En ingresos este 2018, las ventas del año alcanzaron los US$1,605 billones, cifra 11,9% inferior en comparación con los US$1,822 billones de los tres primeros meses del año pasado.
Ventas brasileñas de carne de pollo caen en 5,6% en 2018
El primer trimestre del año 2018, las ventas brasileñas de carne de pollo fueron de 1,017 millones de toneladas, lo cual representa una disminución de 5,6% con respecto al mismo período del año anterior.
La Asociación Brasil de Proteína Animal (ABPA) informa que las ventas de carne de pollo (considerando todos los productos, entre in natura y procesados), de Brasil totalizaron 1,017 millones de toneladas, 5,6% menos que los 1,078 millones de toneladas registradas en el primer trimestre del año pasado.
Considerando el mes de marzo, el sector exportó 376,6 mil toneladas, un desempeño 2,2% menor que las 385,1 mil toneladas registradas en el mismo período de 2017. Los ingresos de los embarques de carne de pollo alcanzaron US$589,9 billones, monto 10% mayor que los US$655 millones del tercer mes del año pasado.
El presidente ejecutivo de ABPA, Francisco Turra, analiza “El año era prometedor para el sector, pero la suma entre costos de producción al alza y las suspensiones de plantas por el propio Brasil para la Unión Europea impactó negativamente el saldo del trimestre. En marzo, las ventas de carnes saladas, principales productos importados por los europeos, registraron pérdidas cercanas al 50% en volúmenes”.
De acuerdo con el presidente de la ABPA, el sector tiene gran expectativa con la reanudación de las exportaciones de plantas suspendidas de empresas del sector por el Ministerio de Agricultura brasileño para embarcar a la Unión Europea, lo que debe reparar impactos causados por la fuerte retracción en las exportaciones al bloque.
Para concluir, Francisco turra, profundiza “La situación se refiere a criterios de clasificación de productos, no de riesgos al consumidor. Son empleos en riesgo, en un momento fundamental para la reanudación económica del país. Abrir un mercado toma años de inversiones y es una gran lucha. Por este motivo, confiamos en que el Ministerio de Agricultura agilizará este proceso de negociación con Europa, tratándolo prioritariamente. De la misma forma, creemos que las estrategias de explicaciones y eventuales correcciones deben ser repensadas, valorizando y dando crédito al sector agroindustrial brasileño. “Ilegalidades deben ser combatidas, pero podemos pagar caro por decisiones drásticas”.