La industria avícola mundial mantiene perspectivas positivas para 2026, impulsada por un crecimiento sostenido del consumo de carne de pollo y por una demanda que continúa fortaleciéndose en distintas regiones del mundo. Sin embargo, México enfrenta este escenario global desde una posición compleja, marcada por la sobreoferta interna, la presión sobre los márgenes de los productores y un entorno internacional cada vez más volátil.
- Según el más reciente informe de Rabobank, Global Poultry Quarterly Q2 2026, el consumo mundial de pollo crecería entre 2,5% y 3% durante este año, con Asia Pacífico, el sur de Asia y Europa liderando la expansión. Este dinamismo responde, principalmente, a la competitividad del pollo frente a otras proteínas, a la mejora en la disponibilidad de productos y al desarrollo de nuevos mercados. Además, el contexto económico y las preferencias de los consumidores continúan favoreciendo el consumo avícola en numerosos países.
No obstante, mientras algunas regiones registran sólidos resultados, México atraviesa un período de fuerte presión productiva y comercial. La industria avícola mexicana comenzó el año con precios deprimidos y márgenes considerablemente debilitados, en gran parte debido a un aumento acelerado de la oferta durante el primer trimestre.
SOBREOFERTA Y CAÍDA DE MÁRGENES PRESIONAN A LOS PRODUCTORES MEXICANOS
Durante los primeros meses del año, el mercado mexicano experimentó una clara condición de sobreoferta. La producción creció con rapidez mientras la demanda interna avanzó lentamente, generando un desequilibrio que afectó directamente la rentabilidad de los productores. En varias semanas, las aves fueron comercializadas con pesos superiores a los habituales, reflejando dificultades para absorber toda la producción disponible.
- Además, los bajos precios de mercado comprimieron significativamente los márgenes de la industria. Esta situación comenzó a cambiar recién hacia finales de febrero, cuando la colocación de aves y la producción de carne empezaron a disminuir gradualmente. Como consecuencia, la oferta se ajustó y los precios mostraron una recuperación importante.
- Al mismo tiempo, las condiciones climáticas húmedas y frías generaron desafíos sanitarios adicionales, afectando el rendimiento de las aves, la calidad de la carne y los pesos de producción. A pesar de ello, México logró evitar interrupciones severas derivadas de Influenza Aviar, una situación que contrasta con otros países donde los brotes han afectado seriamente la producción.
BRASIL GANA ESPACIO EN EL MERCADO MEXICANO
Uno de los aspectos más sensibles del actual escenario avícola mexicano es que, pese a la sobreoferta interna y a la presión que enfrentan los productores locales por los bajos precios, el país continúa importando carne de pollo desde Brasil, Estados Unidos y Chile.
- Estas importaciones responden, en parte, a políticas orientadas a garantizar el abastecimiento y mantener precios accesibles para los consumidores. Sin embargo, en un contexto de elevada oferta local, el ingreso de producto importado incrementa la competencia en el mercado doméstico y añade presión sobre la rentabilidad de la industria nacional.
Las importaciones de pollo en México también están influenciadas por las medidas del PACIC y por los decretos de exención arancelaria impulsados por el gobierno federal para contener la inflación alimentaria y garantizar precios accesibles para los consumidores.
- Como se puede observar, las importaciones continúan desempeñando un rol clave dentro del mercado mexicano. Aunque Estados Unidos sigue siendo el principal proveedor de carne de pollo, sus envíos disminuyeron alrededor de un 5% interanual, perdiendo parte de su participación de mercado.
- En contraste, Brasil fortaleció significativamente su presencia en México, con un crecimiento superior al 24% en sus exportaciones hacia el país. Este avance permitió que la industria brasileña desplazara parte del suministro estadounidense y aumentara la presión competitiva sobre la producción local.
- Mientras tanto, Chile mantuvo una participación estable y otros orígenes continuaron siendo marginales.
RIESGOS INTERNACIONALES PODRÍAN IMPACTAR A MÉXICO
A nivel global, el principal foco de preocupación continúa siendo la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. El conflicto en la región amenaza con generar impactos sobre la economía mundial, especialmente por la dependencia energética de Asia y por los posibles aumentos en los costos de fertilizantes y alimentos balanceados.
Asimismo, eventuales interrupciones en rutas comerciales estratégicas, como el Estrecho de Ormuz, podrían alterar el comercio internacional de proteínas e insumos agrícolas. Para México, estos riesgos podrían traducirse en mayor volatilidad de costos y nuevas presiones sobre el mercado local.
- Pese a este panorama desafiante, la avicultura mexicana todavía mantiene oportunidades de crecimiento para la segunda mitad del año. Si las condiciones sanitarias permanecen controladas y los costos de alimentación continúan relativamente bajos, el sector podría recuperar parte de su rentabilidad y estabilizar su dinámica productiva. Sin embargo, para lograrlo, la industria deberá fortalecer la disciplina en la oferta y adaptarse rápidamente a un escenario internacional cada vez más incierto y competitivo.
Fuente: Con datos del último reporte realizado por Nan-Dirk Mulder, Senior Analyst-Animal Protein para Rabobank e información de aviNews Latam.

