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Electrólisis salina VS Hipoclorito Sódico

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Antes de todo quiero dejar claro que este artículo es, o pretende ser, una aportación completamente objetiva del proceso de la elaboración de ácido hipocloroso mediante el sistema de electrólisis salina y su comparativa con el uso de hipoclorito sódico.

En el sector ganadero y principalmente en el avícola, se está viendo con demasiada frecuencia el uso de productos no autorizados para tratamientos del agua de bebida como podrían ser:

  1. productos etiquetados como pienso complementario.
  2. productos bacteriostáticos que no es lo mismo que bactericidas.
  3. productos y equipos que justifican su implementación sobre la base de una supuesta rentabilidad extra cuando su única finalidad es desinfectar el agua.
  4. productos cuyos efectos secundarios son manifiestos en las instalaciones o en la calidad del agua, etc.

Potabilizar el agua de una explotación no consiste en aplicar un producto o instalar un equipo. Es analizar el agua de partida, acondicionarla previamente, dosificar un desinfectante, controlar su permanencia hasta los bebederos, realizar mantenimientos periódicos e higienizar periódicamente los depósitos y circuitos.

¿QUÉ ES LA ELECTRÓLISIS SALINA?

La electrólisis salina o electrocloración es una generación in situ de cloro a partir de una solución salina saturada, mediante un procedimiento eléctrico en una célula de membrana. No confundir con la cloración salina de las piscinas.

La disociación iónica de la solución de cloruro sódico que se produce en el reactor, es la siguiente:

Es decir, se produce ácido hipocloroso (HClO) en el ánodo e hidróxido sódico (NaOH) en el cátodo.

Es decir, también producimos ácido hipocloroso (HClO) que, dependiendo del pH del agua a tratar, se obtiene más o menos cantidad del mismo.

Resumiendo, podemos obtener ácido hipocloroso a través de un sofisticado y costoso equipo de electrocloración o bien simplemente utilizando, de forma adecuada, hipoclorito de sodio.

En estos momentos, y para pequeños consumos de agua, la elección es evidente. Otra cuestión es la comparativa con dióxido de cloro generado in situ, donde si hay diferencias importantes.

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