
Nutrición avícola
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Estrategias de nutrición y de manejo:
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) constituye uno de los desafíos sanitarios más críticos para la producción animal moderna.
En Latinoamérica, donde la avicultura y la producción porcina se han expandido de forma acelerada en los últimos años, la intensificación de los sistemas productivos incrementa la incidencia de:
Estos factores conducen con frecuencia al uso excesivo o inadecuado de antibióticos como antimicrobianos, lo cual repercute no solo en la salud animal, sino también en la salud pública, la inocuidad alimentaria y la sostenibilidad de las cadenas avícola y porcina.
La mitigación de la RAM no depende de una intervención aislada, sino de un enfoque integral que articule:
Solo a través de esta visión integral es posible diseñar soluciones acordes a las particularidades de cada sistema productivo de la región.
LA IMPORTANCIA DE UNA ESTRATEGIA INTEGRAL EN LA REDUCCIÓN DE LA RAM
La resistencia antimicrobiana surge cuando bacterias u otros microorganismos desarrollan mecanismos para evadir la acción de los fármacos diseñados para combatirlos, generando las llamadas “superbacterias”.
Aunque la RAM es un proceso evolutivo natural, su velocidad de aparición y propagación se incrementa drásticamente cuando los antimicrobianos se utilizan en exceso, de manera profiláctica sin diagnóstico, o sin los criterios adecuados de manejo y bioseguridad. Estas bacterias pueden dispersarse a través del ambiente, el agua, la cama, el alimento y los animales, afectando múltiples especies y sistemas productivos.
Diversos factores inherentes a la producción latinoamericana contribuyen a acelerar este fenómeno, entre ellos:
Estos elementos, aislados o en conjunto, aumentan la presión bacteriana, favorecen la circulación de patógenos oportunistas y elevan la frecuencia de tratamientos antimicrobianos.
En respuesta a este escenario, la región ha avanzado hacia el desarrollo de programas integrales orientados a reducir el uso de antibióticos, los cuales se basan en mantener la integridad de la mucosa intestinal, disminuir la carga bacteriana en momentos críticos, fortalecer la inmunidad local y sistémica, optimizar el rendimiento productivo incluso con menor uso de antimicrobianos, promover la estabilidad de la microbiota y garantizar una nutrición de precisión alineada con las necesidades fisiológicas del animal moderno.

Estos programas combinan conocimientos de fisiología intestinal, microbiología aplicada, nutrición funcional y herramientas tecnológicas de monitoreo, demostrando que la reducción de la RAM es posible sin comprometer la productividad.
Algunas de las estrategias de nutrición claves para reducir la RAM son:
Uso de aditivos moduladores del ambiente intestinal
La modulación del ambiente intestinal mediante ácidos orgánicos y ácidos grasos de cadena media, como la tecnología integrada en Selacid® (Trouw Nutrition), se ha consolidado como una estrategia clave dentro de los programas modernos de reducción o eliminación de antibióticos promotores de crecimiento.
Los ácidos orgánicos (AO) aportan beneficios contundentes para la salud gastrointestinal gracias a su efecto antimicrobiano en su forma no disociada, que limita la proliferación de microorganismos patógenos.

El uso continuo de AO también ayuda a mantener un microbiota más equilibrado, inhibiendo el crecimiento de bacterias como Salmonella y Escherichia coli, reduciendo así la incidencia de trastornos entéricos.
Ensayos realizados en la región hawn demostrado que la combinación sinérgica de ácidos orgánicos y ácidos grasos de cadena media presente en Selacid® puede disminuir la humedad de la cama, mejorar la integridad intestinal, reducir reacciones postvacunales y potenciar la respuesta inmunológica ante desafíos sanitarios.
Estos efectos se traducen directamente en una menor necesidad de intervenciones antibióticas en campo, además de un mejor desempeño zootécnico asociado a una mayor estabilidad del ambiente intestinal.
Minerales traza avanzados para controlar los patógenos entéricos y promover la salud intestinal
En los programas modernos orientados a reducir el uso de antibióticos en avicultura, los minerales traza particularmente en sus formas más estables y biodisponibles, como los hidroximinerales (Intellibond®; Trouw Nutrition) y los minerales orgánicos (Optimin®) desempeñan un papel fundamental al fortalecer la respuesta inmunológica y mejorar la funcionalidad intestinal.
Minerales esenciales como el zinc, el selenio y, especialmente, el cobre participa directamente en el funcionamiento de las células del sistema inmune, permitiendo que las aves generen respuestas más eficientes frente a los patógenos sin depender de tratamientos antimicrobianos.
Control de micotoxinas: primer eslabón para evitar terapias antibióticas
Las micotoxinas alteran la morfología intestinal, generan inmunosupresión y favorecen la colonización bacteriana; por lo tanto, su mitigación efectiva reduce significativamente la aparición de enteritis necrótica subclínica y disbiosis, dos detonantes frecuentes del uso de antibióticos.
Dado que las micotoxinas pueden presentarse en cualquier etapa de la cadena de producción de alimentos, es esencial adoptar un enfoque preventivo que garantice la calidad y seguridad de las materias primas.
En campo, los efectos del cambio climático han creado condiciones que favorecen el crecimiento de mohos, haciendo necesarias prácticas como:
Finalmente, en la fábrica de alimentos, incluso ingredientes de buena calidad pueden recontaminarse si las condiciones de almacenamiento no son correctas.
Por ello, la inclusión de mitigadores de micotoxinas e inhibidores de hongos como Fylax® en el alimento terminado es crítica para minimizar la exposición de las aves a estos compuestos y reducir las necesidades de intervenciones antibióticas.
MANEJO DEL AGUA: EL NUTRIENTE OLVIDADO
La calidad del agua influye directamente en la composición y estabilidad de la microbiota intestinal. Sistemas de manejo que combinan acidificantes orgánicos, control microbiológico y limpieza rutinaria de líneas permiten reducir de forma notable la incidencia de enteritis bacteriana.
Entre los ácidos orgánicos más utilizados en la producción avícola se encuentran el fórmico, láctico, acético y propiónico (Liu et al., 2018; Arce et al., 2021), cada uno con propiedades específicas que aportan beneficios particulares. La selección del acidificante adecuado depende de las necesidades sanitarias y productivas de cada granja.
Además, el uso de mezclas sinérgicas de ácidos orgánicos permite una liberación controlada y favorece una mayor biodiversidad del microbiota intestinal.
Asimismo, mejoran la conversión alimenticia, la digestibilidad, la inmunidad y el bienestar general de las aves, consolidándose como herramientas clave dentro de los programas integrales de reducción de antibióticos.
CONCLUSIÓN
La resistencia a los antimicrobianos constituye un desafío global que demanda un enfoque preventivo, multidisciplinario y sustentado en evidencia científica.
La implementación de programas de reducción de antibióticos en avicultura debe fundamentarse en los conocimientos más recientes en nutrición, manejo, salud intestinal y microbiología, y además ser validados continuamente en condiciones de campo.
Solo mediante estrategias integrales, adaptadas a la realidad productiva de cada sistema, es posible disminuir la dependencia de los antimicrobianos, mejorar la salud intestinal y promover sistemas avícolas más sostenibles y resilientes.