Optimizar tamaño o peso de huevo es adecuarlo a las condiciones del mercado para generar el máximo retorno económico. Las condiciones del mercado de huevos junto con las características de comercialización de cada país son las que van a determinar la conveniencia económica de producir huevos de mayor o menor tamaño.
Mercados con venta de huevos por unidad con clasificación por peso favorecen producir huevos de mayor tamaño, especialmente en el primer tercio del ciclo productivo;
lo que normalmente no sucede cuando la venta de huevos es por kilo.
Por otro lado, es frecuente que el productor desee reducir un tamaño exagerado del huevo hacia el final de la postura;
más ahora, con gallinas que tienen ciclos productivos mucho más largos, ya que el peso del huevo tiene una correlación negativa con la calidad de la cáscara;
lo que significa un aumento en el número de huevos rotos o con fragilidad de cáscara que no se pueden comercializar.
Para el productor de huevos fértiles es de sumo interés que las gallinas reproductoras produzcan huevos de tamaño incubable lo más pronto posible y para el productor de huevos de mesa el objetivo es conseguir un tamaño óptimo de huevo que le permita el máximo beneficio económico de acuerdo con las condiciones que presente el mercado.
En ambas situaciones es importante conocer los factores que controlan el tamaño del huevo. Los factores más importantes son: genética; peso corporal y madurez sexual; condiciones
GENÉTICA
El peso del huevo está determinado en última instancia por el tamaño del óvulo liberado por el ovario; de esta manera, el ave va a producir un huevo más grande alrededor de una yema de mayor tamaño y viceversa.
El tamaño de huevo es un factor genético que siempre se ha considerado en la selección de las diferentes estirpes comerciales; sin embargo, en la actualidad cada línea genética presenta sus propios parámetros para esta característica.
Las diferencias en tamaño de huevo entre estirpes se reducen o eliminan después de las 50 semanas de edad.
PESO CORPORAL Y MADUREZ SEXUAL
El peso corporal a la madurez sexual es el factor más importante en influenciar el tamaño de huevo al inicio de la postura y durante todo el resto del período productivo.
- El peso corporal influye directamente en el tamaño de la yema que entra al oviducto, que es lo que va a determinar finalmente el tamaño del huevo.
Dentro de un mismo lote, mientras más pesada es una gallina mayor es el tamaño del huevo que produce; por lo tanto, en la medida que el lote es más uniforme en peso corporal también lo será en tamaño de huevo.
CONDICIONES AMBIENTALES
Las altas temperaturas, especialmente si están acompañadas de una humedad relativa elevada, afectan negativamente el tamaño del huevo.
- Este efecto es consecuencia de la baja en el consumo de nutrientes y la pérdida de peso corporal provocada por el estrés calórico.
Cuando las altas temperaturas ocurren durante la etapa de crecimiento de las aves, el peso a las 18 semanas puede reducirse hasta en un 20%, provocando que las gallinas entren en postura produciendo huevos muy pequeños.
MEDICAMENTOS Y CONTAMINANTES
Es importante evitar que las raciones de las gallinas estén expuestas a nicarbazina, gosipol y fumigantes; pues todos ellos afectan negativamente el peso del huevo.
La contaminación del alimento con micotoxinas, en especial aflatoxina y en menor grado toxina T-2, afectan el tamaño del huevo.
NUTRICIÓN
La nutrición tiene una influencia muy significativa en el tamaño del huevo.
Se necesitan dietas adecuadamente formuladas que aseguren un efectivo consumo de nutrientes para maximizar peso de huevo al inicio del ciclo productivo.
Los principales factores nutricionales que afectan tamaño de huevos son: ácido linoleico; nivel de energía, grasa y fosfolípidos; proteína y aminoácidos.
La deficiencia de ácido linoleico, presente en aceites vegetales, afecta el peso del huevo.
- Esta situación puede ocurrir en dietas en base a cebada, trigo o sorgo donde a su vez se obtiene la máxima respuesta a la suplementación.
La respuesta al ácido linoleico también depende de la cantidad almacenada durante el período de crecimiento.
La máxima respuesta se obtiene con alrededor de 1.5% de ácido linoleico en la dieta de gallinas sin reservas y con alrededor de 1.0% en la dieta de gallinas con reservas.
La gallina necesita un consumo diario mínimo de energía metabolizable de 280 kcal/kg para asegurar un adecuado tamaño del huevo.
Un consumo de energía por debajo del mínimo afecta el peso del huevo, sobre todo en lotes que entran prematuramente en producción.
Se ha demostrado que la grasa adicional mejora el peso del huevo y que este efecto es independiente del aporte energético y del ácido linoleico; existiendo un efecto positivo de la grasa per se.
Los aceites vegetales, en especial el de maíz y de soya, tienen un efecto mayor en aumentar tamaño de huevo que grasas animales y la respuesta al aceite adicional se obtiene con una suplementación de 2% y hasta un 4%.
Un aumento en el tamaño del huevo también se obtiene al incluir por lo menos 10% de soja integral en la dieta.
Además del aporte de aceite y ácido linoleico, el efecto se debe a la lecitina presente en la soja integral; un fosfolípido componente de la yema.
La ingestión proteica está linealmente relacionada al tamaño del huevo
Sin embargo, la respuesta se debe a una ingestión balanceada de los aminoácidos indispensables
Los aminoácidos con el mayor impacto en el peso del huevo, cuando limitantes, son:
Siendo de lejos la metionina la que tiene el mayor efecto.
No es recomendable usar niveles altos de proteína para mejorar el peso de huevos, pues no sólo significan un costo adicional, sino que, además crean un problema de contaminación y pueden afectar el desempeño productivo de las aves.
En dietas prácticas es recomendable utilizar un mínimo de 14% de proteína, con la adecuada suplementación de aminoácidos puros, para cumplir con las necesidades diarias de los aminoácidos indispensables.
En la Tabla 1 se muestra el rango actualizado de niveles sugeridos de ingestión diaria de aminoácidos digestibles para gallinas en postura.
Si se desea maximizar el peso de huevo, se recomienda usar niveles altos de aminoácidos, (lisina digestible de 800 mg/día) e incrementar la relación de aminoácidos azufrados a lisina, llegando hasta 92%; lo que significa una ingestión diaria de hasta 735 mg/día.
SUGERENCIAS PARA OPTIMIZAR TAMAÑO DEL HUEVO
Con las ponedoras actuales no es recomendable llegar al inicio de postura con aves pesadas; pues resulta menos complicado aumentar el tamaño del huevo en gallinas livianas al comienzo de la postura, que reducir el peso del huevo en aves pesadas.
La sugerencia de un peso corporal adecuado al inicio de postura, es aquel que se refleja en un consumo de alimento entre 95 y 100 gramos/gallina/día.
Los recursos para aumentar tamaño del huevo en la fase inicial, además de condiciones ambientales favorables y prevención de micotoxicosis, serían:
Una vez obtenido el peso de huevo deseado, se recomienda suspender las medidas utilizadas para conseguirlo.
Después de las 60 semanas de edad es difícil reducir el peso del huevo sin afectar la producción.
La mejor manera de controlar el tamaño excesivo del huevo hacia el final de la postura es controlando el peso de la pollita a la madurez sexual.
Es posible reducir tamaño de huevo manipulando la temperatura ambiental.
Temperaturas entre 28ºC y 29ºC, deprimen primero el peso del huevo antes que el número y que la calidad de cáscara.
Esta medida sólo se recomienda si es económicamente factible y completamente segura de manejar.
- También se puede reducir el excesivo tamaño del huevo bajando el nivel de proteína (14%), de aminoácidos indispensables (750 mg/día lisina digestible) y especialmente el nivel de metionina de la dieta.
Una reducción segura de la metionina y metionina + cistina sería entre 75 a 80% (280 a 300 mg/día de MET y 495 a 530 de MET+CIS) para evitar riesgos de pérdidas de producción.
La aplicación práctica de esta medida requiere conocimientos precisos de la composición aminoacídica de los ingredientes y del consumo de alimento.
Con las actuales estirpes de alto rendimiento productivo, se ha hecho necesario suministrar suficientes nutrientes para poder conseguir que se manifieste todo su potencial genético, incluyendo el peso de huevo.
Sin embargo, se debe considerar que la respuesta máxima en términos productivos no necesariamente corresponde a los resultados más rentable.
Es imprescindible que un buen análisis de las condiciones del mercado y del costo del alimento siempre acompañen las decisiones sobre los niveles específicos de nutrientes a utilizar.
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