México fortalece la bioseguridad avícola
para proteger la producción nacional durante el verano
Las medidas preventivas implementadas por productores y autoridades buscan preservar la sanidad de las granjas y garantizar el suministro de pollo y huevo para el mercado mexicano.

La industria avícola mexicana mantiene durante este verano un reforzamiento de sus protocolos de bioseguridad con el objetivo de proteger las unidades de producción, reducir riesgos sanitarios y garantizar el abasto nacional de carne de pollo y huevo. Estas acciones forman parte del trabajo coordinado entre productores, médicos veterinarios y autoridades sanitarias encabezadas por SENASICA.
Entre las principales medidas destacan el control de ingreso de personas y vehículos, la desinfección permanente de instalaciones, el monitoreo sanitario de las parvadas y la capacitación continua del personal. Estas prácticas permiten disminuir el riesgo de introducción de enfermedades y fortalecer la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.
La prevención sigue siendo la mejor inversión
Especialistas del sector coinciden en que invertir en bioseguridad representa una estrategia rentable para mantener la productividad y proteger la estabilidad del mercado avícola mexicano. La vigilancia epidemiológica permanente también facilita la detección oportuna de posibles riesgos sanitarios y contribuye a preservar la confianza de los consumidores.
Tecnología y capacitación impulsan la producción
Cada vez más empresas incorporan sistemas automatizados de monitoreo, trazabilidad y control ambiental que permiten optimizar la toma de decisiones dentro de las granjas. Estas herramientas, junto con la capacitación del personal, fortalecen la eficiencia productiva y reducen los riesgos operativos.

