
La existencia de determinadas condiciones ambientales (sobre todo de temperatura y humedad), trae consigo un aumento descontrolado en las poblaciones de insectos, lo que puede suponer un desafío en cuanto a transmisión y establecimiento de enfermedades asociadas a ellos.
Esto supondría una aproximación ineficiente y una inversión mayor en tiempo y coste de los tratamientos. Además, y no menos importante, el estado sanitario de la granja estaría ya comprometido.
No sólo el aumento de temperatura y la humedad suponen condiciones a favor para el desarrollo de una plaga. Existen otras condiciones propias de las granjas que pueden ayudar, como la presencia, más o menos constante, de materia orgánica y gallinaza. Estos tres factores juntos van a posibilitar que los tiempos de desarrollo del ciclo de vida del insecto se acorten.

Así, en estos lugares donde se acumulan dichos residuos (al igual que en aguas encharcadas), tanto dentro del galpón como en sus alrededores, donde los insectos van a depositar normalmente sus huevos, para que nazcan las formas pre-adultas (larvas y ninfas) y se alimenten.
Ahora bien, vamos a aprovecharnos de esta, a priori, situación negativa, como es la existencia de estas acumulaciones de residuos orgánicos. Van a ser los lugares donde centraremos nuestros esfuerzos con productos con actividad específica frente a esos estadios no adultos.
En base a todo lo anterior, el mejor modo de que no aparezcan superpoblaciones de insectos es siempre trabajar en el establecimiento de medidas preventivas, y no tanto reactivas. Para ello, no deberemos esperar, entre otras cosas, a la llegada de la época de verano. Debemos actuar antes.
En lo referente a materias activas específicas frente a formas pre-adultas, los larvicidas, encontramos de varias categorías. Nos centraremos en el diflubenzuron.
El diflubenzuron es una benzoilurea con actividad por ingesta (principalmente) y por contacto sobre cualquier tipo de forma no adulta de insectos o ácaros.
Además, existen estudios que afirman que la ingesta por parte de hembras grávidas provocará el impedimento de la oviposición o, en el caso de ingesta en machos, la no viabilidad reproductora de los mismos.

Nuestro producto Larvigen® 48SC es una Suspensión Concentrada de diflubenzuron al 48%, que se aplica mediante pulverización sobre materia orgánica en descomposición, la cama, las pilas de cama en reúse, o incluso sobre las fosas de estiércol en gallina de postura.
Finalmente, su formulado en SC le confiere un perfil toxicológico muy benévolo, además de dotarle de un efecto mucho más prolongado en su actividad larvicida sobre las superficies donde se aplique.

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