En el decreto se explica la necesidad de adoptar medidas tendientes a evitar el uso de sustancias de acción hormonal utilizadas para incrementar la producción animal y de reglamentar el uso de otras con fines terapéuticos en la crianza de animales bovinos, ovinos, equinos, porcinos y aves cuyas carnes y subproductos se destinen al consumo humano.
En Uruguay se descarta uso de hormonas en pollos
Tanto el gobierno como los productores uruguayos descartan el uso de hormonas en la producción de pollos, las cuales están prohibidas en este país.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) de Uruguay, realizó un comunicado a la luz de información surgida en las últimas horas y que refiere al hallazgo de carne de pollo con coloración verdosa en un expendio minorista y sobre el que se aduce su origen al uso de hormonas.
En dicho comunicado, se informa que no está permitido el uso de hormonas en Uruguay, tal como se especifica en el decreto 915/88. Allí también se define la prohibición de la importación, fabricación, venta y uso de los medicamentos veterinarios utilizados para la promoción del crecimiento o engorde en las especies bovina, ovina, porcina, equina y aves.
Además, se resalta que lesiones en pectorales provocada por traumatismos (machucamiento) en aves pueden generar una coloración verdosa. En aviNews se ha publicado un artículo sobre Técnica para la detección de miopatía de pectoral profundo.
En la órbita del MGAP funciona el Programa Nacional de Residuos Biológicos, cuyo cometido principal es asegurar la inocuidad de la carne y productos cárnicos para consumo humano. Este programa que es oficial y se desarrolla en todo el territorio nacional, consiste en un muestreo para el monitoreo de medicamentos veterinarios y contaminantes ambientales en plantas de faena, así como en establecimientos agropecuarios.
Es más, se afirma que Uruguay recibe auditorias de alta exigencia por los distintos países compradores al sistema de producción y faena.
En coordinación con Instituto Nacional de Carnes (INAC), se está trabajando sobre la situación denunciada para dar seguimiento de la misma.
Por otra parte, la Asociación de Faconeros de Pollos Unidos (AFPU) de Uruguay también ha considerado adecuado informar sobre este tema de la inyección de hormonas en pollos parrilleros que ha circulado en las redes sociales la semana pasada, dañando al sector avícola de este país. Por lo cual, difunde un comunicado a través del medio uruguayo Todo El Campo.
Conforme con el comunicado, los productores de AFPU se sienten perjudicados sobre el tema de la inyección de hormonas en pollos parrilleros, indicando que “por este mito que cada tanto sale a luz y que no hace otra cosa que confundir al consumidor”.
En el comunicado AFPU se explica lo siguiente: Ante la aparición en un supermercado de plaza, de un pollo con una “porción interna de la pechuga, de color verdoso” – lo cual ya fue suficientemente aclarado por las Autoridades vinculadas al control de los alimentos destinados al consumo humano, y teniendo en cuenta que en forma recurrente se realizan comentarios sobre las “hormonas” que se la aplican a los pollos consumidos en nuestro país, señalamos:
- Las granjas donde se crían los pollos están registradas en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
- Anualmente, se realiza ante el MGAP, una refrendación del estado higiénico sanitario de la granja, potabilidad del agua y carné de salud de las personas que trabajan en el establecimiento.
- Las aves (pollitos bb), cuando ingresan a la granja ya vienen inmunizados (vacunados). Las vacunas son productos totalmente inocuos.
- Durante toda la etapa de cría, los pollos son alimentados con raciones balanceadas, las cuales son permanentemente controladas.
- Ante la aparición de un evento sanitario, los animales podrán ser tratados con medicamentos, los cuales: a) deben estar registrados en el MGAP, b) su uso será autorizado por un Médico Veterinario, c) los animales no podrán concurrir a faena hasta que no haya transcurrido el “tiempo de espera” establecido (periodo en el cual se eliminó todo residuo de droga en el animal).
- Todas las aves faenadas, tanto para el consumo interno como para la exportación, son monitoreados por el MGAP (Programa Nacional de Control de Residuos).
- Desde hace varias décadas el MGAP prohibió la importación, uso de anabólicos, hormonas, etc, con la finalidad de estimular el crecimiento animal.
- Referente al tema hormonas corresponde señalar que además de estar prohibida su aplicación, la corta edad que tienen los pollos (se faenan con una edad promedio de 47 días), su aplicación es totalmente ineficaz, su administración –inyectable, periódicamente a miles de animales – resultaría costoso y sumamente engorroso.
Para concluir, en la difusión se explica que dado que la aplicación de hormonas en la producción avícola, está prohibida en todo el mundo que comercializa carne aviar, si Uruguay se apartara de esa normativa, nunca podría exportar. Es más, los productores resaltan que los pollos producidos cuentan con un Sistema de Trazabilidad, por lo cual permite “rastrear” el animal que se consume en este país.