La influenza aviar es causada por la infección de un virus de la especie Alphainfluenzavirus influenzae del género Alphainfluenzavirus incluido en la familia Orthomyxoviridae (Comité internacional de taxonomía de virus (ICTV), 2024).
Los virus de la influenza tipo A son los únicos ortomixovirus que afectan de forma natural a las aves (Swayne y Sims, 2020), las aves acuáticas son el reservorio más importante. Los virus de la influenza se clasifican en subtipos en función de sus antígenos de hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N)5 y se clasifican en 19 subtipos de H y 11 subtipos de N.
Los subtipos H1–H16, H19 y N1–N9 pueden infectar una amplia gama de huéspedes aviares y mamíferos, incluidos los humanos.2 Hasta la fecha, los virus de influenza tipo A de alta patogenicidad que producen una presentación clínica aguda en pollos, pavos y otras aves de importancia económica se han asociado solo a los subtipos H5 y H7.5
SITUACIÓN MUNDIAL DE INFLUENZA AVIAR H5 Y H7
SITUACIÓN MUNDIAL DE INFLUENZA AVIAR H5 Y H7
Algunos virus de la influenza aviar han causado infecciones zoonóticas esporádicas principalmente de los subtipos H5, H7 y H9, estos tres subtipos se han destacado como posibles riesgos pandémicos en caso de que se produzcan mutaciones adicionales que favorezcan la transmisión sostenida de persona a persona (Cox et al., 2017).5
- El subtipo de mayor preocupación en humanos sigue siendo la influenza aviar altamente patógena H5N1. Se han reportado más de 700 infecciones a la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde noviembre de 2003.4 Estas infecciones han ocurrido en Asia, África, el Pacífico, Europa y en el Cercano Oriente.
- El primer caso informado de infección humana con H5N1 en América fue en 2014 y se detectó en un viajero que había regresado recientemente de China. Las personas que han contraído la influenza aviar, han estado en áreas donde hay contacto cercano constante entre aves y humanos o en casos en los que los humanos estuvieron expuestos a secreciones de aves infectadas.
- El período de incubación del subtipo H5N1 en humanos es de 3 a 7 días, seguido de una aparición rápida de neumonía viral. Otros síntomas típicos de la gripe incluyen fiebre, dolor de garganta, dolores musculares, tos, dolor de pecho, letargo, vómitos y diarrea. La tasa de mortalidad en humanos infectados con el virus H5N1 supera el 40%; sin embargo, la enfermedad es extremadamente rara en humanos.4
PREVENCIÓN Y CONTROL
Ante la persistencia y expansión de brotes en distintas regiones del mundo y el potencial riesgo zoonótico, la vacunación contra la influenza aviar se presenta como una importante medida complementaria a la bioseguridad, el control de movimientos y la vigilancia epidemiológica.
Dentro de las ventajas de la vacunación contra la influenza aviar se pueden mencionar:
Reducción de mortalidad y morbilidad: La vacunación disminuye significativamente la presentación clínica de la enfermedad, protegiendo a las parvadas contra virus altamente patógenos.
Control de la diseminación viral: En programas bien implementados, las vacunas pueden limitar la transmisión
del virus dentro de una parvada y entre granjas, especialmente cuando se combina con buenas prácticas de bioseguridad.
- Protección económica: Evita pérdidas económicas directas por mortalidad y reduce la necesidad de sacrificio preventivo, contención y eliminación de emergencia.
- Reducción del riesgo zoonótico: Una menor circulación viral disminuye la probabilidad de que se generen subtipos con potencial de transmisión a humanos.
- Uso estratégico en zonas endémicas: En regiones donde la erradicación del virus no es factible, la vacunación puede mantener la producción avícola.
CONSIDERACIONES FINALES
La influenza aviar representa una seria amenaza para la industria avícola mundial y por ende para la seguridad alimentaria. La vacunación contra la influenza aviar debe ser vista como parte de un enfoque integral de control sanitario, no debe reemplazar a la vigilancia epidemiológica, el control de movimientos, ni a la bioseguridad, sino complementarlos.
Para maximizar sus beneficios y reducir sus riesgos, se recomienda:
- Evaluar la situación epidemiológica local antes de establecer programas de vacunación.
- Asegurar la trazabilidad de las aves vacunadas.
- Capacitar al personal en la correcta aplicación y seguimiento post-vacunación.
- Asegurar vigilancia activa para detectar circulación viral.
- Mantener coordinación regional e internacional para evitar impactos negativos en el comercio avícola.

