México confirmó casos humanos de influenza aviar H5N1 en 2025, lo que activó protocolos de vigilancia epidemiológica y bioseguridad. Aunque el riesgo de transmisión entre personas es bajo, se mantienen medidas preventivas para proteger la salud pública y el sector avícola.
En el mes de abril, se confirmó un primer caso humano de influenza aviar A (H5N1) en una niña de tres años en el estado de Durango. Y si bien no se documentó una transmisión sostenida entre personas, el evento en sí y el fallecimiento posterior de la menor motivaron reforzar los protocolos de vigilancia, prevención y respuesta frente a brotes zoonóticos.
De manera más reciente, el 2 de octubre de 2025, el Punto Focal Nacional (PFN) notificó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre un segundo caso humano en México para lo que va del año. La paciente, una mujer de 23 años residente en Ciudad de México, no tenía antecedentes de vacunación contra la influenza estacional (ni tampoco viajes recientes).
En su momento, la paciente fue hospitalizada en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER). Posteriormente, el 30 de septiembre se confirmó la infección mediante RT-PCR, identificándose una cepa A(H5Nx). Al final, tras recibir tratamiento con oseltamivir, la paciente fue dada de alta el 11 de octubre.
Cabe mencionar que en la vivienda de esta última paciente, se encontraron aves y excrementos de palomas, así como una cisterna contaminada que abastecía agua al edificio. Las muestras de animales tomadas por SENASICA
Naturaleza del virus y su riesgo
El virus H5N1 pertenece al grupo de influenza A con alta patogenicidad en aves, lo que le permite provocar mortalidad elevada en aves domésticas bajo condiciones de contagio. Las aves silvestres, especialmente acuáticas migratorias, suelen actuar como reservorios y vectores de dispersión del virus hacia poblaciones avícolas domésticas.
Cuando se trata de humanos, los casos de influenza aviar A (H5N1) son poco frecuentes, pero si ocurren tienden a ser graves, y el historial global reporta una alta tasa de letalidad.
En el reporte Actualización Epidemiológica Influenza A(H5N1) de la OPS/OMS fechado en enero de 2025, se señala que desde 2003 hasta diciembre de 2024 hubo 954 casos humanos documentados en todo el mundo; con 464 muertes registradas, se implica una mortalidad acumulada de cerca del 48.6 %.
Riesgos identificados para México
- Salud pública: aunque el riesgo de transmisión persona a persona está considerado bajo, la presencia de casos humanos obliga a mantener vigilancia estricta para detectar posibles adaptaciones del virus.
- Sector avícola: un brote puede generar pérdidas sustanciales por sacrificios, cuarentenas, cierres de granjas y restricciones al comercio de carne y huevo.
- Confianza del consumidor: los consumidores pueden adoptar comportamientos precautorios que afecten la demanda de productos avícolas, incluso cuando no hay evidencia de riesgo alimentario.
- Reputación internacional y comercio: las exportaciones de productos avícolas pueden verse impactadas por barreras sanitarias de importadores ante la detección de brotes.
Protocolos de bioseguridad en granjas
- Control estricto de accesos: restringir el ingreso de personas y vehículos no autorizados, uso de tapetes sanitarios, desinfección de calzado y herramientas.
- Separación física de las zonas de aves y evitar contacto con aves silvestres o sus excretas.
- Limpieza y desinfección regular de instalaciones, equipos y vehículos.
- Capacitaciones al personal sobre signos de enfermedad, uso de equipo de protección y procedimientos de descontaminación.
Medidas para quienes trabajan con aves o están en riesgo
- Uso de equipo de protección personal (guantes, mascarilla N95 o equivalente, gafas) durante la manipulación de aves o materiales potencialmente contaminados.
- Higiene personal rigurosa: lavado de manos con agua y jabón o uso de desinfectantes al 70 %, cambios de ropa y calzado después de tareas que puedan implicar exposición.
- Vigilancia médica: monitoreo de síntomas respiratorios en personal expuesto y, en caso necesario, evaluación médica oportuna.
- Comunicación transparente y monitoreo público: las autoridades deben mantener informada a la población sobre los niveles de riesgo y las medidas recomendadas, evitando alarmas innecesarias pero promoviendo acciones preventivas. En México, el gobierno ya ha difundido guías informativas que indican que el consumo de carne y huevo bien cocidos no representa riesgo detectable.
Situación actual de la influenza aviar en humanos
Hasta el momento, no se han detectado unidades comerciales contaminadas en México. Los casos humanos registrados fueron, en su momento, aislados y enfrentados con protocolos de respuesta rápida (incluyendo capacitación del personal médico y vigilancia en zonas afectadas).
En general, la clave para contener la amenaza del H5N1 en México radica en mantener una vigilancia activa, mejorar la implementación de protocolos sanitarios en las granjas y fortalecer la capacidad institucional de respuesta rápida. Aunque el riesgo para el público general se considera bajo, una estrategia preventiva robusta es necesaria para minimizar impactos en salud, producción y comercio.
Fuente: con información de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria; SENASICA.

