostenidos que la llevaron a alcanzar 150,7 puntos en marzo de 2026. Este comportamiento confirma una presión constante en este segmento, asociada a una menor disponibilidad de ganado y a una demanda global firme.
Mientras, la carne aviar registró una leve caída en sus precios internacionales. En marzo se ubicó en 116,4 puntos, por debajo de los 117,0 observados en febrero.
- No obstante, más allá de esta variación mensual, su evolución a lo largo del período muestra una marcada estabilidad, manteniéndose dentro de un rango estrecho de entre 110 y 117 puntos.
Esta estabilidad sugiere que la carne aviar enfrenta menores presiones inflacionarias en comparación con otras proteínas, en gran parte debido a una oferta abundante y a una demanda internacional relativamente equilibrada.
Por su parte, la carne ovina también mostró una disminución reciente, aunque se mantiene en niveles elevados —159,7 puntos en marzo—, evidenciando una mayor volatilidad y presión en este mercado.
Figura 2: Tendencias del índice del precio de la carne anual. Fuente: Elaborado con datos de la FAO.
COMPORTAMIENTO DE LOS CEREALES
En paralelo, los precios de los cereales aumentaron 1,5% en marzo en comparación con febrero y 0,6% en términos interanuales. Este incremento se debió principalmente al alza en los precios del trigo, que subieron un 4,3% como resultado de preocupaciones por la sequía en Estados Unidos y menores expectativas de siembra en Australia debido al alto costo de los fertilizantes.
No obstante, estas presiones alcistas se vieron parcialmente mitigadas por condiciones favorables en Europa y una oferta global aún suficiente, lo que limitó aumentos más pronunciados.
En el caso del maíz, los precios crecieron apenas un 0,9%, reflejando el efecto de una amplia disponibilidad global que continúa moderando el mercado. Aun así, factores como el encarecimiento de los fertilizantes y mejores perspectivas de demanda de etanol brindaron cierto soporte. Asimismo, productos como la cebada y el sorgo también registraron incrementos moderados.
ÍNDICE DE PRECIOS DE LOS ACEITES VEGETALES
En contraste con la tendencia general de los precios de los alimentos, el arroz experimentó una caída de 3,0% en marzo. Esta disminución respondió a la presión de las cosechas, una menor demanda internacional y la depreciación de monedas frente al dólar estadounidense, lo que afectó a todos los segmentos del mercado.
Por otro lado, los aceites vegetales mostraron uno de los mayores aumentos del período, con un alza de 5,1% mensual y de 13,2% en términos interanuales. Este fuerte incremento estuvo impulsado por el encarecimiento de los aceites de palma, soja, girasol y colza, destacando especialmente el aceite de palma, que alcanzó su nivel más alto desde 2022.
REFLEXIÓN FINAL
En conclusión, aunque los precios de los alimentos continúan en ascenso, el mercado de la carne se posiciona como uno de los principales motores de esta tendencia.
- Sin embargo, dentro de este sector, la carne aviar introduce un matiz relevante al mostrar una leve caída y una notable estabilidad, evidenciando cómo la abundancia de oferta puede contrarrestar las presiones inflacionarias presentes en otros tipos de carne.
Figura 3. Comparación del Índice de Precios de la Carne y del Índice de Precios de la Carne Aviar (enero 2025 – marzo 2026). Fuente: elaboración propia a partir de datos de la FAO.
Fuente: Con información del reporte del Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (FFPI).

