Este 10 de mayo se celebra el Día Mundial del Pollo, una fecha impulsada por el International Poultry Council, IPC, con el propósito de destacar la relevancia de la carne de pollo como una de las proteínas más accesibles, nutritivas y sostenibles del mundo. Además, esta conmemoración permite reflexionar sobre el papel estratégico que desempeña la avicultura en la seguridad alimentaria global y el desarrollo económico de numerosas regiones.
- En 2026, la industria avícola no solo mantiene su crecimiento, sino que también se consolida como un componente esencial dentro de los sistemas alimentarios modernos.
- En este contexto, resulta clave observar primero el comportamiento del mercado global para comprender la relevancia de América Latina dentro del sistema productivo mundial.
CONTEXTO GLOBAL DE LA PRODUCCIÓN AVÍCOLA
A nivel mundial, la producción de carne de pollo continúa mostrando una tendencia de crecimiento sostenido durante la última década. Según datos del United States Department of Agriculture, entre los ciclos MY 2016–2025, la producción global promedió aproximadamente 99,12 millones de toneladas métricas, con una tasa de crecimiento compuesto cercana al 2% anual.
Asimismo, las proyecciones más recientes confirman la continuidad de esta tendencia expansiva.
- En el ciclo 2024/2025, la producción mundial alcanzó aproximadamente 104,4 millones de toneladas métricas,
- Mientras que para 2025/2026 se estima que llegará a 107,99 millones de toneladas métricas.
En consecuencia, esto representa un crecimiento interanual cercano al 3%, lo que evidencia no solo la resiliencia del sector avícola, sino también su papel cada vez más relevante dentro del sistema alimentario global.
Por lo tanto, la carne de pollo se consolida como una de las proteínas animales con mayor dinamismo y proyección a nivel internacional.
AMÉRICA LATINA: UNA POTENCIA AVÍCOLA GLOBAL EN CONSOLIDACIÓN
En este escenario global, América Latina se posiciona como una región estratégica, ya que representa aproximadamente un tercio de la producción mundial de carne de pollo.
- Gracias a su eficiencia productiva, disponibilidad de materias primas y creciente tecnificación, la región ha logrado consolidarse como un actor clave en el abastecimiento global de proteína animal.
Por otra parte, durante los últimos años, la producción regional se ha mantenido cerca de los 30 millones de toneladas anuales, mientras que las exportaciones han superado consistentemente los 5 millones de toneladas. De este modo, la región no solo abastece su mercado interno, sino que también fortalece su presencia en mercados internacionales estratégicos.
- Asimismo, países como Brasil —principal líder avícola de la región—, junto con México, Colombia, Perú, Argentina y Chile, continúan expandiendo su producción avícola para responder al creciente consumo interno y regional, lo que refuerza aún más la dinámica de crecimiento del sector en toda América Latina.
Del mismo modo, el consumo per cápita en la región se mantiene elevado, alcanzando en promedio cerca de 40 kg por habitante al año. Esto evidencia claramente la importancia del pollo dentro de la dieta regional, debido a su accesibilidad, versatilidad y alto valor nutricional.
BRASIL: LIDERAZGO GLOBAL EN PRODUCCIÓN Y EXPORTACIÓN
En este contexto, Brasil continúa desempeñando un rol protagónico dentro del sector avícola mundial. De hecho, el país se posiciona como el mayor exportador de carne de pollo del planeta y el tercer mayor productor global.
Durante 2025, Brasil cerró el año con cifras históricas que reflejan la fortaleza de su cadena productiva. Según la Asociación Brasileña de Proteína Animal, ABPA, el país alcanzó una producción de 15,289 millones de toneladas, mientras que sus exportaciones llegaron a 5,324 millones de toneladas, marcando así un récord sin precedentes.
- A partir de estos resultados, las proyecciones para 2026 indican que la industria continuará expandiéndose, impulsada por la demanda internacional, la diversificación de mercados y la alta competitividad del sector. Como resultado, Brasil refuerza su posición como un proveedor estratégico de proteína para más de 150 países en todo el mundo.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL EN AMÉRICA LATINA
Por otra parte, la industria avícola no solo destaca por su producción, sino también por su profundo impacto económico y social en la región. A lo largo de toda la cadena productiva, el sector genera millones de empleos directos e indirectos, especialmente en áreas rurales donde actúa como motor de desarrollo local.
Además, la avicultura contribuye significativamente a la estabilidad económica de numerosos países, ya que impulsa las exportaciones agroindustriales, fortalece las economías regionales y promueve la inversión en tecnología y bioseguridad.
Del mismo modo, el sector facilita el acceso a alimentos de alto valor nutricional a precios relativamente accesibles, lo que contribuye directamente a la seguridad alimentaria de la población. A esto se suma su creciente eficiencia ambiental, ya que la producción de carne de pollo presenta una menor huella de carbono en comparación con otras proteínas animales.

