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Persistencia de la fertilidad en reproductoras pesadas: claves para sostener el éxito reproductivo

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INTRODUCCIÓN

En la producción de pollos de primera se nos presentan las siguientes mermas: infertilidad, mortalidad embrionaria, pollos descartes y huevos bomba (contaminados que explotan durante la incubación).

Datos recientes muestran que, de no aplicarse medidas correctivas, esta tendencia negativa podría intensificarse en las próximas décadas (Cash, Witherspoon & Athrey, 2025).

 

PORCENTAJE DE MACHOS Y MANEJO DE SU EFICACIA

Personalmente considero que la proporción de macho:hembra es el factor más importante para sostener la fertilidad hasta el final del ciclo productivo.

Una relación de 1:10 – 1:12 asegura buena fertilidad, mientras que con 1:14 se produce un descenso significativo (Wilson et al., 2024).

Sin embargo, más importante que la cifra nominal es el número de machos efectivos, lo cual exige monitoreo continuo.

Por lo que es muy importante un adecuado manejo de los machos en la etapa de cría para capitalizar un número óptimo de machos de buena calidad.

 

A mayor presión de selección, mejores serán los machos al momento del apareamiento.

 

Prácticas como el spiking o intra-spiking en lotes envejecidos ayuda a restaurar la frecuencia de monta y prolongar la fertilidad (Romero-Sánchez & Leeson, 2003).

Esto aplicaría en aquellas compañías que tienen implementados corrales dentro de las naves de producción.

Entrando al tema de la alimentación, desde el primer día en granja, hasta las 4 semanas de edad, alimentamos los machos en bandejas plásticas donde le servimos el alimento de forma manual de acuerdo con lo que requieran, según su peso.

ALIMENTACIÓN DE LOS MACHOS

Antes de comentar sobre la alimentación de los machos, debo indicar que, al momento de alojarse en las naves de crianza, estos deben ser organizados según la edad de la progenitora de donde proceden.

No deberíamos mezclar las aves. ¿Por qué?

Es conocido que las velocidades de crecimiento o ganancias de peso de las aves es influenciado de alguna manera por la edad de la progenitora.

La coordinación cercana con el proveedor de la genética nos permite lograr una adecuada identificación de las cajas en donde vienen los pollitos.

Personalmente aconsejo hacer la alimentación manual hasta las 4 semanas de edad para ser más preciso en las cantidades de alimento que vamos a servir por cada grupo o categoría de peso.

 

En las empresas que hacen la primera clasificación entre los 8 – 10 días de edad o dentro de la primera semana de edad, la alimentación manual permite programar un consumo de alimento según los pesos por cada grupo una vez clasificados.

Ello nos facilita mejorar el peso de los más livianos y controlar a los más pesados. Brindar un espacio de alimentación adecuado con los comederos manuales siempre va a ser la recomendación de oro.

Un monitoreo diario del peso desde el segundo día hasta los 14 días nos permite hacer los ajustes en la programación del alimento oportunamente, sin esperar al peso de fin de la semana de edad.

Esto es de mucha ayuda después de la primera clasificación. No es necesario pesarlos individualmente, se puede hacer grupalmente, tomando 2 a 3 muestras por cada grupo o corral.

A partir de las 5 semanas de edad, las compañías que tienen comederos automáticos implementan la alimentación de las aves con estos equipos. Existen comederos de diversos modelos en el mercado.

 

Tener un buen comedero no garantiza resultados; el manejo es clave. Aquí algunos aspectos que hay que atender rigurosamente:

Espacio de comedero por macho

Distribución uniforme del alimento

Altura del comedero

Sincronización entre alimentación de hembras y machos

Vigilancia del consumo y los residuos de alimento

La implementación de programas de alimentación con días de ayuno se pone en práctica cuando el tiempo de consumo es menor de 30 minutos. Se puede también ajustar la presentación del alimento para aumentar el tiempo de consumo, teniendo cuidado que no produzca la segregación de los ingredientes del alimento.

Entrenamiento de los machos

Mantenimiento y limpieza

Control de uniformidad y peso de los machos

En países de Sudamérica, como Colombia, Perú, Brasil y Bolivia, los machos son alimentados de forma manual usando comederos de canal. Tanto en la etapa de crianza y en producción.

CONDICIÓN CORPORAL Y ENVEJECIMIENTO DEL MACHO

Como he mencionado, los machos con sobrepeso presentan deterioro en la calidad seminal y pérdida de libido a edades avanzadas.

Behnamifar et al. (2025) demostraron que el exceso de peso compromete la persistencia reproductiva, haciendo fundamental un control nutricional diferenciado y auditorías periódicas de condición corporal.

CRIANZA Y FOTOESTIMULACIÓN

La persistencia de la fertilidad comienza a definirse en la etapa de crianza. Los machos que llegan a la fotoestimulación con peso objetivo y uniformidad adecuada desarrollan una mejor respuesta sexual y mantienen actividad de monta durante más semanas (Ansari et al., 2024).

Lograr la ganancia de peso recomendada por las compañías de genética, desde que se inicia la foto estimulación, hasta el final del recría (24 semanas de edad) es muy importante para lograr la madurez sexual deseada.

Durante la fotoestimulación (normalmente entre las 21 y 23 semanas), la luz desencadena una serie de cambios hormonales que estimulan la madurez sexual del macho:

Incremento de testosterona.

Desarrollo de testículos y órganos reproductivos secundarios.

Cambios en comportamiento (aumento de libido, territorialidad).

Estos procesos sólo se completan correctamente si el macho mantiene una curva de peso adecuada y sostenida después de la fotoestimulación.

Los efectos a largo plazo de una adecuada ganancia de peso son:

Una buena ganancia en esta etapa asegura testículos completamente funcionales al inicio de la reproducción.

Mejora la sincronización sexual con las hembras (importante para lograr alta fertilidad temprana).

Promueve un comportamiento de monta vigoroso y consistente durante todo el ciclo de producción.

Favorece la esperanza de vida reproductiva (mantener fertilidad >90% hasta 45 semanas o más).

Se recomienda:

ESTRÉS CALÓRICO

El ambiente es crítico para sostener la fertilidad. El estrés por calor afecta con mayor intensidad a los machos, reduciendo la viabilidad del semen y la capacidad de penetración espermática en los huevos (McDaniel et al., 1995).

Estrategias de ventilación, enfriamiento evaporativo y sombreado son esenciales para retrasar la caída de la fertilidad en climas cálidos.


FRÍO Y FRECUENCIA DE MONTA

Aunque la mayoría de los estudios en reproductoras pesadas se enfocan en el estrés por calor, también el frío sostenido es un riesgo que compromete la persistencia de la fertilidad.

FISIOLOGÍA DE LA HEMBRA: ALMACENAMIENTO ESPERMÁTICO

La hembra cuenta con los túbulos de almacenamiento espermático (SST) que permiten conservar espermatozoides viables durante varios días.

  • La llamada duración de la fertilidad (DF) tiene base genética y puede ser seleccionada para mejorar la persistencia (Pasandideh et al., 2024; Matsuzaki et al., 2014).

  • Lotes con hembras de alta DF requieren menos frecuencia de monta para sostener buenos resultados al final del ciclo.

Considero que entre las 5 – 6 semanas de edad los incrementos de alimentos deben ser moderados. Posteriormente seguimos ajustando para adelgazar la pechuga, sin excedernos.

 

NUTRICIÓN ESTRATÉGICA

El diseño de programas de restricción alimentaria en hembras (Fattori et al., 1980; Hocking, 1981) y dietas específicas para machos reduce el sobrepeso y prolonga la eficiencia reproductiva.

  • Además, la suplementación con antioxidantes y micronutrientes específicos se ha propuesto como estrategia para mitigar el envejecimiento reproductivo.

Las compañías no deben escatimar en invertir en una adecuada nutrición de los machos. Se debe practicar una constante revisión de la nutrición y su relación con la calidad de los machos y su % de sobrevivencia a lo largo del ciclo productivo.

En mi experiencia personal, he podido observar el comportamiento de machos y hembras de echarse sobre la cama y agruparse a temperaturas de 20 °C en naves ventiladas. La sensación térmica hace que las aves se comporten de esta manera para abrigarse.

  • → Este comportamiento reduce la frecuencia de monta. Más crítico es en aves mayores de 50 semanas de edad, que presentan un plumaje desgastado, que no protege a las aves del frío.

 

MONITOREO DE LA FERTILIDAD EN GRANJA

Podemos hacer el seguimiento de la fertilidad en la granja, con ayuda de una incubadora casera que permite incubar la cantidad de huevos necesaria.

Los huevos se abren por el lado de la cámara de aire a los 5 días de incubación, tiempo suficiente para facilitar al personal diferenciar un huevo infértil de un fértil. En el caso de un huevo fértil esperamos un desarrollo embrionario fácil de distinguir.

CUIDADO DE LA CAMA

Tanto en la etapa de crianza como en la etapa de producción, manejar adecuadamente la cama evita daños en las patas de los machos.

Más crítico es en la etapa de producción la aparición de casos de pododermatitis por un mal manejo de la cama. Ello se traduce en cojeras por inflamación articular producto de una contaminación bacteriana, frecuentemente por Staphylococcus aureus como he mencionado antes.

Se debe contar con equipos mecanizados para remover o rotar la cama frecuentemente para mantenerla en buen estado.

CONCLUSIONES

La persistencia de la fertilidad en reproductoras pesadas no depende de un único factor, sino de la interacción entre genética, nutrición, sanidad, manejo y ambiente.

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