INTRODUCCIÓN
La enfermedad de Newcastle (ND) es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta a aves domésticas y silvestres y que ha ganado especial relevancia en los últimos años debido a su rápida diseminación y a la elevada mortalidad asociada.
Está causada por el virus de Newcastle (NDV) en sus formas virulentas (vNDV), capaces de producir infecciones sistémicas graves.
La ND tiene un importante impacto sanitario y económico sobre la industria avícola y presenta una distribución mundial, siendo enzoótica en muchos países, lo que implica un riesgo continuo de introducción y de brotes.
Por su potencial devastador, es una enfermedad de declaración obligatoria y, aunque el NDV puede infectar ocasionalmente al ser humano causando cuadros leves como conjuntivitis, se considera una zoonosis menor, principalmente ocupacional.
ETIOLOGÍA
El agente causal, el NDV, es un paramixovirus aviar tipo 1 (APMV-1), perteneciente al género Orthoavulavirus de la familia Paramyxoviridae.
Su genoma codifica seis proteínas estructurales (nucleocápside, fosfoproteína, matriz, proteína grande, F y HN) y dos proteínas no estructurales (V y W).
Aunque todas las cepas de NDV pertenecen a un único serotipo (Serotipo 1), existe una considerable variabilidad en su virulencia.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reconoce dos patotipos:
Desde el punto de vista genético, se describen actualmente al menos 19 genotipos de NDV.
SIGNOS CLÍNICOS Y LESIONES
El periodo de incubación de la ND en condiciones naturales suele oscilar entre 2 y 15 días, con una media de 5-6 días, aunque puede prolongarse hasta 3-4 semanas.
La morbilidad, la mortalidad y la sintomatología clínica dependen de múltiples factores, entre ellos la especie, la virulencia y dosis del virus, así como la edad y el estado inmunitario de las aves.
|
La ND presenta una clínica muy variable y ni los signos clínicos ni las lesiones macroscópicas son patognomónicos, lo que puede dificultar su identificación en campo. |
La enfermedad puede manifestarse desde signos inespecíficos, como disminución del consumo de alimento y agua o caída de la puesta, hasta cuadros graves con mortalidad que puede llegar al 100 % en pollos jóvenes no vacunados.
Entre los signos clínicos más frecuentes se incluyen conjuntivitis, disnea, edema periorbital, diarrea y depresión intensa. En fases más avanzadas pueden aparecer signos neurológicos, como tortícolis y parálisis de alas y patas (Figura 1).
En gallinas ponedoras, es habitual la reducción de la puesta y la producción de huevos deformes, con cáscaras frágiles o alteraciones en la pigmentación.
Figura 1. Pollo con síntomas nerviosos (torsión del cuello, opistótonos y rigidez de las patas) compatibles con ND. Fuente: CESAC.
EPIDEMIOLOGÍA
Las cepas de NDV pueden infectar a más de 230 especies de aves domésticas y silvestres.
Entre las aves domésticas, los pollos son los más sensibles, mientras que patos y ocas muestran menor susceptibilidad.
|
La introducción del NDV en explotaciones avícolas suele producirse a partir de aves silvestres, en las que el virus es enzoótico. La transmisión ocurre por contacto directo o por contaminación de agua, pienso, superficies o zonas de alimentación con heces infectadas. |
El NDV presenta una elevada resistencia ambiental y puede persistir en el entorno de la granja durante días o semanas, especialmente en condiciones frías y húmedas y en presencia de materia orgánica.
SITUACIÓN EN EUROPA
La ND está presente en casi todos los continentes y es enzoótica en amplias regiones de Asia, África y América Latina.
Dado que el virus circula de forma natural en aves silvestres, existe un riesgo constante de introducción en la avicultura comercial, por lo que muchos países han adoptado programas de vacunación en aves domésticas.
|
Sin embargo, desde finales de 2025 se ha observado un incremento significativo de los brotes, especialmente en Europa central y oriental, lo que ha obligado a adoptar medidas de emergencia y ha generado preocupación por su impacto sobre la producción y el suministro avícola (Figura 2). |
El primer foco se notificó a finales de diciembre de 2025 en una explotación de broilers en Llutxent (Valencia), constituyendo el primero registrado en el país desde 2022.
Los brotes de Valencia han afectado tanto a explotaciones de broilers como de gallinas ponedoras, con cerca de 300.000 aves implicadas acumuladas, y algunos de ellos se han producido en granjas situadas a escasa distancia entre sí.
El foco más reciente en Valladolid se ha detectado en una explotación de broilers no vacunados, con un censo aproximado de 24.000 aves.
Aunque el foco inicial se produjo en una granja no vacunada, varios brotes posteriores (incluidos los más recientes) han afectado a explotaciones con programas de vacunación en vigor.
|
Esto subraya la importancia de un adecuado ajuste entre las cepas vacunales y las cepas de campo, junto con una correcta administración de las vacunas, el tiempo necesario para el desarrollo de una inmunidad protectora y la elevada presión viral local. |
La elevada concentración de focos en determinadas regiones europeas ha generado un impacto sanitario y productivo significativo, con el sacrificio de millones de aves.
En conjunto, el escenario actual confirma que la ND ya no puede considerarse un riesgo esporádico en Europa, sino una amenaza estructural que obliga a reforzar las estrategias de vigilancia, vacunación y bioseguridad.
PREVENCIÓN Y CONTROL
No existe tratamiento frente a la ND, por lo que su control se basa en:
La vacunación reduce la clínica y la mortalidad asociadas a la ND, pero no confiere inmunidad esterilizante, por lo que no evita la infección ni la replicación del NDV. Su eficacia frente a la transmisión puede verse comprometida cuando existe baja similitud antigénica entre la cepa vacunal y la de campo, permitiendo excreción viral en aves clínicamente protegidas.
Actualmente se emplean vacunas vivas, inactivadas y vectorizadas. La combinación de vacunas vivas e inactivadas induce respuestas inmunitarias locales y sistémicas adecuadas.
Tabla 1. Principales vacunas utilizadas para la inmunoprofilaxis de la ND.
|
La elección del tipo de vacuna y del programa vacunal deben adaptarse al sistema productivo, la edad de las aves y la presión epidemiológica. |
En países libres, la vacunación suele limitarse a reproductoras y ponedoras comerciales durante la cría y recría, con vacunas vivas e inactivadas.
En cambio, en países enzoóticos o en situación de brote se vacunan también:
Pollos durante las primeras 3 semanas de vida con régimen prime-boost,
Se refuerza la inmunización de reproductoras y ponedoras con vacunas vivas antes de las 18-20 semanas de edad y posterior revacunación.
Tal y como se refleja en la Tabla 1, ninguna estrategia vacunal es completamente eficaz por sí sola.
Por lo tanto, en escenarios de elevada presión viral, la vacunación debe ir necesariamente acompañada de una bioseguridad estricta para lograr un control eficaz de la enfermedad.
En la mayoría de países europeos, la detección de un foco en una zona previamente libre conlleva la aplicación de medidas de erradicación, que incluyen:

