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Puntos críticos del proceso de vacunación in ovo

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Inmaculada Hernández, María Aurora Colvee, Miren Arbe

Vaccination Service and Equipment Manager. Ceva Salud Animal

La vacunación In Ovo es un método de vacunación que existe desde hace más de 20 años. En sus inicios fue probada para ser efectiva frente a la enfermedad de Marek, cuando la única vía de administración frente a esta enfermedad era la subcutánea. Sin embargo, a día de hoy, podemos decir que este método de vacunación se ha expandido en la industria del pollo en todo el mundo.

Aquello que inicialmente se desarrolló para la administración de una sola vacuna, actualmente permite la vacunación de los embriones de pollo frente a diferentes enfermedades como la de Gumboro, e incluso frente a la enfermedad de Newcastle, entre otras, mediante el uso de vacunas por inmunocomplejos y vacunas vectorizadas y, todo ello, de una manera masiva a velocidades de hasta 60.000 huevos/hora y precisa en términos de localización y dosis.

Puntos críticos

Para conseguir los mayores beneficios de la vacunación in ovo, además de un buen equipo de vacunación hay que tener en cuenta diversos factores involucrados en el proceso que tienen una influencia directa en el resultado final esperado: una vacunación efectiva.

Calidad del huevo

Cuando hablamos de calidad del huevo, podemos referirnos al estado sanitario del lote de reproductoras, ya que existe una relación directa entre el mismo y la calidad del huevo, tanto en términos de higiene como en calidad de la cáscara.

Un lote de huevos con una calidad de cáscara pobre va a dar lugar a un mayor porcentaje de roturas en el momento de la transferencia, y por tanto, mayor porcentaje de mortalidad embrionaria tardía, del mismo modo, se incrementará el riesgo de contaminación durante el proceso afectando directamente a la mortalidad embrionaria tardía y a la calidad microbiológica de los pollitos de 1 día que nazcan.

Es por ello que el primer paso para tener éxito en el proceso de vacunación In Ovo (I/O) reside en la granja de reproductoras, y la implementación de medidas encaminadas a reducir el riesgo de contaminación no será en vano.

Desarrollo embrionario

Es fundamental determinar el momento idóneo para llevar a cabo la inyección in ovo y así conseguir el mejor porcentaje de nacimiento y una buena protección frente a enfermedades.

ETAPA DEL DESARROLLO

El desarrollo embrionario debe ser determinante para la elección del momento de vacunación, más que el número de días y horas de incubación. El rango entre 18 y 19 días de desarrollo se considera el adecuado para llevar a cabo la vacunación I/O.

HOMOGENEIDAD DEL LOTE

Asimismo, dado que el proceso tiene lugar en una población de embriones, la homogeneidad del lote es crucial, con lotes heterogéneos habrá un determinado % de embriones fuera del rango óptimo para llevar a cabo el proceso de vacunación.

Aquellos embriones que presenten un desarrollo igual o menor de 17,5 días sufrirán mayores pérdidas de nacimiento tras la vacunación, comparado con lotes homogéneos de 18,5 días.

Por otro lado, aquellos embriones que presenten una edad superior a 19,2 días (picaje interno) sufrirán un incremento de mortalidad tardía debido a inyecciones accidentales o inadecuadamente localizadas que penalizarán la eficacia de vacunación. Por ello, que no se recomienda llevar a cabo el proceso en lotes que presenten más de un 2% de huevos picados.

Existe una relación directa entre el desarrollo embrionario y la homogeneidad del lote, y el impacto y la efectividad del proceso de vacunación. El desarrollo embrionario influirá en el lugar de deposición de la vacuna y la localización de la vacuna influirá en la eficacia de la misma.

Es esencial monitorizar rutinariamente mediante embriodiagnóstico la edad de desarrollo embrionario y su homogeneidad en el camino al éxito de la vacunación in ovo.

Granja de reproductoras

Proceso de preparación de la vacuna

El proceso de preparación de las vacunas es considerado también un punto crítico, cada uno de los apartados que envuelven dicho proceso son de suma  importancia para garantizar el éxito de la vacunación.

  1. Almacenamiento y manipulación de las vacunas

Desde el momento en que las mismas se reciben en la planta incubadora hay que asegurar su correcta conservación, ya sea en tanques de nitrógeno líquido en el caso de las vacunas congeladas o en refrigeración cuando nos referimos a las liofilizadas.

Cualquier incidencia en este apartado penalizará la eficacia de vacunación.

En su almacenamiento juega un papel importante la formación de los operarios responsables de su manipulación y el uso de registros que permitan:

2. Sala de Preparación de las Vacuna (SPV)

Todas aquellas medidas relacionadas con la Bioseguridad que se implementen en la SPV ayudarán a minimizar el riesgo de contaminación ambiental en su interior, y por consiguiente, el riesgo de contaminación de las bolsas vacunales.

3. Técnica aséptica

Hay que tener en cuenta que la contaminación de 1 litro de solución vacunal podría afectar a 20.000 embriones. Además, incrementará el riesgo de contaminación del sistema de vacuna del equipo y, por tanto, el riesgo de contaminación de los siguientes lotes.

4. Viabilidad de las vacunas

Si la capacidad inmunogénica de las vacunas se ve afectada, la eficacia de vacunación será mínima o nula, y por consiguiente, los pollitos no irán protegidos a campo.

Por ello, se considera un requisito esencial seguir estrictamente las recomendaciones indicadas en los protocolos de preparación de las vacunas.

Algunas de estas indicaciones están relacionadas con:

Higiene y Bioseguridad en la planta de incubación

La contaminación de los embriones puede tener lugar tanto en el proceso de transferencia y vacunación como durante el tiempo que los huevos perforados permanecen en las nacedoras.

El monitoreo regular y rutinario del ambiente de la incubadora mediante el muestreo microbiológico de las instalaciones nos permitirá:

El estatus microbiológico de las instalaciones puede tener un impacto en la eficacia de vacunación, el rendimiento del nacimiento y en el estatus microbiológico de los pollitos de 1 día.

Localización de la vacuna & técnica de inyección

Dentro del huevo además del propio embrión y el saco vitelino, existen los siguientes compartimentos: la cámara de aire, el saco alantoideo y el saco amniótico.

No se puede olvidar que el lugar de inyección es un punto crítico y se requiere una correcta técnica de inyección y una buena precisión para permitir a la vacuna ser depositada en el lugar correcto.

Tradicionalmente, las localizaciones estándar para una correcta vacunación son la deposición intra-embrión o la deposición en el líquido amniótico (basado en Wakenel et al. 2002), para vacunas HVT.

Es esencial que la vacuna sea depositada en el lugar adecuado y minimizar su presencia en los otros compartimentos. No obstante, hay que tener en cuenta que el tamaño de los diferentes compartimentos varía según avanza el desarrollo del embrión.

En las inyecciones próximas a los 18 días de desarrollo, la mayoría de los embriones son inyectados en el líquido amniótico.

En inyecciones más tardías (alrededor de los 19 días), el embrión es de mayor tamaño y la cantidad de líquido amniótico se reduce, ya que es deglutido por el embrión.

Por lo tanto, una alta proporción de inyecciones se localizarán intra-embrio. Esta localización es adecuada, siempre y cuando su penetración no sea tan profunda como para dañar algún órgano vital.

Cuando hablamos de técnica de inyección tendremos en cuenta los siguientes parámetros:

Todos estos parámetros tendrán un impacto tanto en la eficacia de la vacunación como en el rendimiento del nacimiento.

Aunque el equipo de vacunación I/O sea automático, se requiere un control estricto de todos estos parámetros por parte de los operarios responsables del proceso. La formación de los mismos y su especialización en todos los aspectos serán de suma importancia en el éxito de la vacunación.

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