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Bolivia: Escasez de maíz pone en jaque la producción de pollo

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Bolivia: Escasez de maíz pone en jaque la producción de pollo

En Bolivia, la producción avícola en Cochabamba atraviesa uno de sus momentos más críticos en los últimos años. Los pequeños y medianos productores han lanzado una voz de alerta debido al grave retraso en la entrega de maíz subvencionado por parte de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos, EMAPA.

 

MAÍZ: INSUMO CLAVE PARA LA AVICULTURA

Para entender la magnitud del problema, es necesario comprender la importancia del maíz en la cadena de producción avícola. Un pollo de engorde requiere entre 3,8 y 4 kilos de maíz para alcanzar el peso adecuado para su comercialización.

De esta forma, cualquier variación en la disponibilidad o precio de este grano impacta de forma directa en los costos de producción y, por ende, en la oferta del producto final.

 

En consecuencia, se verían obligados a adquirirlo en el mercado negro o a través de intermediarios, a precios mucho más elevados, lo que vuelve insostenible la actividad para quienes no cuentan con respaldo económico.

 

UNA CRISIS QUE SE PROFUNDIZA

Conforme a Marlon Álvarez, representante de la Asociación de Pequeños y Medianos Avicultores, ASMYPAD, la situación se ha vuelto insostenible en los últimos meses.

“En julio solo recibimos el 50% de la dotación; en agosto no hubo entrega y en septiembre tampoco. Si esto continúa así, en 60 días habrá menos pollo en el mercado y un alza inevitable en los precios”, advirtió.

Las cifras no son menores: Bolivia tiene un consumo promedio de 46 kilos de carne de pollo per cápita al año, siendo esta la principal fuente de proteína animal para millones de bolivianos. Cochabamba, por su parte, produce alrededor del 24% del total nacional, con más de 61 millones de pollos, según la Asociación Nacional de Avicultores de Bolivia, ANA.

 

PRODUCTORES AL LÍMITE

Uno de los aspectos más preocupantes es que los pequeños y medianos productores no cuentan con reservas de maíz. A diferencia de las grandes empresas integradoras, que tienen almacenaje privado, los más chicos dependen completamente de lo que distribuye EMAPA. “Si no llega el maíz, trabajamos a pérdida”, afirman desde el sector avícola.

 

La escasez de maíz no es un problema nuevo. En los años 2023 y 2024 ya se registraron protestas en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba por las mismas causas: retrasos en la distribución, falta de transparencia y problemas en la asignación del grano.

Sin embargo, lo que distingue a la crisis actual es que podría derivar en una falta visible de pollo justo en los últimos meses del año, cuando el consumo se incrementa considerablemente.

 

MEDIDAS DE PRESIÓN Y ADVERTENCIAS

Frente a este panorama, los productores han dado un ultimátum al Gobierno. Si no se garantiza la entrega de maíz, iniciarán medidas de presión. Estas incluyen marchas y posibles bloqueos en puntos estratégicos, como los centros de distribución de EMAPA. “Primero será una marcha, y si no hay solución, tomaremos otras medidas. No podemos seguir trabajando en condiciones de pérdida, advirtió nuevamente Álvarez.

 

CONSECUENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

De no solucionarse el problema en el corto plazo, el sector proyecta un escenario alarmante:

REFLEXIÓN FINAL

En Bolivia, esta crisis pone en evidencia la profunda dependencia estructural del maíz subvencionado en la producción avícola. La falta de una política integral y sostenible que garantice el suministro continuo del grano no solo amenaza a miles de granjas, sino que también pone en riesgo la seguridad alimentaria de millones de familias bolivianas.

Ante este panorama, se vuelve urgente que el Gobierno tome decisiones concretas y efectivas para evitar una crisis mayor que afecte tanto a productores como a consumidores en todo el país.

 

Fuente: Con información de Publiagro, Bolivia

 

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