| Controlar la humedad de la cama es crucial para limitar la producción de amoníaco en las naves, pero también ayuda a mantener a las aves en confort térmico durante el clima frío. |
Una de las funciones clave de la cama es proteger a las aves del suelo del cemento frío.
- En esencia, la cama actúa como una manta que ayuda a minimizar la pérdida de calor desde la parte inferior del cuerpo de las aves.
El valor R de la cama a base de serrín es aproximadamente 2,5 por cada 2,5 cm de grosor (aproximadamente igual al de la fi bra de vidrio insufl ada) lo que signifi ca que el suelo debajo de las aves está casi tan bien aislado como el techo sobre ellas.
- A menudo se puede ver a las aves aprovechando la capacidad aislante de la cama seca cuando se acurrucan en ella si la temperatura de la nave se vuelve demasiado baja.
La capacidad aislante de cualquier material aislante se ve muy afectada por la humedad.
Por ejemplo, solo un 10% de humedad en la fi bra de vidrio puede reducir su valor R (de aislamiento térmico) a la mitad.
Aunque no existen estudios que midan cómo la humedad afecta al valor R de la cama acumulada, es razonable asumir que la capacidad aislante disminuye rápidamente a medida que la cama se humedece, lo que acentúa la necesidad de mantenerla lo más seca posible durante el clima frío.
- Esto se demuestra comúnmente cuando se limpia una nave y la cama acumulada se reemplaza por viruta de pino fresca pero húmeda.
Si la nave no se precalienta adecuadamente y la viruta húmeda no se voltea para facilitar su secado, el rendimiento de los pollitos suele verse afectado, ya que están siendo criados sobre una “manta” fría y húmeda en lugar de una caliente y seca.
Aunque esto ocurre con mayor frecuencia en naves con cama nueva, también puede ser un problema en naves con cama acumulada cuando no se seca adecuadamente entre crianzas o durante el precalentamiento (Foto 1).

Foto 1. Los primeros 2,5 cm de viruta de pino fresco están secos, lo que los convierte en un buen aislante. El problema es que los 10 cm restantes están húmedos, lo que convierte la viruta en un mal aislante y, por lo tanto, reduce la capacidad aislante general.Foto 1. Los primeros 2,5 cm de viruta de pino fresco están secos, lo que los convierte en un buen aislante. El problema es que los 10 cm restantes están húmedos, lo que convierte la viruta en un mal aislante y, por lo tanto, reduce la capacidad aislante general.
Incluso si los pollitos se colocan sobre cama seca, es importante que la cama permanezca seca durante el resto de la crianza.
| Si la humedad se acumula hasta el punto de formar costras, aumenta la difi cultad de mantener a las aves en confort térmico durante el clima frío (Fotos 2 y 3). |
Un pollo de engorde genera aproximadamente 3,23 vatios de calor por kg de peso corporal mientras digiere el alimento. Así, 25.000 aves de 1,36 kg producen casi 117,2 kW (equivalente a diez campanas radiantes).
- → Este calor de las aves nos ayuda a calentar las naves en invierno.
- → Lo que no queremos es quitar calor a las aves, como ocurre cuando la cama se encostra.
Mientras que la cama seca es un aislante, la cama densa y encostrada actúa más como un conductor, aumentando la transferencia de calor desde las aves hacia el suelo.

Foto 2. Cama húmeda, fría y apelmazada alejada 60 cm de los comederos y cama caliente y seca cerca de los comederos.

Foto 3. Cama fría y húmeda cerca de los bebederos y cama tibia y seca a 60 cm de los bebederos.
PRUEBE ESTO:

El ave tenderá a comer más alimento para mantenerse caliente y la consecuencia será una mayor conversión alimenticia.
| La situación empeora si la cama encostrada está húmeda: las aves están esencialmente acostadas sobre un panel de enfriamiento evaporativo. |
A medida que el aire circula por el suelo, la humedad se evapora, reduciendo su temperatura, igual que en un panel de enfriamiento evaporativo.
- Ahora las aves no solo están sobre un conductor, sino sobre una cama que puede estar 5–6 °C más fría que el aire de la nave, aumentando signifi cativamente la pérdida de calor corporal.
No es de extrañar que las aves eviten acostarse sobre cama encostrada, especialmente si está húmeda.
Para optimizar el confort y salud de las aves durante el clima frío, debemos asegurar una ventilación sufi ciente para mantener la cama seca, maximizar su capacidad aislante y minimizar la formación de amoníaco.
Para lograr este objetivo, los coeficientes de ventilación mínima durante el clima frío no deben basarse en las condiciones actuales de la cama.
- No queremos esperar a que la cama se humedezca y que el rendimiento de las aves se vea afectado negativamente para aumentar nuestros coeficientes de ventilación mínima; debemos operar de manera preventiva.
Por eso, la ventilación mínima debe basarse en función de la humedad relativa del aire dentro de la nave.
- Si la humedad relativa aumenta con el paso del tiempo, signifi ca que la humedad de la cama también está aumentando, aunque no sea visible.


Foto 5. Aves evitando acostarse sobre la cama apelmazada cerca de las líneas de bebederos.
| Piense en la humedad relativa como una medida indirecta de la humedad de la cama: cuanto más alta, mayor será la humedad de la cama y más tenderá a deteriorarse el rendimiento y la salud de las aves. |
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