El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) anunció recientemente un hito en la gestión sanitaria de Chile: la reapertura de los principales mercados de productos avícolas en menos de una semana tras la detección de un foco de influenza aviar de alta patogenicidad en la región Metropolitana.
Este logro evidencia la confianza internacional en la respuesta del país y la solidez de su sistema sanitario, basado en un trabajo coordinado entre el sector público y privado, y refuerza el reconocimiento global de la calidad zoosanitaria chilena.
REACCIÓN INMEDIATA ANTE EL BROTE
El foco de Influenza Aviar se notificó el pasado 24 de marzo, momento en que Chile, siguiendo las normas internacionales, suspendió de manera preventiva la certificación de exportaciones avícolas al perder su condición de país libre de la enfermedad.
No obstante, la rápida implementación de medidas técnicas permitió avanzar con celeridad hacia la reapertura de los mercados, asegurando la continuidad del comercio internacional.
El Director Nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi, destacó que la clave para esta pronta recuperación fue la Zonificación Sanitaria. Esta estrategia, desarrollada previamente por el SAG en conjunto con el sector privado, permite delimitar áreas libres de Influenza Aviar, habilitando la exportación bajo estrictos controles epidemiológicos.
Según Rojas Philippi, “esta herramienta se implementó de manera diferenciada según los acuerdos sanitarios con cada país de destino, resguardando la continuidad del comercio internacional”.
ESTRATEGIAS TÉCNICAS Y OPERATIVAS PARA MINIMIZAR EL IMPACTO
Además de la zonificación, el SAG desplegó una gestión técnica y operativa orientada a minimizar el impacto sobre la industria avícola.
Esto incluyó una comunicación constante con gremios y empresas, la reorganización de los flujos de exportación, la gestión de cargas en tránsito y la actualización de lineamientos para los equipos de inspección. Gracias a estas acciones, las regiones no afectadas pudieron retomar sus envíos de manera segura y bajo criterios sanitarios rigurosos.
- Esta combinación de estrategias permitió optimizar en un 80% los tiempos de respuesta comercial en comparación con la emergencia de 2023, reduciendo el cierre de mercados de 16 días a un rango de entre 48 y 72 horas.
Este resultado demuestra la eficiencia del sistema chileno y su capacidad para proteger tanto la salud animal como la economía del sector avícola.
LA RELEVANCIA DE LOS MERCADOS INTERNACIONALES
Durante 2025, Chile exportó productos avícolas a 43 países, siendo los principales destinos Estados Unidos, México y Puerto Rico, con volúmenes de 38.370, 24.034 y 21.929 toneladas respectivamente.
- En este sentido, la pronta reapertura de estos mercados fue fundamental para garantizar la continuidad del comercio y, a su vez, la estabilidad de la industria, que depende en gran medida de estos destinos estratégicos.
De igual manera, la rápida recuperación del comercio internacional no solo refleja la solidez de los protocolos sanitarios chilenos, sino también la importancia de mantener una cooperación estrecha entre autoridades y actores privados, que permite reaccionar con eficiencia ante emergencias sanitarias.
CONTINUIDAD DE LAS MEDIDAS Y PREVENCIÓN
El SAG continúa desplegando todas sus capacidades técnicas para limpiar y desinfectar las zonas afectadas por la Influenza Aviar, con el objetivo de recuperar progresivamente el estatus sanitario del país y consolidar la reapertura total de los mercados internacionales.
El Director Nacional del SAG enfatizó la importancia de la colaboración ciudadana: “Hacemos un llamado a las personas propietarias de aves a reforzar las medidas de bioseguridad para prevenir nuevos contagios”, subrayando que la prevención es clave para mantener la estabilidad del sector.
REFLEXIÓN FINAL
En conclusión, la gestión eficiente del SAG ante el reciente brote de Influenza Aviar demuestra la combinación efectiva de planificación, tecnología y coordinación público-privada.
Asimismo, implementación de la zonificación sanitaria, la reorganización de los flujos comerciales y, además la comunicación constante con los actores del sector permitieron minimizar el impacto económico y, al mismo tiempo, reafirmar la confianza internacional en los productos avícolas chilenos.
Por otra parte, este caso se presenta como un claro ejemplo de cómo la preparación previa y la acción rápida pueden, en conjunto, proteger tanto la salud animal como la competitividad de un sector estratégico para la economía nacional.
Fuente: Con información de Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, de Chile.

