El presente análisis se basa en la información del Reporte anual Anual de Ganadería y Productos (2025) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA. Este documento ofrece una visión detallada sobre la evolución productiva, comercial y de consumo del mercado de carne de pollo en Venezuela, destacando sus avances y desafíos.
RECUPERACIÓN DEL CONSUMO Y PROTAGONISMO DEL POLLO
Tras años de contracción económica y colapso productivo, la industria cárnica venezolana ha comenzado a mostrar signos claros de recuperación.
- En 2018, el consumo per cápita de carnes se había desplomado a tan solo 18 kilogramos; sin embargo, para 2025 se proyecta que esa cifra ascienda a 45 kilogramos, lo que representa un crecimiento del 153%.
Figura 1. Venezuela: Consumo per cápita de carne 2010–2024 (kg)
Fuente de los datos: Industrias ganadera y avícola de Venezuela; no son datos oficiales del USDA. Datos proyectados.
En este contexto, la carne de pollo se ha convertido en el eje central de la dieta venezolana. Su precio competitivo, la mejora en la oferta nacional y las inversiones del sector privado han hecho del pollo la fuente de proteína animal más accesible y demandada del país.
- Hoy, el consumidor venezolano elige la carne de pollo no solo por su valor nutricional, sino también por su disponibilidad y estabilidad de precio frente a la carne de res o cerdo.
Tabla 1. Venezuela: Consumo per cápita de carne, 2018 vs. 2025 (kg)*
Fuente de los datos: industrias ganadera y avícola de Venezuela; no son datos oficiales del USDA. *Datos proyectados.
TRANSFORMACIÓN Y MODERNIZACIÓN DEL SECTOR AVÍCOLA
Antes del colapso económico de 2015, Venezuela era capaz de abastecer su demanda interna combinando producción local e importaciones. No obstante, la crisis financiera y la hiperinflación deterioraron profundamente la industria. A partir de 2019, con la eliminación de los controles de precios y una mayor apertura del mercado, el sector comenzó a recuperar dinamismo.
Actualmente, la industria avícola venezolana está compuesta por unas 37 empresas privadas medianas y grandes, de las cuales la mayoría pertenece a la Federación Nacional de Avicultura de Venezuela, FENAVI.
- Estas compañías representan aproximadamente el 98% de la producción nacional de carne de pollo y huevos, y operan bajo un sistema de integración vertical.
- Dicho modelo les permite controlar todas las etapas del proceso productivo: fabricación del alimento balanceado, cría, procesamiento, distribución y venta del producto final.
La modernización de los procesos ha sido clave. Los galpones automatizados, los sistemas de climatización controlada y los equipos de alimentación inteligente han mejorado la eficiencia productiva y reducido los costos operativos. Dado a ello, la industria venezolana exhibe estándares comparables con los de otros países sudamericanos, consolidando su posición en el mercado interno.
PRODUCCIÓN NACIONAL: CRECIMIENTO IMPULSADO POR EFICIENCIA
Los datos del USDA reflejan un incremento notable en la producción nacional. En 2024, Venezuela produjo 548.348 toneladas métricas de carne de pollo, lo que representa un aumento del 15% respecto al año anterior. Para 2025, se prevé un salto del 40%, alcanzando aproximadamente 768.000 toneladas métricas.
Figura 2. Venezuela: Producción e importaciones de carne de pollo, 2014-2025 (TMT)
Fuente de los datos: industria avícola venezolana, Trade Data Monitor (TDM); no son datos oficiales del USDA. *Proyección 2025.
- Este crecimiento sostenido se sustenta en mejoras tecnológicas y en la adopción de prácticas más eficientes. En promedio, los pollos de engorde alcanzan un peso de 2,2 kilogramos en 40 días, con una ganancia diaria de 54 gramos y una conversión alimenticia de 1,6.
Además, la industria mantiene una estrecha relación con proveedores internacionales para garantizar el suministro de insumos. En 2024, se utilizaron más de 1 millón de toneladas de maíz amarillo y medio millón de toneladas de harina de soja, importadas principalmente de Estados Unidos, Brasil y Argentina.
- Para el 2025, se estima que la demanda de alimento balanceado ascenderá a 1,43 millones de toneladas de maíz amarillo y 717.500 toneladas de harina de soja, lo que refleja el crecimiento sostenido de la producción.
COMPETITIVIDAD Y PRECIOS ACCESIBLES
Desde 2019, la liberalización económica y la reducción de distorsiones en el mercado han permitido que el pollo mantenga precios más competitivos que otras carnes. En agosto de 2025, el precio promedio de un kilogramo de pollo era 56% inferior al de la carne molida de res o las chuletas de cerdo.
Tras este diferencial de precios, la carne de pollo ha ganado una posición dominante en el mercado nacional. Su accesibilidad ha sido determinante para que el sector recupere cuota de mercado incluso en medio de una inflación persistente.
- Además, la estabilidad en la producción ha generado confianza entre los consumidores, quienes perciben al pollo como una alternativa constante, nutritiva y económica.
CONSUMO INTERNO: EL POLLO LIDERA LA PREFERENCIA DEL CONSUMIDOR
El USDA proyecta que el consumo per cápita de carne de pollo en Venezuela aumentará a 29 kilogramos en 2025, lo que representa un incremento del 35% respecto a 2024. Este repunte evidencia la recuperación del poder adquisitivo en algunos sectores y la mejora del suministro local.
Figura 3. Consumo per cápita de carne de pollo 2014–2025 (kg).
Fuente de los datos: industria avícola venezolana; no son datos oficiales del USDA. *Proyección 2025.
Del total consumido, el 95% corresponde a pollo crudo refrigerado o congelado, mientras que el 5% restante proviene de productos procesados. Entre los productos frescos, el 80% se comercializa como pollo entero, y el 20% como cortes específicos —pechugas, muslos o alas—, lo que muestra una diversificación gradual en la oferta al consumidor.
COMERCIO EXTERIOR Y AUTOSUFICIENCIA AVÍCOLA
El fortalecimiento de la producción interna ha reducido significativamente la dependencia de importaciones. Para 2025, las importaciones de carne de pollo se estiman en 14.000 toneladas métricas, lo que supone una caída del 50% respecto a 2024. Estas compras externas provienen principalmente de Turquía y están destinadas a programas de asistencia alimentaria.
Aun así, los productos avícolas procedentes de Estados Unidos —refrigerados, congelados o cocidos— permanecen autorizados para la exportación hacia Venezuela. Sin embargo, las importaciones representan apenas el 5% de la oferta total, consolidando una tendencia hacia la autosuficiencia productiva del país.
Figura 4. Venezuela: Importaciones de carne de pollo por país de origen, 2010-2025 (TMT)
Fuente de los datos: TDM. *Proyección 2025.
CONCLUSIÓN: RESILIENCIA Y PERSPECTIVAS DE CRECIMIENTO
La industria avícola venezolana atraviesa un proceso de consolidación marcado por la eficiencia, la inversión y la modernización. Las mejoras tecnológicas, junto con la estabilidad de precios, han permitido que el sector se recupere de la crisis y se proyecte como un referente de resiliencia productiva en la región.
- Si estas condiciones continúan, Venezuela podría consolidar una autosuficiencia sostenible en la producción de carne de pollo, fortaleciendo su seguridad alimentaria y su competitividad agroindustrial.
En definitiva, el pollo no solo alimenta al país, sino que simboliza su capacidad de adaptación y su potencial para reconstruir un sistema productivo más eficiente y moderno.
Fuente: Con información del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA.
En el reporte se indica que este informe contiene evaluaciones de cuestiones comerciales y de materias primas realizadas por personal del USDA y no necesariamente declaraciones de política oficial del gobierno de EE.UU.

