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Cobb-Vantress celebra 10 años de compartimentación de planteles avícolas con la validación de seis países latinoamericanos

Escrito por: Equipo Técnico Cobb
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Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Perú ya han aprobado el sistema de compartimentación de Cobb; el producto continúa exportándose incluso en casos de Influenza Aviar y enfermedad de Newcastle en Brasil.

Certificada para producción en compartimentación desde 2016 por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA), en colaboración con la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH, anteriormente OIE), Cobb-Vantress, la empresa de genética avícola más antigua en operación en el mundo, ha obtenido la autorización para su sistema de compartimentación en seis países latinoamericanos.

La unidad brasileña de Cobb fue la primera empresa del mundo en recibir la certificación del organismo internacional para implementar la compartimentación de planteles avícolas y cuenta con el Compartimento n° 001 en Brasil. Desde su certificación, la compañía se ha sometido a auditorías semestrales, realizadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, que certifican el riguroso cumplimiento de los protocolos requeridos y garantizan la revalidación del sello.

Mediante la compartimentación, Cobb-Vantress lleva a cabo la producción avícola en subpoblaciones con un alto grado de bioseguridad.

El modelo amplía el control sanitario de las aves, con la aplicación de estándares más estrictos, análisis de riesgos periódicos, un sistema de trazabilidad estructurado y la vigilancia constante de las aves internas y la fauna silvestre que rodea las unidades.

“Recibimos delegaciones de expertos y técnicos de algunos de estos países para auditar nuestro proceso de producción dentro del compartimento. La aprobación proporciona aún más credibilidad sanitaria y avala la calidad y la seguridad de nuestra producción, aumentando la confianza de los países importadores. Con un compartimento reconocido, Cobb tiene un acceso más rápido a mercados exigentes y logra responder mejor a las crisis sanitarias”, afirma Veruska Pinheiro, Especialista en Comercio Exterior de la compañía.

Perú, Ecuador y Argentina visitaron la unidad brasileña de la empresa, donde auditaron los procedimientos de compartimentación. Bolivia, Uruguay y Paraguay certificaron la compartimentación mediante el análisis de documentos.

La iniciativa de solicitar la aprobación de la compartimentación también a los países latinoamericanos que reciben los productos de la empresa busca garantizar el flujo de exportaciones y envíos de productos incluso en caso de confirmación de enfermedades aviares en Brasil.

Además de la seguridad sanitaria, la compartimentación fortalece los acuerdos comerciales y reduce los riesgos económicos. Sin este modelo, un brote a nivel nacional podría provocar un bloqueo total de las exportaciones, causando importantes pérdidas de ingresos y afectando las relaciones con clientes estratégicos.

Con el sistema compartimentado, el efecto tiende a ser localizado, lo que permite la continuidad de las operaciones en los núcleos aprobados.

Para Rafael Bampi, director asociado de Calidad y Sanidad de Cobb, en un sector altamente competitivo como el de la genética avícola, la compartimentación se convierte en un diferenciador estratégico.

“La compartimentación es un compromiso de la empresa. Mediante ella, se certifica la salud y la calidad de las aves que Cobb produce y distribuye al mercado avícola nacional e internacional”, explica Bampi.

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