
Patología Aviar
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¿QUÉ ES LA ENTERITIS NECRÓTICA?
La enteritis necrótica es una de las patologías más comunes y económicamente devastadoras, con impacto en el sector avícola mundial. Esta enfermedad intestinal, que afecta cerca del 40% de los lotes comerciales de pollos de engorde en todo el mundo, puede causar tasas de mortalidad de hasta el 50% en casos de brotes clínicos.
La enteritis necrótica afecta principalmente a pollos de engorde de 2 a 5 semanas de vida, criados en cama y suele persistir entre 5 y 10 días en los lotes afectados.
Aunque la forma clínica de la enfermedad es grave, la forma subclínica suele pasar desapercibida y afecta de forma silenciosa el desempeño y la rentabilidad de las aves, disminuyendo el desempeño, lo cual a menudo redunda en pérdidas económicas estimadas en $0,05 a $0,063 por ave y la convierte así en una silenciosa pero costosa carga para los productores.
Además de la mortalidad, la enteritis necrótica afecta significativamente la absorción de nutrientes, las tasas de crecimiento, la conversión alimentaria y el bienestar.
La enfermedad se debe al crecimiento excesivo de Clostridium perfringens, una bacteria gram positiva formadora de esporas que se encuentra habitualmente en la microbiota intestinal normal.
Estas esporas son muy resistentes a diferentes factores de estrés ambiental como el calor, los agentes desinfectantes y la luz ultravioleta, lo cual hace que la bacteria perdure en el ambiente típico de las granjas avícolas.
Si bien el C. perfringens normalmente habita en el intestino sin causar daños, ciertos factores predisponentes alteran el ambiente intestinal y provocan una sobrecarga bacteriana, con la consiguiente producción de toxinas.
Entre los factores desencadenantes se incluyen los parásitos intestinales, la inmunosupresión, los cambios en la dieta y las alteraciones en la microflora intestinal debido al uso de antibióticos o vacunas.
Esta enfermedad se asocia fundamentalmente a las toxinas producidas por C. perfringens tipo A, especialmente la toxina alfa, y a una toxina NetB formadora de poros y descubierta más recientemente que daña las células intestinales y provoca la necrosis característica, también conocida como muerte del tejido.
LA TORMENTA PERFECTA: FACTORES QUE INFLUYEN EN LA ENTERITIS NECRÓTICA

La enfermedad se instala cuando las bacterias nocivas destruyen las células que recubren el intestino, causando la muerte del tejido y la distensión de los intestinos con gases, dejándolos frágiles y llenos de un fluido maloliente.
En algunos casos, se forma una membrana amarillenta dentro del intestino que se asemeja a una “toalla turca”. Las aves pueden presentar signos de diarrea, deshidratación, plumas erizadas y reducción del apetito, o pueden morir de forma repentina sin señales claras previas.
Diversos factores inciden en el inicio y la gravedad de la enteritis necrótica:
Nutrición: Las proteínas no digestibles presentes en la dieta, como la harina de carne y huesos o la harina de pescado, aumentan la disponibilidad de proteínas en la parte inferior del intestino, proporcionando así un sustrato para la fermentación bacteriana. Las dietas ricas en fibra, con altos niveles de proteína o las dietas viscosas pueden agravar la enfermedad.
Coccidiosis: El daño intestinal causado por coccidios o la vacunación altera el revestimiento intestinal, permitiendo que las proteínas plasmáticas se filtren al interior del intestino y favorezcan el crecimiento bacteriano.
Micotoxinas: Las toxinas fúngicas presentes en algunos alimentos balanceados afectan la integridad intestinal y la función inmunitaria, aumentando la susceptibilidad a las infecciones y generando un ambiente favorable a su proliferación.
Prácticas de manejo: Las biopelículas presentes en los sistemas de agua protegen al C. perfringens de la acción de desinfectantes y antibióticos, contribuyendo así a la persistencia de la bacteria. Una mala gestión de los residuos, con poca exposición temprana al desafío controlado de enteritis necrótica, además de un número excesivo de aves alojadas, también aumentan el riesgo de la enfermedad.
POTENCIAR LAS ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL
Las estrategias eficaces de prevención y control se centran en limitar el crecimiento excesivo de Clostridium perfringens abordando los numerosos factores que contribuyen a su proliferación.
La nutrición específica juega un rol fundamental en ese sentido, ya que las dietas ricas en proteínas no digestibles, fibras o aminoácidos poco balanceados pueden generar un ambiente ideal para las bacterias nocivas, al aumentar la disponibilidad de proteínas en la parte inferior del intestino. El control de la composición de la dieta para mejorar la digestibilidad y reducir la irritación intestinal ayuda a mantener la salud del intestino.
El control de la coccidiosis es fundamental, ya que el daño intestinal causado por los parásitos de Eimeria permite que se filtren proteínas plasmáticas al interior del intestino, proporcionando nutrientes para el C. perfringens.
La suplementación con probióticos también resulta clave, especialmente cuando ocurre en el inicio de la vida del animal. Al estimular el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, los probióticos favorecen el desarrollo saludable del tracto digestivo y reducen el riesgo de colonización por patógenos.
PRÓXIMOS PASOS
Estrategias como la vacunación y la aplicación de probióticos favorecen el desarrollo de la microbiota y del tracto gastrointestinal, así como también el uso de anticoccidianos, pueden ayudar a limitar el riesgo.

PoultryStar® por ejemplo, es capaz de mantener una buena integridad intestinal lo que minimiza el paso de micro organismos al torrente saguineo.
Ya Symphiome™, una mezcla compleja de glicanos definida técnicamente como biótico de precisión, está diseñado para aprovechar el poder del microbioma mediante la modulación de vías funcionales específicas y altamente conservadas, mejorando la salud y el rendimiento nutricional.
Con Mycofix® la reducción del riesgo de micotoxinas implica en controlar la contaminación de los alimentos balanceados con mohos que dañan la integridad intestinal [KN1], reducen la inmunidad y aumentan la filtración de proteínas al intestino, todo lo cual favorece el crecimiento bacteriano.
Otras formas de gestión como Verax™ proporcionan importantes herramientas para fortalecer las estrategias de prevención de la enteritis necrótica.
Al aportar información detallada y con base científica sobre el estado de salud de las aves, es posible monitorear el equilibrio microbiano, identificar los primeros signos de disbiosis y evaluar el impacto de los aditivos alimentarios o las prácticas de manejo, lo que facilita una toma de decisiones más precisa.