Manejo térmico en granjas avícolas mejora la productividad en
México durante 2026
El control de la temperatura en granjas avícolas se ha convertido en un factor estratégico en México durante 2026, al influir directamente en el rendimiento productivo, el bienestar animal y la eficiencia del sistema.
El ambiente como factor productivo
En sistemas de producción intensiva, el ambiente dentro de las casetas juega un papel determinante en el desempeño de las aves. Temperaturas fuera de rango pueden generar estrés térmico, reducir el consumo de alimento y afectar el crecimiento.
Técnicos del sector han reforzado la importancia de mantener condiciones ambientales estables para evitar pérdidas productivas.

De acuerdo con información técnica en aviNews, el control ambiental es clave para optimizar el desempeño en granjas avícolas.
Estrés térmico y sus consecuencias
Las altas temperaturas, especialmente en regiones cálidas del país, pueden provocar disminución en el consumo de alimento, menor ganancia de peso y aumento en la mortalidad.
En gallinas ponedoras, el estrés térmico también impacta la producción de huevo y la calidad de la cáscara.
Según análisis de aviNews bienestar animal, mantener el confort térmico es esencial para preservar la salud y productividad de las aves.
Tecnología y manejo en acción
Para enfrentar estos desafíos, los productores han incorporado sistemas de ventilación, enfriamiento y monitoreo ambiental que permiten regular la temperatura dentro de las instalaciones.
Estas herramientas ayudan a mantener condiciones óptimas y mejorar la eficiencia productiva.
“controlar la temperatura es controlar la productividad en avicultura”
Un enfoque integral
El manejo térmico no solo depende de la tecnología, sino también de prácticas adecuadas como la densidad de población, el manejo de cortinas y la correcta ventilación.
La capacitación del personal es fundamental para implementar estas estrategias de manera efectiva.
Más información técnica en aviNews.
Perspectivas del sector
El manejo térmico seguirá siendo un factor clave para la avicultura mexicana, especialmente ante condiciones climáticas variables y sistemas de producción cada vez más intensivos.
La integración de tecnología y manejo permitirá mejorar la eficiencia y sostenibilidad del sector.

