TLa bioseguridad está adquiriendo cada vez más importancia debido a los brotes de múltiples enfermedades avícolas en todo el mundo. Los roedores han representado una amenaza para la salud pública y han estado relacionados con epidemias durante siglos.
El control de roedores es fundamental para los programas de bioseguridad debido a la estrecha conexión o relación sinantrópica entre los roedores, los seres humanos y las instalaciones de animales domésticos.
- En los últimos años, los roedores se han relacionado con el 40% de las zoonosis transmisibles conocidas.
- Los roedores participan en el ciclo de estas enfermedades de múltiples maneras.
- Pueden actuar como reservorios de microorganismos, hospedadores intermedios, replicadores o vectores de infección

ROEDORES EN EL CONTROL DE LA INFLUENZA AVIAR
Investigaciones recientes publicadas en las Journals Pathogens (2024, 13(9), 764) y Viruses (2025, 17(4), 495) por investigadores de la Universidad de Tottori en Japón y de la Universidad de Hong Kong, respectivamente, indicaron que los ratones (Mus musculus), las ratas pardas (Rattus norvegicus) y las ratas negras (Rattus rattus) son hospedadores permisivos para múltiples subtipos del virus de la Influenza A prevalentes en aves o humanos, incluidos H5Nx, H7N9, H9N2, H10N8 y el H1N1 pandémico de 2009.
Estos resultados indican que las ratas deben ser consideradas dentro de la ecología del virus de la Influenza A.
- La naturaleza asintomática pero patógena de la infección, combinada con la sinantropía global de los roedores, resalta su posible papel como reservorios crípticos en el mantenimiento y la transmisión del virus.
- Aunque su función como “hospedadores de mezcla” sigue siendo especulativa, no se puede descartar el riesgo de amplificación ambiental del virus y su transmisión a animales domésticos o a los seres humanos.
El estudio japonés indicó que los roedores silvestres sinantrópicos son susceptibles a la infección por el subtipo H5N1 de origen aviar de los virus de la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) y que contribuyen al ecosistema del virus como hospedadores competentes para la replicación.
- La detección de virus infecciosos en hisopos orales indicó que los roedores silvestres expuestos a los HPAIV podrían contaminar el alimento, el agua y el ambiente en las granjas avícolas, y desempeñar un papel en la introducción y diseminación de los HPAIV en las explotaciones.
- Estos estudios destacan la necesidad de ampliar la vigilancia y el control de los roedores dentro de la ecología de la influenza, con el fin de mitigar los riesgos zoonóticos.

ROEDORES EN LA RESISTENCIA A ANTIMICROBIANOS Y PATÓGENOS EMERGENTES
Algunos agentes microbianos infecciosos han desarrollado resistencia a los antimicrobianos (RAM), lo que representa una amenaza para la salud avícola y humana.
- Los roedores actúan como reservorios y vectores de organismos con resistencia a los antimicrobianos (RAM) frente a agentes antimicrobianos tanto de primera línea como de último recurso.
- Los organismos con RAM proliferan en insectos, roedores y mascotas, así como en su piel y sistema digestivo.
- Numerosos informes han indicado que los roedores son una fuente potencial de bacterias multirresistentes.
- Se han aislado Escherichia coli, Salmonella spp., Staphylococcus aureus y Enterobacteriaceae con múltiples genes de resistencia antimicrobiana a partir de heces e intestinos de roedores.
- También se sabe que los roedores portan patógenos poco conocidos, lo que los convierte en posibles fuentes de enfermedades emergentes.
- Además, los roedores pueden emplearse como centinelas potenciales para la detección de la ocurrencia, transmisión y riesgos para la salud humana asociados a la RAM.
LOS ROEDORES DAÑAN LAS INSTALACIONES AVÍCOLAS Y EL RENDIMIENTO PRODUCTIVO
Los roedores también dañan la infraestructura. En los galpones avícolas, pueden deteriorar la red eléctrica, los sensores electrónicos, las tuberías de agua y el aislamiento. Los ratones consumen entre cuatro y cinco gramos de alimento al día, mientras que las ratas ingieren entre 25 y 30 gramos diarios. Poblaciones numerosas de roedores pueden provocar pérdidas significativas de alimento en un galpón avícola, afectando el rendimiento aparente del lote.
CONTROL DE ROEDORES
Los roedores son mamíferos omnívoros prolíficos, extremadamente adaptables a los cambios del entorno y con una gran capacidad de aprendizaje. Un plan integral de control de roedores incluye la limpieza, el uso de barreras físicas para minimizar el acceso, trampas, cebos con rodenticidas y técnicas de control biológico.
- Mantener un alto nivel de limpieza priva a los roedores de alimento y refugio.
- Hacer que las fuentes de agua sean inaccesibles para ellos reduce su reproducción.
- El alimento debe almacenarse en recipientes a prueba de roedores, rotarse con frecuencia y cualquier derrame debe limpiarse de inmediato cualquier derrame.
- La eliminación regular de los desechos avícolas es esencial, ya que estos pueden servir como fuente de alimento o material para anidar.
- El compostaje debe realizarse lejos de los galpones avícolas principales, y estas instalaciones deben recibir un control especial, ya que son propensas a la presencia de roedores.
Control del hábitat
El control del hábitat también es esencial. El área de la granja debe mantenerse libre de equipos innecesarios, desechos o materiales almacenados que puedan servir de refugio para los roedores. Las zonas alrededor de los galpones deben estar despejadas de vegetación excesiva que pueda proporcionarles cobertura o sitios para anidar.
Protección de las instalaciones contra roedores
La protección de las instalaciones contra roedores mediante barreras físicas es un método proactivo para prevenir infestaciones. Esto incluye identificar y sellar cualquier posible punto de entrada, como grietas, agujeros, rendijas, puertas, ventilaciones y ventanas, utilizando materiales como metal, malla metálica y concreto que los roedores no puedan romper.
- Las estructuras deben repararse y mantenerse con frecuencia. Los recipientes para almacenar alimento deben mantenerse elevados para dificultar el acceso de los roedores.
Las trampas se pueden colocar en zonas de alta actividad donde se observen excrementos y marcas de mordeduras. Ante esto, se pueden usar trampas de resorte, placas adhesivas y trampas vivas. Para que esta estrategia continúe siendo efectiva, las trampas requieren mantenimiento regular, reinstalación y retirada oportuna de los roedores capturados.
Las estrategias de cebo para roedores han cambiado poco desde la introducción de los anticoagulantes en la década de 1950. Los rodenticidas no anticoagulantes, que incluyen brometalina, colecalciferol y fosfuro de zinc, se utilizan únicamente en casos de infestaciones masivas y siempre bajo la supervisión de expertos para reducir rápidamente las poblaciones. .
Existen dos generaciones de raticidas anticoagulantes:
1.-Los anticoagulantes de primera generación, que incluyen clorofacinona, coumatetralil, difacinona y warfarina, requieren múltiples ingestas del cebo durante un período para ser efectivos.
- Estos productos presentan valores más aceptables de DT50 y Log Pow, lo que indica su baja persistencia en el suelo y menor capacidad de bioacumularse en los organismos vivos.
2.-Los anticoagulantes de segunda generación son más potentes y pueden matar con una sola ingesta. Ejemplos incluyen brodifacoum, bromadiolona, flocoumafen, difenacoum y difetialona.
- Actualmente, estos productos son los rodenticidas más utilizados por los profesionales.
- Sin embargo, están clasificados como persistentes, bioacumulativos y tóxicos, y no cumplen con los criterios de seguridad ambiental y para la salud pública.
CONTROL DE ROEDORES Y SOSTENIBILIDAD
Los anticoagulantes son compuestos altamente tóxicos y muy persistentes en el medio ambiente; se trasladan a lo largo de la cadena alimentaria y se acumulan en los cuerpos de depredadores y carroñeros en un proceso llamado bioacumulación. También, los rodenticidas pueden afectar a aves, mamíferos y reptiles, intoxicando a los depredadores de roedores.
- La dispersión de estos productos en el medio ambiente puede causar una cadena de enfermedades zoonóticas al alterar los ecosistemas.
- Este proceso acumulativo reduce la función del ecosistema y aumenta la resiliencia y proliferación de roedores.
- En consecuencia, el uso indiscriminado, a gran escala y continuo de rodenticidas es conocido por dañar la biodiversidad y contribuir a la contaminación ambiental.
- Es necesario tomar medidas adecuadas para reducir su impacto nocivo en los sistemas de producción avícola.
La Unión Europea podría prohibir los rodenticidas actualmente disponibles que contengan tasas superiores a 30 ppm. En ese caso, será necesario utilizar productos con dosis más bajas.
- Las combinaciones de anticoagulantes pueden controlar eficazmente las ratas con dosis inferiores al estándar y reducir la liberación de estos productos en el medio ambiente.
En contraste, la integración de depredadores naturales en la estrategia de control de roedores se ha considerado una forma ecológica y eficiente de manejar las poblaciones de roedores.
Otros depredadores
- Las aves depredadoras, como los búhos y los halcones, pueden verse atraídas por la granja, y los gatos domésticos pueden ser depredadores eficientes.
- Sin embargo, todos estos depredadores plantean problemas de bioseguridad.
Otra técnica de control biológico
Otra técnica de control biológico que está ganando importancia es el control de la natalidad de los roedores. Algunos productos contienen ingredientes botánicos activos y feromonas para atraer a las hembras a ingerirlos.
- Estos productos pueden incluir aceite de semilla de algodón y extractos de plantas como la raíz de semilla de piedra (Collinsonia canadensis), hierba silphium, cohosh azul (Caulophyllum thalictroides), hierba de ruda (Ruta graveolens) y otras con propiedades anticonceptivas.
- Estos son productos no tóxicos, no letales y seguros para el medio ambiente, que cumplen con los estándares de riesgo mínimo de la EPA según la exención FIFRA 25(b). Se integran con los planes de control de plagas, tienen una vida útil prolongada y pueden usarse junto con trampas. Los efectos se pueden observar en un período de seis semanas a unos pocos meses.
MONITOREO DE POBLACIONES DE ROEDORES
El monitoreo constante y regular de las zonas de almacenamiento de alimento, las áreas de alojamiento avícola y el perímetro de la granja es esencial en la estrategia de control de roedores.
- Los primeros signos de actividad de roedores deben detectarse y abordarse de inmediato.
- Las herramientas de monitorización modernas, como las cámaras activadas por movimiento y los rastreadores de orina ultravioleta, pueden proporcionar información valiosa sobre la actividad de los roedores.
- El factor más crucial en el control de roedores es la participación del personal de la granja para identificar y reportar señales de actividad de roedores.
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