Argentina lidera el consumo mundial de huevos y alcanzó niveles históricos de producción. Sin embargo, detrás de estos logros conviven tensiones económicas, sobreoferta, contrabando y pérdida de rentabilidad, que obligan al sector a repensar estrategias y consensos para sostener su desarrollo.
ARGENTINA, LÍDER MUNDIAL EN CONSUMO DE HUEVOS
Durante 2025, Argentina alcanzó un récord histórico al consolidarse como el país con mayor consumo de huevos per cápita del mundo.
- Según datos de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), cada argentino consumió en promedio 398 huevos al año, cifra 9,57% superior al año 2024, cuando se registro una ingesta de 363 unidades per cápita anual.
Este desempeño posicionó a los huevos como uno de los alimentos más relevantes dentro de la dieta nacional.
- El crecimiento del consumo de huevo respondió a múltiples factores. Por un lado, el huevo se mantiene como una de las proteínas animales más económicas, accesibles y versátiles.
- Por otro, su alto valor nutricional, su fácil preparación y la ausencia de desperdicio lo convierten en un alimento central tanto en hogares de bajos como de medianos ingresos.
Este fuerte consumo interno absorbió cerca del 98% de la producción nacional de huevos, lo que confirma que el mercado doméstico sigue siendo el principal destino de los huevos producidos en Argentina, incluso en un contexto económico desafiante.
PRODUCCIÓN EN CRECIMIENTO Y EXPANSIÓN DEL PARQUE AVÍCOLA
En paralelo al récord de consumo, la producción nacional también mostró una expansión significativa.
Durante 2025, la industria avícola argentina produjo casi 19.000 millones de huevos, lo que representó un crecimiento interanual del 8,82%.
En términos operativos, esto equivale a una producción cercana a 610 huevos por segundo, una cifra inédita para el sector.
Este aumento estuvo impulsado por la expansión del parque de gallinas ponedoras, que pasó de 57,7 millones de aves en 2024 a 62,7 millones en 2025, con un incremento del 8,68%.
- Del total del plantel productivo, el 74% corresponde a gallinas que producen huevos blancos.
- Mientras que el 26% producen marrones, manteniendo una estructura estable de oferta.
Este parque productivo alcanzó poco más de 402 huevos producidos per capita en 2025, contra los 370 en 2024, generando un crecimiento del 8,71%.
No obstante, el crecimiento acelerado de la producción de huevo también generó desequilibrios estructurales. La incorporación de nuevos actores y el aumento sostenido de la oferta derivaron en episodios de sobreproducción, que presionaron los precios en origen.
Figura 1. Cifras de la industria del huevo en Argentina, durante el año 2025. Fuente: CAPIA.
PRINCIPALES PROVINCIAS PRODUCTORAS
Las principales provincias productoras de huevos continúan siendo Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba y las regiones del NOA, que concentran la mayor parte de la capacidad productiva del país y sostienen el abastecimiento interno.
Figura 2: Principales provincias o regiones del parque productivo argentino. Fuente: CAPIA.
EXPORTACIONES, CONTRABANDO Y DISTORSIONES EN EL MERCADO
En materia de comercio exterior, el sector logró exportar 323 millones de huevos en 2025, cifra 15,8% superior que el año 2024.
- Estas exportaciones funcionaron como un amortiguador parcial frente al exceso de oferta interna, aunque siguen representando una porción limitada del volumen total producido.
El saldo entre importaciones y exportaciones dejó un superávit comercial de 0,8% un 26,6% menos que en el año 2024.
En contraste, el contrabando de huevos desde países vecinos se convirtió en uno de los principales factores de distorsión del mercado. Durante 2025 ingresaron de manera irregular 133 millones de unidades, lo que implicó un aumento del 665% interanual.
Esta situación afecta directamente la rentabilidad de los productores locales y pone en riesgo la sanidad y trazabilidad de los huevos comercializados.
- El saldo entre importaciones y exportaciones dejó un superávit comercial de 0,8% un 26,6% menos que en el año 2024.
Como resultado, el saldo comercial del sector mostró un superávit mínimo, muy inferior al de años anteriores, evidenciando un mercado de huevos cada vez más tensionado.
CAÍDA DE PRECIOS Y RENTABILIDAD EN CRISIS
A pesar de los récords en consumo y producción de huevos, la situación económica de los productores se deterioró de forma significativa.
- Desde mayo de 2025, el precio del maple de 30 huevos en granja cayó más del 60%, mientras que los costos productivos aumentaron más del 40%.
- Este desajuste de precios y costos empujó al sector hacia un escenario de rentabilidad nula o negativa.
CAPIA advirtió que la fuerte baja del precio del huevo no se trasladó al consumidor final, quedando absorbida por intermediarios y comercios minoristas, que ampliaron sus márgenes comerciales en detrimento del productor primario.
ESTÁNDARES PRODUCTIVOS Y DESAFÍOS PARA EL FUTURO
Aun en este contexto complejo, la industria argentina de huevos mantiene altos estándares en sanidad, bienestar animal, cuidado ambiental y sustentabilidad. La producción de huevos se realiza bajo controles permanentes del SENASA, las bromatologías municipales y clientes cada vez más exigentes.
Desde CAPIA sostienen que el sector enfrenta una disyuntiva clave: continuar con herramientas insuficientes o avanzar hacia mecanismos colectivos, como un fondo de promoción del consumo de huevos, que permita sostener la demanda, ordenar el mercado y evitar que el ciclo de crisis se repita.
- En definitiva, el mercado de huevos en Argentina exhibe un fuerte contraste entre liderazgo mundial, eficiencia productiva y serias tensiones económicas.
Resolver este desequilibrio requerirá compromiso, coordinación sectorial y decisiones estratégicas que garanticen la sustentabilidad del sector avícola a largo plazo.
Fuente: Con información de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas, CAPIA.

