El huevo de gallina es un alimento altamente nutritivo, rico en proteínas de alto valor biológico, grasas saludables, vitaminas y minerales esenciales. Su consumo regular aporta energía, saciedad y protección celular, favorece el desarrollo muscular, fortalece el sistema inmunológico y contribuye al bienestar general y la salud cardiovascular del ser humano.
INTRODUCCIÓN
El huevo de gallina es un alimento de gran relevancia en la alimentación humana debido a su valor nutricional, su versatilidad culinaria y su bajo costo. Este producto contiene una combinación equilibrada de proteínas, grasas, vitaminas y minerales, lo que lo convierte en una fuente completa de nutrientes esenciales. Diversos estudios (Graça et al., 2014; Réhault-Godbert et al., 2019) destacan su elevada digestibilidad y su aporte significativo de macro y micronutrientes, factores que lo posicionan como un alimento básico y saludable.
- El interés por el consumo de huevos ha crecido gracias a la evidencia científica que demuestra sus efectos protectores y promotores de la salud. Tanto la yema como la clara contienen sustancias bioactivas con propiedades nutritivas, antioxidantes y antimicrobianas, las cuales contribuyen a una alimentación equilibrada y al bienestar general del organismo.
METODOLOGÍA
El presente estudio se desarrolló mediante una revisión narrativa de la literatura científica sobre la composición, características y beneficios del huevo en la salud humana.
Las fuentes de información incluyeron bases de datos académicas (Periódicos Capes), libros especializados y tesis publicadas entre los años 1995 y 2019. Se utilizaron descriptores en portugués e inglés como huevo de gallina, proteínas del huevo, yema, calidad y beneficios.
Solo se seleccionaron investigaciones relacionadas directamente con el tema, garantizando la relevancia y actualidad de los datos analizados.
ESTRUCTURA Y COMPOSICIÓN DEL HUEVO
El huevo comercial es producto de una eficiente transformación biológica realizada por la gallina ponedora (Gallus domesticus), que convierte materias primas de bajo valor en un alimento de alta calidad nutricional (Bertechini, 2006).
Está constituido por tres partes principales:
- Cáscara (10%)
- Yema (30%)
- Clara (60%).
La cáscara, formada mayoritariamente por carbonato de calcio, cumple una función protectora al impedir la entrada de microorganismos.
La yema, compuesta por agua, grasas y proteínas, es rica en colesterol, triglicéridos y fosfolípidos, además de vitaminas y minerales.
Por su parte, la clara o albúmina está compuesta principalmente por agua y proteínas, y cumple funciones antibacterianas y estructurales, sosteniendo la yema en el centro mediante las chalazas.
Gracias a esta estructura, el huevo se convierte en un alimento biológicamente equilibrado, con componentes esenciales para el crecimiento, la reparación celular y la protección del organismo frente a agentes externos.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA CALIDAD DEL HUEVO
Genética
La calidad del huevo depende en gran medida de la genética de la gallina. Los programas de selección buscan obtener cáscaras más resistentes, un peso estable del huevo y una mayor proporción de clara y yema.
La altura del albúmen, que refleja el grado de frescura, y la resistencia de la cáscara son indicadores fundamentales de calidad (Dunn, 2004, 2011).
- De esta manera, la genética incide no solo en las propiedades físicas, sino también en la seguridad microbiológica del producto final.
Nutrición y sistema de crianza
Los sistemas de alimentación y manejo de las aves influyen directamente en la composición nutricional de los huevos. Factores como el valor energético del alimento balanceado, la composición nutricional y la frecuencia de alimentación determinan el peso del huevo y la proporción entre yema y clara.
En sistemas de crianza libre o al aire libre, las gallinas tienen acceso a gramíneas e insectos, lo que incrementa los niveles de micronutrientes antioxidantes como el tocoferol y la luteína (Pignoli et al., 2009).
- Sin embargo, no se observan diferencias significativas en los contenidos de lípidos y esteroles totales frente a los sistemas convencionales.
Estado fisiológico
El estado fisiológico de la gallina —incluyendo su edad, nivel de estrés y salud inmunológica— afecta tanto la cantidad como la calidad de los huevos producidos.
A medida que la gallina envejece, los huevos tienden a ser más grandes, pero presentan una menor resistencia de cáscara y disminución de la altura del albúmen, indicadores de pérdida de frescura (Roberts et al., 2014).
ALMACENAMIENTO Y TRATAMIENTO TÉRMICO DEL HUEVO
El almacenamiento influye de manera decisiva en las propiedades del huevo.
- Cuando se conservan a temperatura ambiente, las modificaciones físico-químicas se aceleran, afectando la textura, frescura y capacidad antibacteriana de la clara.
- Por el contrario, la refrigeración preserva mejor la calidad interna, manteniendo sus características nutricionales hasta 28 días después de la postura (Berardinelli et al., 2008; Réhault-Godbert et al., 2019).
COMPOSICIÓN NUTRICIONAL Y VALOR ALIMENTICIO
El huevo es considerado el alimento más completo después de la leche materna, gracias a su equilibrio entre proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales. Contiene proteínas de alto valor biológico (AVB), esenciales para el mantenimiento y crecimiento del tejido muscular, así como para procesos metabólicos clave.
- Un huevo mediano (58 g) aporta alrededor de 6 g de proteínas y 5,8 g de grasas, de las cuales 2,6 g son monoinsaturadas. En 100 g de huevo crudo, se encuentran en promedio 12,5 g de proteínas, con 15,9 g en la yema y 10,9 g en la clara.
- Asimismo, contiene ácidos grasos esenciales, principalmente oleico y linoleico, y un contenido de lípidos totales que varía entre 8,7 y 11,2 g por cada 100 g de producto (Seuss-Baum; Nau, 2011).
Además, el huevo alberga una gran variedad de proteínas funcionales (más de 1.000 identificadas), que desempeñan funciones enzimáticas, inmunológicas y estructurales (Gautron et al., 2007; Mann, 2008).
BENEFICIOS DEL CONSUMO DE HUEVO PARA LA SALUD HUMANA
Fuente importante de proteínas y grasas saludables
Los huevos proporcionan proteínas completas, que contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para el organismo. Estas proteínas contribuyen al desarrollo muscular, la reparación de tejidos y el mantenimiento del sistema inmunológico.
- Además, los lípidos del huevo, principalmente ácidos grasos monoinsaturados, favorecen la salud cardiovascular y participan en la síntesis hormonal.
- Aunque la yema contiene colesterol, estudios recientes indican que su consumo no eleva significativamente el colesterol sanguíneo en individuos sanos, desmitificando su antigua asociación con enfermedades cardiovasculares.
El huevo: Fuente de vitaminas y minerales esenciales
El huevo se destaca por ser una excelente fuente de vitaminas del complejo B (especialmente B12 y B3), vitamina A, y vitamina D, además de minerales esenciales como zinc, magnesio e yodo.
- La vitamina D interviene en la homeostasis del calcio y la salud ósea, la vitamina B12 participa en la formación de glóbulos rojos y funciones neurológicas, mientras que la vitamina A es clave para la visión y el sistema inmunitario.
- El yodo, por su parte, regula la síntesis de hormonas tiroideas, vitales para el metabolismo energético (Ruxton; Derbyshire; Gibson, 2010).
Promoción de la saciedad y control del peso
El consumo de huevos está directamente asociado a una mayor sensación de saciedad. Las proteínas del huevo estimulan una menor secreción de grelina (hormona del hambre) y una respuesta más estable de insulina, prolongando el tiempo entre comidas (Ratliff et al., 2010).
Estudios han demostrado que las personas que desayunan huevos consumen menos calorías durante el día y muestran mejor control del peso corporal, lo que hace del huevo un aliado en dietas hipocalóricas y planes de pérdida de peso (Vander Wal et al., 2005; Fuller et al., 2015).
Aumento de masa muscular y prevención del envejecimiento
El huevo es un aliado del envejecimiento saludable, gracias a su aporte de proteínas de alta calidad que favorecen la síntesis de masa muscular magra.
El consumo regular, en combinación con ejercicio físico, contribuye a prevenir la sarcopenia (pérdida de masa muscular asociada a la edad) y a mantener una función metabólica eficiente (Pedersen; Cederholm, 2014).
- Por ello, su inclusión en la dieta de adultos mayores es una estrategia eficaz para mantener fuerza, vitalidad y masa corporal magra.
CONSIDERACIONES FINALES
El huevo de gallina se consolida como un alimento de alta calidad nutricional, fundamental para la salud humana. Su alto valor biológico, su baja densidad calórica y su contenido balanceado de macro y micronutrientes lo convierten en un componente esencial de una dieta saludable.
Además, su bajo costo y facilidad de preparación lo hacen accesible a diferentes grupos sociales.
- Los beneficios demostrados —entre ellos, la mejora de la saciedad, el aumento de masa muscular, la protección frente al envejecimiento y el aporte vitamínico y mineral— confirman que el huevo no solo es un alimento completo, sino también un agente promotor de la salud y la longevidad.
En conclusión, el huevo es un alimento funcional, cuya composición equilibrada, alta digestibilidad y efectos fisiológicos positivos justifican su incorporación habitual en una dieta balanceada y sostenible. Lejos de ser un simple alimento tradicional, el huevo representa una fuente estratégica de nutrición para enfrentar los desafíos alimentarios y de salud del siglo XXI.
Este texto es un resumen del artículo:
Barros, Dayane; Feijo, Danielle; Monte, Zenaide; Silva, Kézia; Ribeiro, Amanda; Rocha, Tamiris; Pimentel, Priscylla; Silva, Jefferson; Melo, Nicole; Ferreira, Silvio; Maehler, Alessandra; Costa, Maurilia; Barbosa, Talismania; Silva, Francyelle; Silva, Marllyn. (2024). Caracterização e benefícios do consumo de ovos para a saúde humana. Brazilian Journal of Health Review, 7(1), 3919–3930. DOI: 10.34119/bjhrv7n1-318.

