El analista senior de Rabobank, Adolfo Fontes, en el medio el Valor Ecónomico, resumió que “Fue un primer semestre de crisis para la avicultura, con un alza de los costos de la ración, en un momento de crecimiento de la producción, sobre todo en enero y febrero, y dificultades para las exportaciones, pero el escenario está un poco mejor”.
Avicultura brasileña prevé revertir pérdidas de exportaciones de pollo
Avicultura brasileña espera confirmar este semestre la reacción proyectada de sus principales indicadores, recomponiendo parcialmente las pérdidas acumuladas a lo largo de la primera mitad del año.
Avicultura brasileña espera confirmar este semestre la reacción proyectada para sus principales indicadores, recomponiendo parcialmente las pérdidas acumuladas a lo largo de la primera mitad del año. Sin embargo, los datos de exportación y producción tienden a cerrar en rojo, aunque en una baja menos pronunciada que la observada en los primeros meses del año.
En la línea de las exportaciones, según Ricardo Santin, director ejecutivo de la Asociación Brasileña de Proteína Animal, ABPA, el mercado ya se ha adaptado a las restricciones creadas por la Unión Europea. El bloque suspendió las compras de 20 industrias brasileñas, de las cuales 12 unidades de BRF, al indicar la presencia de Salmonella en algunos embarques para la región. La avicultura también se está ajustando al cambio en el protocolo del sacrificio halal impuesto este año por Arabia Saudita, principal mercado de destino de la carne de pollo brasileña.
Conforme a un comunicado del Ministerio de comercio de China, los importadores chinos que compren pollo brasileño deberán realizar depósitos que van desde 18,8% a 38,4%. Estas medidas, también afectan a los productos suministrados por los exportadores brasileños JBS y BRF.
Por su parte, Ricardo Santin manifiesta que “Hubo una inflexión en la curva de caída y las exportaciones tienden a volver a crecer en este semestre, cerrando el año con retroceso del 1% frente a 2017, pudiendo incluso repetir los volúmenes del año pasado”.
El hecho es que las ventas externas de carne de pollo, empujadas por el alza del dólar, retomaron en septiembre niveles próximos a 400.000 toneladas mensuales, por encima del promedio de 330,0 mil toneladas registradas entre enero y agosto de este año – Medio -Valor Ecónomico. En el período, Brasil exportó 2,647 millones de toneladas, mostrando un descenso de 7,5% en relación a los ocho primeros meses del año pasado, con los ingresos cayendo en 13%, hasta los US$4,188 billones.
En las dos primeras semanas de septiembre, el promedio diario de los embarques, según los datos del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios (MDIC), subió 13,4% con respecto al mismo período del año pasado. Sin embargo, el Rabobank considera una perspectiva de reducción entre el 8% y el 10% para las exportaciones del sector avícola.
Por otra parte, pero por reveritir la tendencia, el medio Valor Económico, destaca en su publicación a la empresa “Avivar Alimentos” que, con capacidad para sacrificar diariamente alrededor de 180.000 aves en su unidad de São Sebastião do Oeste (MG), reforzo sus apuestas en las exportaciones como alternativa para lidiar con las dificultades enfrentadas por todo el sector avícola este año. Aunque, de acuerdo con la descripción del gerente de exportación de la empresa, Kendi Okumura, el mercado internacional se ha mostrado igualmente desafiante. De acuerdo al ejecutivo las ventas externas, que representaron el 5% de la producción en 2016, doblaron su participación en 2017. También, indicó que “En 2018, ya han exportado 10% de la producción”. Avivar Alimentos exporta a Japón, Hong Kong, Sudáfrica, países de África Occidental y Centroamérica.