La Influenza Aviar H5N1 se ha consolidado como una de las principales amenazas zoonóticas a nivel global debido a su alta capacidad de propagación, su impacto significativo en aves silvestres y domésticas, y su potencial riesgo para la salud humana.
- Además, la rápida expansión del virus en la Región de las Américas ha provocado brotes en múltiples especies y ha registrado casos humanos esporádicos, lo que subraya la necesidad de mantener una vigilancia activa y coordinada.
- Por lo tanto, resulta fundamental monitorear continuamente la circulación viral, identificar cambios epidemiológicos y reforzar la preparación y respuesta de los Estados Miembros.
En consecuencia, esta actualización epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), titulada “Actualización Epidemiológica: Influenza Aviar A(H5N1) en la Región de las Américas, 24 de noviembre de 2025”, presenta los patrones recientes de transmisión, los brotes detectados en animales y humanos y las recomendaciones clave para proteger tanto la salud humana como la salud animal.
INFLUENZA AVIAR H5N1: UNA AMENAZA CRECIENTE EN MÚLTIPLES CONTINENTES
Desde 2020, el virus de Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) A(H5N1), perteneciente al clado 2.3.4.4b, ha provocado un impacto sin precedentes en aves silvestres y de corral. Inicialmente afectó a países de África, Asia y Europa; sin embargo, su rápida propagación a través de rutas migratorias llevó el virus a América del Norte en 2021, y posteriormente a Centroamérica y Sudamérica en 2022.
- Para 2023, la presencia del virus en animales ya se notificaba en 14 países y territorios de la región, reflejando su capacidad de expansión y adaptación.
- Paralelamente, se observó un aumento notable en la detección del virus en mamíferos terrestres y marinos, tanto silvestres como domésticos.
Desde 2022, 22 países en tres continentes han reportado brotes en mamíferos, lo que evidencia una circulación viral más amplia y un riesgo potencialmente mayor para la salud pública.
Desde 2003 hasta septiembre de 2025, la OMS ha registrado 991 casos humanos de Influenza Aviar A(H5N1), incluidos 476 fallecimientos, lo que representa una letalidad del 48%. Aunque los casos son esporádicos, la gravedad de la infección subraya la importancia de reforzar la vigilancia epidemiológica.
Figura 1. Brotes de Influenza Aviar por especies y principales rutas migratorias de aves silvestres por tipo de animal en la Región de las Américas en 2025, hasta el 18 de noviembre del 2025.
Fuente: Adaptado de datos publicados por la Organización Mundial de Sanidad Animal, OMSA, y datos publicados en línea por Ministerios de Salud y agencias nacionales oficiales (3, 6-19).
SITUACIÓN EN LA REGIÓN DE LAS AMÉRICAS DE LA INFLUENZA AVIAR H5N1
Brotes en animales
Entre la SE 16 de 2022 y la SE 45 de 2025, 19 países y territorios notificaron 5.136 brotes animales de Influenza Aviar H5N1, incluyendo 73 brotes adicionales respecto a la última actualización de octubre de 2025.
Brotes en aves durante 2025
Hasta la SE 45 de 2025, se reportaron 508 brotes en aves, distribuidos en aves domésticas (453) y aves silvestres (55). Los países afectados incluyen:
- Estados Unidos (389)
- Canadá (61)
- Perú (22)
- Brasil (19)
- México (8)
- Argentina (6)
- Bolivia (1)
- Guatemala (1)
- Panamá (1)
Además, hasta el 18 de noviembre de 2025, se registraron miles de detecciones en aves silvestres: 3.932 en Estados Unidos, 367 en Canadá y 239 en Islas Malvinas, confirmando una circulación viral activa y persistente.
Brotes en mamíferos
En 2025, la OMSA registró 77 brotes en mamíferos en Estados Unidos y Canadá. Aunque menor que en 2024 (751 brotes), la presencia sostenida del virus sigue siendo motivo de preocupación.
Un punto crítico ha sido la identificación del virus en ganado bovino lechero desde marzo de 2024 en Estados Unidos. Hasta noviembre de 2025, 1.082 rebaños lecheros en 18 estados se han visto afectados, resaltando la necesidad de vigilancia continua en la interfaz humano-animal.
Tabla 1. Brotes de influenza aviar o detecciones en aves y mamíferos en la Región de las
Américas en 2025, hasta el 18 de noviembre del 2025.
Fuente: Adaptado de datos publicados por la Organización Mundial de Sanidad Animal y datos publicados en línea por Ministerios de Salud y agencias nacionales oficiales (3, 17-19).
Casos humanos en la región durante 2025
Desde enero hasta la SE 45 de 2025, se han confirmado cuatro casos humanos de Influenza Aviar H5N1: uno en México y tres en Estados Unidos.
Un caso inicialmente clasificado como A(H5) en México se confirmó como Influenza Aviar A(H5N2), siendo el segundo caso de este subtipo en el país. El caso más reciente se confirmó el 14 de noviembre de 2025 en Estados Unidos, en un adulto con enfermedades preexistentes y contacto con aves de traspatio. Las investigaciones epidemiológicas siguen en curso.
RECOMENDACIONES DE OPS/OMS PARA LOS ESTADOS MIEMBROS
- Vigilancia intersectorial y enfoque “Una Salud”
La OPS/OMS insta a fortalecer la vigilancia integrada entre los sectores de salud humana, salud animal y medio ambiente, lo que permite:
- Detectar oportunamente casos en animales y humanos
- Identificar cambios epidemiológicos del virus
- Coordinar respuestas rápidas
La mayoría de los casos humanos se han asociado a contacto directo con animales infectados. Hasta el momento, no existe evidencia de transmisión sostenida persona a persona, aunque se debe monitorear constantemente.
- Reforzamiento de vigilancia en poblaciones de riesgo
Se recomienda intensificar la vigilancia en:
- Trabajadores agrícolas
- Veterinarios
- Personal de salud y laboratorio
- Personas que manipulan aves o mamíferos potencialmente infectados
Debe priorizarse la identificación de señales clínicas relevantes, como conjuntivitis, enfermedad respiratoria aguda o signos neurológicos, especialmente en personas con contacto reciente con animales enfermos.
- Protocolos de recolección y análisis de muestras
Las muestras respiratorias deben ser tomadas por personal capacitado, siguiendo normas estrictas de bioseguridad. Todo caso sospechoso debe notificarse de inmediato bajo el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
MANEJO CLÍNICO Y MEDIDAS TERAPÉUTICAS
Las primeras acciones incluyen triaje adecuado, clasificación por gravedad y medidas de prevención y control de infecciones.
Uso de antivirales
- Oseltamivir: recomendado de manera condicional para influenza grave
- Peramivir y zanamivir: no recomendados en casos graves
- Baloxavir: recomendado en casos no graves con riesgo de progresión
En personas expuestas al virus, especialmente en escenarios de alta mortalidad o riesgo desconocido, se pueden considerar baloxavir, laninamivir, oseltamivir y zanamivir.
PREVENCIÓN Y CONTROL EN ENTORNOS DE SALUD Y AGRÍCOLAS
Para prevenir la transmisión, es fundamental implementar:
- Precauciones estándar y por gotículas en centros de salud
- Medidas basadas en riesgo para procedimientos que generen aerosoles
- Uso adecuado de equipos de protección personal (EPP)
- Buenas prácticas agrícolas
- Manejo seguro de animales infectados
- Limpieza y desinfección adecuada en granjas afectadas
Asimismo, existen vacunas H5 autorizadas para uso humano en periodos interpandémicos, cuya revisión de recomendaciones continúa en curso.
CONCLUSIÓN
La situación epidemiológica de la Influenza Aviar H5N1 en las Américas evidencia una circulación viral amplia en aves y mamíferos, con casos humanos esporádicos vinculados principalmente al contacto directo con animales infectados.
- Aunque no se ha observado transmisión sostenida entre personas, la presencia continua del virus en diversas especies subraya la importancia de mantener una vigilancia activa y coordinada.
En este contexto, los países de la región deben reforzar la cooperación intersectorial bajo el enfoque de “Una Salud”, fortalecer los sistemas de detección y respuesta, y asegurar la implementación rigurosa de medidas de prevención tanto en el ámbito sanitario como agrícola.
- Estos esfuerzos conjuntos son esenciales para reducir riesgos, anticipar posibles cambios en el comportamiento del virus y proteger la salud humana y animal.
Fuente: Con información de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

