INTRODUCCIÓN
La producción mundial de pollos aumenta cada año. En España, en 2022 se produjeron más de 1,3 millones de toneladas de carne de pollo y 13.500 millones de huevos de gallina, lo que representa aumentos del 53% y del 32% respecto a los 25 años anteriores (FAOSTAT 2022).
A medida que aumenta la producción de pollos, también aumenta la importancia de patógenos como la Eimeria que infectan a los pollos. Los parásitos Eimeria pueden causar la coccidiosis, sobre todo en pollos, una enfermedad con un gran impacto en la salud, el bienestar y la productividad (Chapman et al. 2013).
- Se ha estimado que el coste de controlar las enfermedades avícolas en el Reino Unido es el más alto para la coccidiosis (Bennett e Ijpelaar 2005).
- En los EE. UU., la coccidiosis se clasifica sistemáticamente como la principal amenaza para los broilers y las pollitas de crianza libre de jaulas (cage-free), y la segunda amenaza más importante para las pollitas de crianza en jaulas, con Eimeria maxima destacada como una amenaza específica (USAHA 2019, USAHA 2022).
El control de la coccidiosis en pollos depende de una combinación de buena crianza, fármacos y/o vacunas vivas frente a enfermedades causadas por parásitos, que varían según el sistema de producción.
- » Las deficiencias en cualquier aspecto del control pueden aumentar enormemente las consecuencias y los costes de la infección por Eimeria.
EL COSTE ACTUAL DE LA COCCIDIOSIS
Utilizando datos de 2016, se estimó que el coste global de la coccidiosis en los pollos superaba los 12.000 millones de euros al año (entre 9.000 y 15.000 millones de euros), lo que equivale a 0,19 euros por pollo producido (Blake et al. 2020).
Desde la publicación de este trabajo, los mercados globales han experimentado una rápida sucesión de shocks, incluida la pandemia de COVID-19, múltiples guerras, incluido el conflicto en Ucrania, y fluctuaciones significativas en los costes del petróleo, servicios como la electricidad, y la inflación.
- » En estas circunstancias, la variación de los costes provocada por patógenos como la Eimeria es inevitable.
| El nuevo cálculo del coste de la coccidiosis para 2022, que representa picos recientes de los costes del trigo y el maíz para piensos, y el valor de los productos avícolas, aumentó el coste global estimado de la coccidiosis, superando los 18 mil millones de euros. |
El fracaso de los fármacos o vacunas para controlar la infección por Eimeria puede exacerbar los costes resultantes de la pérdida de peso corporal y el aumento de conversión alimenticia (FCR). El modelo para estimar el coste de la coccidiosis se encuentra disponible en su totalidad en la siguiente página web https://doi.org/10.1186/s13567-020-00837-2 (Blake et al. 2020).
TRES NUEVAS ESPECIES DE EIMERIA QUE PUEDEN INFECTAR A LOS POLLOS
Los costes asociados con los servicios y las materias primas necesarios para la producción de pollos pueden documentarse claramente, beneficiándose de cifras recientes o incluso en tiempo real, pero el impacto en la variación de las poblaciones de parásitos que causan la coccidiosis puede ser mucho más difícil de definir.
- » Por ejemplo, la reciente identificación de tres nuevas especies de Eimeria que infectan a los pollos y escapan a las vacunas anticoccidiales actuales indica un mayor riesgo de desarrollo de coccidiosis (Blake et al. 2021).
Las especies de Eimeria que infectan a los pollos generalmente se definen por:
- » Su ubicación de replicación dentro del intestino
- » El tiempo requerido desde la infección hasta la primera finalización de la replicación (conocido como el período de prepatencia)
- » El tipo de lesiones o enfermedades que causan
- » El tamaño de sus ooquistes (los ‘huevos’ que contaminan el medio ambiente y facilitan la propagación a otros huéspedes).
Más recientemente, se han desarrollado y utilizado herramientas moleculares para definir y establecer las diferencias entre especies de Eimeria. Utilizando estos enfoques, se ha reconocido desde hace tiempo que siete especies de Eimeria infectan a los pollos, pero hace más de 15 años se detectaron ya tres variantes en reproductoras pesadas vacunadas, criadas en Australia, que sufrían una mayor morbilidad y mortalidad con recuentos de ooquistes consistentemente altos. (Morris et al.2007, Cantacessi et al. 2008).
- » Recientemente se ha confirmado que las tres denominadas unidades taxonómicas operativas (OTU) X, Y y Z, son nuevas especies distintas, según estos criterios, y se denominan E. lata, E. nagambie y E. zaria (Tabla 1). (Blake et al. 2021).
Desde su primera identificación, estas nuevas variantes se han detectado en América del Sur y del Norte, gran parte del África subsahariana y partes de Asia. (Clark et al. 2016, Hauck et al. 2019).
- » Más recientemente, se ha detectado E. zaria por primera vez en Europa, en broilers muestreados en Grecia e Italia. (Jaramillo-Ortiz et al. 2023).
Tabla 1. Resumen de especies nuevas y establecidas de Eimeria que pueden infectar a los pollos de engorde. Nuevas especies presentadas en negrita.
Las tres nuevas especies de Eimeria pueden provocar malabsorción con una patogenicidad relativamente baja, lo que sugiere un impacto en el rendimiento (tasa de crecimiento y eficiencia) en lugar de mortalidad.
- › Los resultados preliminares sugieren que es probable que los fármacos anticoccidiósicos sean tan eficaces contra las tres nuevas especies como contra las especies establecidas.
| Sin embargo, las vacunas anticoccidiales son específicas para cada una de las especies de Eimeria y actualmente no incluyen representantes de las nuevas especies. |
Las pruebas realizadas con dos vacunas anticoccidiales vivas no han mostrado ninguna protección contra la exposición a las nuevas especies (Figura 1) (Blake et al. 2021).
- » Se esperaría que la aparición de especies de Eimeria que escapan a las vacunas actuales aumente el desarrollo de coccidiosis, como se describe en el estudio del caso original de Australia (Morris et al. 2007).
Actualmente, la mayoría de los pollos se crían utilizando anticoccidiósicos, lo que sugiere un impacto limitado resultante de estas especies que escapan a las vacunas, pero el impacto podría ser mucho mayor en mercados como los de EE. UU., donde la vacunación de los broilers es más común.
Figura 1. Las vacunas anticoccidiales vivas actuales no inducen ninguna protección contra la exposición a las nuevas especies de Eimeria, E. lata (El, barras negras) ozaria (Ez, barras rayadas). El ejemplo presentado representa una vacuna anticoccidial atenuada europea (V, grupo de control, barras blancas) y es comparable con los resultados obtenidos con otras vacunas. (Blake et al. 2021).
CONCLUSIONES
La Eimeria y la coccidiosis en los pollos es reconocida desde hace más de un siglo. Actualmente, el control se logra mediante una combinación de buen manejo, profilaxis de rutina con anticoccidiósicos y/o vacunación.
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Es probable que la aparición de nuevas especies de Eimeria que puedan escapar a las vacunas actuales aumente el uso de fármacos como los ionóforos. |
En ausencia de un control eficaz, sería probable también que la aparición de nuevas especies de Eimeria aumentara el coste y el impacto de la coccidiosis.
REFERENCIAS
Bennett, R. and J. Ijpelaar (2005). “Updated Estimates of the Costs Associated with Thirty Four Endemic Livestock Diseases in Great Britain: A Note.” J Agr Econ 56: 135-144.
Blake, D. P., J. Knox, B. Dehaeck, B. Huntington, T. Rathinam, V. Ravipati, S. Ayoade, W. Gilbert, A. Adebambo, I. Jatau, M. Raman, D. Parker, J. Rushton and F. Tomley (2020). “Re- calculating the cost of coccidiosis in chickens.” Veterinary Research 51: 115.
Blake, D. P., V. Vrba, Xia, I. Jatau, S. Spiro, M. Nolan, G. Underwood and F. Tomley (2021). “Genetic and biological characterisation of three cryptic Eimeria operational taxonomic units that infect chickens (Gallus gallus domesticus).” International Journal for Parasitology.
Cantacessi, C., S. Riddell, G. M. Morris, T. Doran, W. G. Woods, D. Otranto and R. B. Gasser (2008). “Genetic characterization of three unique operational taxonomic units of Eimeria from chickens in Australia based on nuclear spacer ribosomal DNA.” Vet Parasitol 152(3-4): 226-234.
Chapman, H. D., J. R. Barta, D. Blake, A. Gruber, M. Jenkins, N. C. Smith, X. Suo and F. M. Tomley (2013). “A selective review of advances in coccidiosis research.” Adv Parasit 83: 93-171.
Clark, E. L., S. E. Macdonald, V. Thenmozhi, K. Kundu, R. Garg, S. Kumar, S. Ayoade, K. M. Fornace, I. D. Jatau, A. Moftah, M. J. Nolan, N. R. Sudhakar, A. O. Adebambo, I. A. Lawal, R. Alvarez Zapata, J. A. Awuni, H. D. Chapman, E. Karimuribo, C. M. Mugasa, B. Namangala, J. Rushton, X. Suo, K. Thangaraj, A. S. Srinivasa Rao, A. K. Tewari, P. S. Banerjee, G. Dhinakar Raj, M. Raman, F. M. Tomley and D. P. Blake (2016). “Cryptic Eimeria genotypes are common across the southern but not northern hemisphere.” Int J Parasitol 46: 537-544.
FAOSTAT. (2022). “Food and Agriculture Organization of the United Nations FAOSTAT database.” Retrieved 2nd March 2024, from http://faostat3.fao.org/home/.
Hauck, R., M. Carrisosa, B. A. McCrea, T. Dormitorio and K. S. Macklin (2019). “Evaluation of Next-Generation Amplicon Sequencing to identify Eimeria spp. of chickens.” Avian Dis 63(4): 577-583.
Jaramillo-Ortiz, J. M., C. Burrell, O. Adeyemi, D. Werling and D. P. Blake (2023). “First detection and characterisation of Eimeria zaria in European chickens.” Veterinary Parasitology 324.
Morris, G. M., W. G. Woods, D. G. Richards and R. B. Gasser (2007). “Investigating a persistent coccidiosis problem on a commercial broiler-breeder farm utilising PCR-coupled capillary electrophoresis.” Parasitol Res 101(3): 583-589.
USAHA (2019). Report of the USAHA Committee on Poultry and Other Avian Species. https://www.usaha.org/transmissible-diseases-of-poultry-avian-species, United States Animal Health Association.
USAHA (2022). Report of the USAHA Committee on Poultry and Other Avian Species. https://www.usaha.org/transmissible-diseases-of-poultry-avian-species, United States Animal Health Association.

