Icono del sitio aviNews, la revista global de avicultura

Fase de Transferencia: ¿Por qué importa en sistemas sin jaulas?

PDF
sistemas libres de jaula

El manejo constante y proactivo durante esta etapa es la base de una parvada productiva y bien adaptada.

La transferencia es uno de los períodos más críticos (y estresantes) de la vida del ave. Su manejo impacta directamente en el bienestar, productividad y desempeño a largo plazo de la parvada. Para los sistemas de producción sin jaulas, esta etapa requiere de atención adicional a los detalles.

El proceso de transferencia se puede dividir en tres etapas clave:

El éxito depende de la planificación y ejecución de cada etapa.

Le puede interesar: Investigadores de Hy-Line International colaboran en un estudio que identifica genes relacionados con la supervivencia de las aves ponedoras a la influenza aviar

PREPARACIÓN DE LAS POLLONAS PARA LA TRANSFERENCIA: PRIORIDADES CLAVE AL FINAL DE LA CRIANZA

Conforme las pollonas se acercan a la edad de la transferencia, es básico lograr el peso corporal objetivo y la uniformidad, para que haya un desarrollo fisiológico adecuado y disposición para la postura.

Es esencial atender cuidadosamente la densidad de población, pues el hacinamiento limita el movimiento y acceso al alimento y al agua, en especial en climas cálidos. Las condiciones pueden cambiar con rapidez del espacio adecuado a la sobrepoblación, por lo que es clave tener un manejo proactivo.

Las pollonas deben estar familiarizadas con los sistemas de crianza, para que ubiquen el alimento, el agua y las perchas. Esto garantiza un ajuste sencillo del ambiente de postura. Los programas de iluminación en esta etapa:

En toda transferencia, nunca debe disminuir la duración del día. Manténgase la iluminación controlada para prevenir la madurez prematura. En alojamientos con laterales abiertos, minimice el acceso de luz y monitoree su intensidad, ya que la brillantez en exceso puede ocasionar problemas de comportamiento.

Es vital que haya buena comunicación entre las granjas de crianza y las de postura. Comparta detalles de programas de iluminación, tendencias del peso corporal, estado de salud y reacciones vacunales que permitan estrategias dirigidas para una transición sin complicaciones.

Previo a la transferencia:

Finalmente, es importante la sincronía: La transferencia muy pronto pone en riesgo a las aves subdesarrolladas, mientras que si es muy tarde retrasa la postura y reduce el desempeño. La edad óptima por lo general es alrededor de las 16 semanas.

TRANSFERENCIA Y COLOCACIÓN: MANEJO DE UNA TRANSICIÓN SIN COMPLICACIONES

El objetivo principal durante la transferencia es minimizar el estrés y los trastornos. Maneje las aves con cuidado y evite un retiro prolongado de alimento y agua. Una vez colocadas en postura, lo primero es garantizar que las aves localicen con rapidez el agua, seguida del alimento. Debido a que las pollonas pueden perder hasta el 10% del peso corporal durante la transferencia, es muy importante que haya una rápida recuperación. La hidratación oportuna y la ingesta de alimento son clave para recuperar esa pérdida de peso corporal.

No se confíe; monitoree todo:

Durante los primeros 1-2 días, mantenga cerradas las cajas de los nidales y guíe a las aves a establecerse en el sistema en la noche, en lugar del piso, en sistemas de suelo emparrillado (slats) y aviarios. La iluminación debe ser lo suficientemente brillante para ayudarlas a encontrar recursos, y se puede aumentar gradualmente durante los primeros días para favorecer su adaptación, empezando con un nivel más alto que en la parte trasera.

PRIMERAS SEMANAS DESPUÉS DE LA TRANSFERENCIA: LLEVAR LA PARVADA AL ÉXITO

Las semanas posteriores a la colocación son críticas para establecer el desempeño a largo plazo. Es básico monitorear a diario el consumo del alimento y agua: cualquier disminución debe tratarse como una señal de aviso. Las interrupciones durante el desarrollo sexual pueden dejar efectos negativos duraderos en la producción.

Pasos clave del manejo:

PDF
PDF
Salir de la versión móvil