El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay confirmó la detección de influenza aviar en fauna silvestre en la zona de la Laguna Garzón, en el departamento de Rocha, según informaron autoridades oficiales este 23 de febrero.
El hallazgo se produjo tras la muerte de un cisne coscoroba infectado con el virus, lo que activó los protocolos sanitarios y un operativo de monitoreo en la región.
De acuerdo con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de uruguay, técnicos realizaron relevamientos sanitarios en decenas de predios cercanos para evaluar posibles riesgos de transmisión.
En total, se identificaron 10 animales silvestres afectados por el virus, aunque hasta el momento no se han registrado contagios en aves domésticas ni en explotaciones avícolas comerciales.
Las autoridades sanitarias exhortaron a la población a no manipular aves enfermas o muertas y a reportar inmediatamente cualquier hallazgo sospechoso. Asimismo, recomendaron a los productores reforzar las medidas de bioseguridad, restringir el contacto entre aves domésticas y fauna silvestre y mantener controles estrictos de acceso a las granjas. El ministerio trabaja de forma coordinada con el Sistema Nacional de Emergencias para el seguimiento de la situación y la eventual adopción de medidas adicionales.
Influenza Aviar
La influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a aves de corral y a más de un centenar de especies silvestres, especialmente aves acuáticas, consideradas reservorios naturales del virus. En los últimos años también se ha detectado en algunos mamíferos —como lobos marinos, zorros y otros carnívoros—, lo que ha incrementado la vigilancia epidemiológica internacional debido a su capacidad de adaptación y mutación. Aunque el riesgo para humanos sigue siendo bajo, las autoridades sanitarias mantienen protocolos de prevención para reducir cualquier posibilidad de transmisión zoonótica.
Evolución y Propagación
El virus de alta patogenicidad H5N1 se expandió ampliamente desde 2022 por América del Norte, Europa y posteriormente Sudamérica, provocando brotes significativos en varios países de la región. Uruguay ya había registrado episodios en 2023, principalmente en aves silvestres y algunos focos puntuales, lo que llevó a fortalecer los sistemas de vigilancia y respuesta temprana.
En el contexto global, la preocupación por la evolución del virus continúa. Recientemente, reportes sanitarios en el Reino Unido alertaron sobre detecciones inusuales del virus en mamíferos de granja, incluidos casos investigados en ovejas, lo que refleja la creciente atención científica sobre la capacidad del patógeno para infectar nuevas especies. Expertos subrayan que estos eventos siguen siendo poco frecuentes, pero justifican el refuerzo de la bioseguridad, la vigilancia de fauna y los sistemas de notificación temprana.
- Especialistas en sanidad animal coinciden en que el monitoreo de aves migratorias y humedales resulta clave para la detección precoz, ya que estos ecosistemas suelen actuar como puntos críticos de introducción del virus. En este sentido, la zona costera del este uruguayo constituye un corredor natural de aves migratorias, lo que explica el mantenimiento de controles permanentes.
Las autoridades de Uruguay reiteraron que la situación actual está bajo control y que el sistema sanitario nacional mantiene vigilancia activa para proteger tanto la producción avícola como la salud pública. Mientras tanto, recomiendan mantener la calma, seguir las indicaciones oficiales y reforzar las prácticas de bioseguridad en todo el territorio.

