La influenza aviar como enfermedad continúa siendo una de las principales preocupaciones para la producción de pollo y huevo en América Latina. Durante la última semana de mayo de 2026, organismos sanitarios y asociaciones avícolas reforzaron los llamados a mantener estrictos protocolos de bioseguridad ante la persistencia de brotes en distintas regiones del continente.
- La situación mantiene en alerta a productores, exportadores y autoridades sanitarias.
Los brotes siguen concentrándose en aves domésticas
Actualizaciones epidemiológicas difundidas durante mayo indican que la circulación del virus H5N1 continúa afectando principalmente aves domésticas y sistemas productivos comerciales en distintos países de América.
Autoridades sanitarias han reportado vigilancia activa y medidas preventivas en países como:
- Brasil.
- Colombia.
- Chile.
- Argentina.
- Uruguay.
- Estados Unidos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también señaló que durante los últimos meses aumentó la proporción de brotes detectados en aves domésticas frente a aves silvestres.
- Este comportamiento incrementa el riesgo económico para la industria debido a posibles restricciones comerciales y sacrificios sanitarios.
Las empresas refuerzan programas de bioseguridad
Frente al riesgo sanitario, las integraciones avícolas han fortalecido controles internos en granjas y plantas de producción.
Entre las medidas más implementadas se encuentran:
- Restricción de visitantes.
- Desinfección permanente.
- Monitoreo epidemiológico.
- Control de aves silvestres.
- Capacitación del personal.
Especialistas coinciden en que la detección temprana sigue siendo una de las herramientas más importantes para evitar la propagación del virus.
La FAO también ha insistido en la necesidad de fortalecer capacidades diagnósticas y planes de contingencia en toda la región.
El desafío es proteger la producción sin afectar el comercio
Además del impacto sanitario, la influenza aviar representa un desafío económico para toda la cadena avícola.
Las restricciones comerciales aplicadas por algunos mercados internacionales pueden afectar exportaciones de pollo y huevo incluso cuando los brotes son localizados.
- Por esta razón, los países latinoamericanos continúan fortaleciendo estrategias de regionalización sanitaria y vigilancia epidemiológica para minimizar interrupciones comerciales.
La capacidad de respuesta frente a nuevos focos será determinante para mantener la estabilidad productiva y comercial de la avicultura regional durante el segundo semestre de 2026.

