Icono del sitio aviNews, la revista global de avicultura

La industria del huevo en Latinoamérica, breve perspectiva

Escrito por: Dr. Guillermo Díaz Arango - Consultor em Nutrição e Produção de Poedeiras
PDF
huevos consumo latam

Gracias a la inversión en tecnologías y equipos de los empresarios y a los esfuerzos en investigación y desarrollo de las casas genéticas, hoy el huevo se ha constituido en una proteína de origen animal de alto valor biológico y bajo costo a tener en cuenta en la guerra por la erradicación del hambre en el mundo y especialmente en Latinoamérica.

En los últimos años, el consumo del huevo en Latinoamérica ha tenido un crecimiento sostenido y con algunas escasas excepciones, este crecimiento ha sido considerable. Tanto la producción como el consumo de huevo se han visto incrementados, por el crecimiento de la población, por su precio competitivo y también gracias a las campañas de fortalecimiento del consumo, que buscan promover una alimentación saludable y nutritiva. Asia y Sudamérica son las dos zonas del mundo que han visto crecer más rápidamente su producción y consumo

En el 2018, la población de ponedoras en Latinoamérica fue de aproximadamente 470 millones; el consumo per-cápita de huevos fue de 209 unidades, con México como mayor productor y consumidor (367 unidades per-cápita); también encontramos un grupo de 5 países con un nivel alto de consumo y producción de huevos como son: México, Brasil, Argentina, Colombia y Perú que sobrepasan las 270 unidades de consumo per-cápita al año.

Sin embargo, también existen algunos países en donde su bajo consumo (por debajo de las 170 unidades) se constituye en un reto para mejorar la seguridad alimentaria de la población como son Ecuador, Honduras, Paraguay, Republica Dominicana, Guatemala y Nicaragua, quienes podrían verse como oportunidades de mercado para los demás países.

Venezuela es un caso especial por razones bien conocidas.

El huevo es un alimento de alto valor biológico, proteína de altísima calidad y digestibilidad, a la cual tienen acceso todos los niveles socioeconómicos de la población y que contribuye de manera significativa a la seguridad alimentaria de poblaciones vulnerables.

También es un producto versátil en su preparación culinaria, transporte y conservación y permite que un mayor número de personas sean alimentadas por kilogramo de producto comparativamente con otras fuentes de proteína como la carne o el pescado, lo que nos lleva a concluir que la tendencia del consumo seguirá siendo al alza.

Cuando se revisan los datos de crecimiento de la zona latinoamericana en los últimos 20 años, podemos encontrar que el incremento en la producción de huevos no ha sido únicamente por el crecimiento de la población de aves, una gran parte se la podemos atribuir a las inversiones en tecnología por parte de los empresarios, como la introducción de ambientes controlados, baterías de jaulas y mejoras en bioseguridad en las granjas y por otro lado a las mejoras genéticas logradas en las diferentes estirpes, las cuales incluyen precocidad de las aves, ciclos productivos más largos, persistencias en producción e incremento de la viabilidad; traduciéndose en más huevos por ave alojada y/o más huevos o kilogramos de huevo por unidad de área.

¿Estamos en el negocio correcto? La respuesta es simple: si la población sigue creciendo, sus necesidades de alimentos también crecen, por lo que, quien produzca alimentos, y además de alto valor alimenticio y precio asequible, ¡¡¡¡no está en el lugar equivocado!!!!

PDF
PDF
Salir de la versión móvil