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Los límites de la antibioterapia en ponedoras

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Lluís Puig Rodas
Director adjunto de marketing España
Industrial Veterinaria S.A.
lluis.puig@invesa.eu

 

La elevada velocidad de crecimiento del broiler actual es un hito genético que sigue batiendo los límites de la eficiencia productiva. Su contrapartida es que con semejante brevedad de vida, la capacidad de intervención farmacológica ante un problema sanitario queda muy limitada. Hay que producir alimentos sanos y seguros, esto significa que estén libres tanto de enfermedad como de residuos farmacológicos.

Si con el broiler no hay tiempo de tratar a los animales porque los tiempos de espera pueden ser fatales para la rentabilización del cebo, con un año de puesta en ponedoras el tiempo de espera no debería ser un problema. Sin embargo, ésta no es la realidad. La realidad insiste en no acomodarse a nuestras necesidades y se manifiesta con una escasa disponibilidad de oferta de antibióticos autorizados.

Tabla: Antibióticos autorizados para ponedoras en España. Fuente: Guiavet.

De la tabla sorprende, como primera impresión, la brevedad de los periodos de retirada establecidos para huevos. Sin embargo, los periodos de retirada prácticamente nulos en huevos se corresponden también con también bajos periodos de retirada para carne, siempre algo mayores excepto en el caso de la clortetraciclina. La brevedad del periodo de retirada es una característica de gran importancia en el coste de un tratamiento en gallinas ponedoras, dado que condiciona incrementar los costes productivos por la necesidad de destruir los huevos, sin poder ahorrar con la reducción del nivel de alimentación y sin los ingresos que vendrían de la venta de huevos.

Esta característica diferencial de la clortetraciclina se explica en la revisión de Goetting, Lee & Tell (2011): la clortetraciclina cuenta con una absorción enteral moderada, especialmente en las aves, que se ve frenada por la presencia de metales en el intestino. Sin embargo, su buena distribución tisular le permite llegar al huevo, y su naturaleza química la lleva a acumularse en mayor medida en el albumen que en la yema. Sus 4 días de periodo de retirada se explican por el hecho que sus residuos tardan en desaparecer. Afortunadamente, los residuos de clortetraciclina se destruyen fácilmente con las técnicas de cocción habituales (Alaboudi, Basha & Musallam, 2013; Meredith, Weiser & Winter, 1965).

En cambio, la colistina es una polimixina de elevada potencia y con escasos desarrollos de resistencia, con un espectro de acción circunscrito frente algunos gram (-) como las enterobacterias. Sin embargo, no hay que menostener a esta familia de bacterias entre las que se encuentran patógenos de importancia muy comunes en avicultura, como E. coli y Salmonella. La colistina oral presenta una prácticamente nula absorción intestinal, de forma que se convierte en extremadamente segura para el tratamiento de gallinas ponedoras, si la prioridad es asegurar la ausencia de residuos y desechar la menor cantidad de huevos posible.

Por este mismo motivo, sus indicaciones se centran en colibacilosis no enteroinvasivas. Luego, la eritromicina es un macrólido bacteriostático con excelente distribución y buena absorción por vía oral en ponedoras. Su lipofilia condiciona que tienda a acumularse más en la yema, de donde cuesta más eliminarla (de Goetting, Lee & Tell, 2011). Así, sorprende encontrar en el mercado un producto autorizado para su uso en ponedoras cuyo periodo de retirada sea de 0 días. La situación se explica porque la contribución del consumo de huevos al cálculo de la ADI (consumo diario medio) es baja como para permitir MRL más elevados (0,41 µg/kg) que en otros tejidos (EMEA, 2000).

La tiamulina, una pleuromutilina, también presenta carácter lipofílico y buena absorción oral que la lleva a acumularse ligeramente más en la yema que en el albumen. Sin embargo, dada su rápida eliminación se han permitido periodos de retirada de 0 días para huevos, mientras que para otros tejidos los periodos de retirada van de 1 a 6 días para garantizar la seguridad de los productos obtenidos (Islam, Klein & Burch, 2009).

Finalmente, la tilosina es otro macrólido lipófilo con tendencia a acumularse más en la yema que en el albumen (de Goetting, Lee & Tell, 2011). Sin embargo, los estudios aprobados por la EMEA (2000, 2) demuestran que la rápida desaparición del antibiótico del huevo permite acortar los periodos de retirada hasta los 0 días. Hay que considerar que la biodisponibilidad oral de la tilosina es baja (ya sea en forma de tartrato o de fosfato; Ji et al., 2014).

El análisis de estos datos no es muy clarificador: lo único evidente es que diversidad de la oferta es escasa. ¿Por qué no se registran más moléculas? La respuesta siempre es “por dinero”. Cada día se hacen más exigentes los requerimientos para registros, pues por el bien de todos prima la seguridad de los alimentos ante la oportunidad de negocio farmacéutico.

Luego, no podemos olvidar que el huevo es un producto que aunque se pone casi cada día, este no se hace en un día.

Figura: Desarrollo del huevo dentro de la gallina. Fuente: huevo.org

Si se valora cómo se desarrolla el huevo, en un ciclo algo superior a las 24 horas, se aprecia que no todas sus partes se desarrollan a la misma velocidad. La cáscara se forma de nuevo en unas 21 horas, el albumen en 3 horas y media, y la yema aunque lleva su germen desde antes del nacimiento, le toma unos 10 días crecer lo suficiente para ser liberada para la formación de un nuevo huevo.

Con estas consideraciones se entienden las restricciones al uso de antibióticos en ponedoras incluso antes del inicio de la puesta. Los principios activos con elevada lipofilia tenderían a acumularse y permanecer en las yemas ya desde antes del inicio de la puesta, por lo que por seguridad del consumidor se ha preferido descartar su uso ya desde edades muy tempranas.

Pero si hay tanto riesgo de residuo en huevo, ¿por qué los periodos de retirada de los productos registrados son tan breves? La respuesta, como ya se ha puntualizado, es distinta en cada caso: por su baja absorción, por su rápida eliminación, por su escasa contribución al ADI…

La coyuntura actual apuesta por utilizar los antibióticos “tan poco como sea posible pero tanto como sea necesario”. La proliferación de resistencias ha disparado todas las alarmas y desde las distintas agencias nacionales y europea del medicamento se busca a toda costa reducir su uso para preservar su eficacia. Con estas prerrogativas es normal que cueste cada vez más registrar antibióticos en veterinaria. La prioridad la tiene la medicina humana.

Entonces, ¿tendremos nuevas moléculas? Pues depende. El desarrollo de nuevos principios activos es un proceso costoso que debe poder compensarse con las ventas. La apuesta por una inversión de semejantes dimensiones obliga a constatar unas mínimas perspectivas de retorno económico. Mientras los precios de animales y medicamentos sigan a la baja, seguiremos restando músculo financiero a este tipo de operaciones y el horizonte seguirá nublado.

Otra es que el mayor control que trae One Health (“Una salud”, el slogan de la nueva política sanitaria de la UE), mediante la implantación de la receta electrónica en nuestro territorio, recupere el prestigio de la profesión veterinaria y consigo arrastre hacia arriba el valor del tratamiento farmacológico. Esperemos conseguir que los animales se traten cuando se deban tratar (siempre y sólo cuando sea necesario) y que se pague por ellos, como por los fármacos, al menos lo que cuesta producirlos. Sólo así podremos ver inversiones en nuevas moléculas.

Bibliografía

Alaboudi A, Basha EA & Musallam I (2013) Chlortetracycline and sulfanilamide residues in table eggs: Prevalence, distribution between yolk and white and effect of refrigeration and heat treatment. Food Control 33(1): 281–286

EMEA (2000). Committee for Veterinary Medicinal Products. Erythromycin. Summary Report (1), EMEA/720/99-FINAL.

EMEA (2000). Committee for Veterinary Medicinal Products. Tylosin (extension to eggs). Summary Report (4), EMEA/732/00-FINAL.

Goetting V, Lee KA & Tell LA (2011) Pharmacokinetics of veterinary drugs in laying hens and residues in eggs: a review of the literature. Journal of Veterinary Pharmacology Therapy

34:521–556

Islam KMS, Klein U & Burch DGS (2009) The activity and compatibility of the antibiotic tiamulin with other drugs in poultry medicine—A review. Poultry Science 88 (11):2353-2359

Ji LW, Dong LL, Ji H, Feng XW, Li D, Ding RL, & Jiang SX (2014) Comparative pharmacokinetics and bioavailability of tylosin tartrate and tylosin phosphate after a single oral and i.v. administration in chickens. J Vet Pharmacol Ther 37(3):312-5.

Meredith WE, Weiser HH & Winter AR (1965) Chlortetracycline and Oxytetracycline Residues in Poultry Tissues and Eggs. Applied Microbiology 13(1):86-88

 

 

 

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