El huevo y las machas rojas:
Su presencia de estas no es demasiado frecuente, se calcula que las tienen entre el 1 y el 3% de los huevos comercializados.
Los huevos son uno de los alimentos más consumidos por los humanos. Son ricos en proteínas y lípidos, además de ser un alimento de fácil digestión y protagonista principal de múltiples platos dulces y salados. Está compuesto por tres componentes, la cáscara, la clara y la yema.
La cáscara. Pueden ser blancos o morenos, en general, los blancos se asocian a mayor higiene y los pardos a más naturales, pero en realidad son iguales y poseen las mismas propiedades organolépticas. La cáscara del huevo es porosa y puede llegar a tener de 7.000 a 17.000 poros.
La clara. Supone dos terceras partes del peso total del huevo, es de una textura casi transparente en cuya composición casi el 90% es agua y el resto es proteína, con trazas de minerales, materiales grasos, vitaminas y glucosa. Las proteínas de la clara están presentes para defender al huevo de la infección de bacterias y otros microorganismos.
La yema. Constituye la tercera parte del peso total del huevo y su función biológica es la de aportar nutrientes, calorías, vitamina A, tiamina y hierro necesarios para la nutrición del pollo que crecerá en su interior.
Manchas rojas
Las claras y las yemas de los huevos aparecen algunas veces con unas manchas rojizas, y aunque a muchos les pueden parecer incluso repugnantes, no representan el más mínimo riesgo para la salud. Es decir, no significan que el huevo esté en malas condiciones y tampoco son indicativas de falta de frescura ni afectan a su valor nutritivo.
Simplemente restos de sangre debidos a la ruptura de algún vaso sanguíneo o pequeños pedazos de tejido que el propio huevo ha arrastrado en su proceso de formación, es decir, es un falso mito que sea un signo de que el huevo ya ha sido fecundado, y por tanto no se trata de un proyecto de pollito.
Otras anomalías comunes en los huevos
Aunque es algo excepcional, hay algunos huevos que tienen dos yemas. Esto se debe a que, durante el proceso de ovulación, la gallina genera dos óvulos en lugar uno. Ocurre más en gallinas jóvenes.
Si la cáscara presenta ondulaciones, puede deberse a que el aparato reproductor de la gallina todavía no está completamente formato a un alto nivel de estrés en el animal.
Además de las manchas de color rojo en la yema, también pueden aparecer manchas blancas en la clara. Esto indica que el huevo está fresco, así que es normal.
Fuente: Periódico el Mediterráneo

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