El sector avícola colombiano atraviesa un momento de consolidación y crecimiento sostenido, impulsado principalmente por el aumento del consumo interno de pollo y huevo.
- Así lo confirma un reciente informe de Investigaciones Económicas de Bancolombia, el cual proyecta un desempeño positivo para 2025 y 2026, tanto en producción como en consumo per cápita.
Este escenario no solo fortalece la seguridad alimentaria, sino que además abre oportunidades relevantes en los mercados internacionales.
MAYOR PRODUCCIÓN AVÍCOLA PARA RESPONDER A UNA DEMANDA EN EXPANSIÓN
En primer lugar, el informe destaca que la producción de carne de pollo crecería un 9,1% en 2025, luego de un avance marginal de apenas 0,3% en 2024.
- Este repunte responde, principalmente, a un mayor nivel de encasetamiento, es decir, al aumento en el número de pollos ingresados a las granjas para su crianza.
En concreto, las proyecciones indican que en 2025 se encasetarán cerca de 954,3 millones de pollos, cifra que aumentaría hasta 991,7 millones en 2026.
- Tras este mayor volumen productivo, el sector avícola logra anticiparse a una demanda interna creciente, que se mantiene sólida incluso en un contexto económico desafiante.
EL HUEVO TAMBIÉN CONSOLIDA SU CRECIMIENTO ESTRUCTURAL
De manera paralela, la producción y el consumo de huevo mantienen una trayectoria ascendente. Durante 2024, el país cerró con una producción de 18.019 millones de unidades, lo que representó un crecimiento de 6,9%.
- Para 2025, Bancolombia proyecta una expansión adicional de 7,7%, confirmando que el huevo se consolida como una de las proteínas más relevantes en la dieta de los hogares colombianos.
Este desempeño responde tanto a factores de precio como a cambios en los hábitos de consumo. El huevo sigue siendo una alternativa nutritiva, versátil y de bajo costo, lo que explica su creciente preferencia entre los consumidores.
AUMENTO SOSTENIDO DEL CONSUMO PER CÁPITA
En línea con el mayor nivel de producción, el consumo per cápita también continúa al alza. En el caso del pollo, un colombiano promedio pasó de consumir 24 kilos anuales en 2010 a 36,8 kilos en 2024.
- Según las proyecciones, esta cifra alcanzaría los 38,2 kilos por persona en 2025, consolidando al pollo como la principal proteína animal del país.
Por su parte, el consumo per cápita de huevo muestra una evolución similar. Desde las 300 unidades por persona en 2010, se avanzó hasta cerca de 360 unidades en 2024.
De acuerdo con estimaciones de Fenavi, el consumo podría llegar a 365 huevos por persona en 2025.
Según el informe, esta dinámica refleja una mayor preferencia por proteínas accesibles y evidencia la capacidad de adaptación del sector avícola.
COSTOS DE ALIMENTACIÓN: ALIVIO PARCIAL, PERO CON RIESGOS LATENTES
Ahora bien, el crecimiento productivo no ocurre en el vacío. Uno de los factores clave que explica la expansión del sector avícola es el alivio parcial en los costos del alimento balanceado.
- Entre enero y noviembre de 2025, el precio internacional del maíz promedió los US$203 por tonelada, lo que representa un aumento anual de 7%, asociado a una menor oferta desde Estados Unidos.
- Sin embargo, este incremento se vio compensado por una caída significativa en los precios de la soja y sus derivados. En particular, la soja bajó un 12% hasta los US$446 por tonelada, mientras que la torta de soja retrocedió un 19%, ubicándose en torno a los US$412 por tonelada.
Como resultado de esta corrección, las granjas lograron mantener e incluso aumentar los encasetamientos, reduciendo la presión sobre los costos totales.
PRECIOS INTERNOS CON COMPORTAMIENTOS DIFERENCIADOS
En materia de precios, el informe identifica dos dinámicas claramente distintas en el sector avícola.
- Por un lado, el precio mayorista del pollo prácticamente se duplicó desde 2017 y, a octubre de 2025, alcanzó los $13.271 por kilo, con una variación anual cercana al 7%. Este comportamiento refleja una demanda estable y el rol del pollo como proteína líder en los hogares.
- Por otro lado, el mercado del huevo muestra una tendencia opuesta. El huevo rojo AA registró una caída de 17,7% en 2024 y acumuló un retroceso adicional de 4,8% en el promedio a octubre de 2025. Este ajuste responde a una mayor oferta, producto del aumento de gallinas ponedoras, junto con menores costos de alimentación.
INFLACIÓN CONTENIDA Y SUSTITUCIÓN DE PROTEÍNAS
Desde la perspectiva del consumidor final, tanto el pollo como el cerdo presentan inflaciones contenidas, de 3,5% y 1,3% anual respectivamente.
En contraste, la carne de vacuno volvió a encarecerse y superó el 8% anual, lo que sigue impulsando un traslado de la demanda hacia proteínas más accesibles.
EXPORTACIONES DE HUEVO Y NUEVAS OPORTUNIDADES EXTERNAS
En el ámbito del comercio exterior, el huevo colombiano comienza a ganar espacio. Las exportaciones pasaron de niveles marginales en 2022 a 10,6 millones de unidades en 2024, y alcanzaron 25,2 millones entre enero y septiembre de 2025, lo que representa un crecimiento de 203% interanual.
Cuba concentró el 96% del volumen exportado, seguido por Aruba y otros mercados menores. Aun así, este volumen equivale apenas al 1,5% de la producción mensual, por lo que no genera presiones sobre el precio interno.
- Además, se abrió una nueva ventana en Estados Unidos para exportar huevos para quebrar, destinados a uso industrial, un canal estratégico para diversificar destinos, asegurar contratos y generar divisas.
DESAFÍOS Y PERSPECTIVAS HACIA 2026
Mirando hacia 2026, el principal desafío será sostener la rentabilidad en un contexto de oferta creciente. Para ello, el sector avícola deberá enfocarse en mejorar la eficiencia productiva, la conversión alimenticia, la gestión de insumos con coberturas frente a la volatilidad del maíz, así como en la productividad en granja y la logística.
- Si estas condiciones se mantienen, la avicultura colombiana seguirá cumpliendo un rol clave como ancla de la seguridad alimentaria y motor del empleo agroindustrial, consolidando su aporte al crecimiento económico del país.
Fuente: con información de La República, Colombia.

