Un reciente estudio realizado en la Comunidad Valenciana ha analizado un total de 898 cepas de Escherichia coli provenientes de aves de corral, con el fin de evaluar tanto la resistencia a antibióticos como los factores de virulencia presentes en estas cepas. Los resultados obtenidos han mostrado que la bacteria Escherichia coli patógena aviar es responsable de diversas enfermedades en las aves, como la colibacilosis, que tiene un impacto negativo tanto en la salud de las aves como en la economía del sector avícola debido a la alta morbilidad y mortalidad que genera.
En el estudio, los investigadores emplearon técnicas avanzadas como la PCR en tiempo real multiplex (RT-PCR) para identificar genes asociados a la virulencia de la bacteria, como hlyF, iroN, iss, iutA y ompT. Los resultados revelaron que muchas de las cepas analizadas presentaban una notable presencia de estos genes, lo que indica una alta virulencia, particularmente en cepas aisladas de pollos de engorde, gallinas reproductoras y ponedoras.
Uno de los hallazgos más significativos del estudio fue la presencia de cepas de Escherichia coli resistentes a la colistina, un antibiótico de última línea utilizado en tratamientos contra infecciones graves. Aunque la prevalencia de esta resistencia fue baja, se identificó un 3,3% de cepas extremadamente resistentes, lo que subraya la urgencia de reducir el uso de antibióticos en la ganadería, tanto en animales como en seres humanos, para prevenir la propagación de resistencias antimicrobianas.
El estudio también hizo hincapié en la importancia de seguir investigando el control de estas cepas patógenas, dado su impacto en la salud pública y la seguridad alimentaria. Los hallazgos sugieren que la mejora en las prácticas de manejo sanitario y el uso prudente de antibióticos podrían contribuir a mitigar la aparición de cepas resistentes y virulentas en las aves de corral.