
Nutrición avícola
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Consideraciones claves para la formulación de dietas y la fabricación de alimento.
Un elemento clave para lograr un rendimiento óptimo en los pollos de engorde es la mejora genética. Las inversiones en tecnología, infraestructura y capital humano en los programas de mejora genética permiten obtener tasas de crecimiento óptimas, eficientes en el uso del alimento, la calidad de la carne y el bienestar de los pollos de engorde de forma continua y constante.
Las consideraciones relativas al ambiente, el manejo, la salud y la nutrición también son cruciales para el éxito de la producción comercial y para aprovechar todo el potencial genético de las aves.
Al considerar el papel de la nutrición en el manejo de los pollos de engorde, en constante cambio y mejora, la proteína balanceada (PB) y la textura del alimento son características fundamentales.
Además de afectar a la productividad, una PB inadecuada también puede afectar en gran medida a la rentabilidad económica debido a los posibles efectos negativos sobre el consumo de alimento, la conversión alimenticia, la tasa de crecimiento y las características de la canal.
Otra consideración importante, más allá del perfil nutricional de la dieta, es la textura del alimento. Una PB adecuada, y una forma y tamaño de partícula apropiados son fundamentales para alcanzar los objetivos de rendimiento óptimos.
| Una PB adecuada, y una forma y tamaño de partícula apropiados son fundamentales para alcanzar los objetivos de rendimiento óptimos. |
El proceso de formulación para pollos de engorde acepta el concepto de PB, que significa que se tiene en cuenta un conjunto de aminoácidos esenciales digestibles (digestible essential amino acids, dEAAs) en relación con la lisina digestible (digestible lysine, dLys).
Mediante el uso del perfil de PB, los nutricionistas pueden modificar el aporte de proteína cruda manteniendo la misma proporción de aminoácidos en diversas situaciones de producción y condiciones de mercado.
El perfil de PB recomendado por Aviagen® (Tabla 1) es el resultado de varias meticulosas investigaciones experimentales y de campo; por lo tanto, debería ser una práctica estándar para lograr un buen rendimiento biológico de los pollos de engorde.

Los pollos de engorde modernos responden muy bien a la proteína de alta calidad, que es el principal factor para obtener un rendimiento óptimo.
Por lo tanto, seguir las proporciones recomendadas de dLys y dEAAsdLys durante el proceso de formulación; esto es esencial para que los pollos de engorde optimicen la utilización de proteínas y alcancen los objetivos de rendimiento en cuanto a crecimiento, eficiencia alimentaria y rendimiento de canal.
Actualmente existen muchos aminoacidos suplementarios cristalinos diferentes disponibles para la alimentacion de pollos de engorde entre ellos la metionina, lisina, treonina y el triptofano, como la valina, la isoleucina, la arginina y la histidina, entre otros.
En la Tabla 2 se muestran dietas para pollos de engorde a base de maíz resultantes de un ejercicio de formulación sin materias primas alternativas, y con y sin L-valina, L-arginina y L-isoleucina.

En general, al formular una dieta con ingredientes convencionales sin materias primas alternativas, es necesario suplementar estos aminoácidos sintéticos para obtener una PB óptima.
De lo contrario, los niveles subóptimos de cualquier aminoácido esencial específico pueden dar lugar a un perfil de aminoácidos desequilibrado, lo que puede comprometer el rendimiento.

Si estos aminoácidos sintéticos y las materias primas alternativas no están disponibles, el sistema de formulación de menor costo intenta alcanzar los límites mínimos adoptando proteínas intactas de otros ingredientes. Como resultado, la proteína cruda (crude protein, (PC%) podría aumentar para cumplir con la PB recomendada.
Un mayor porcentaje de PC podría dar lugar a una mayor inclusión de harina de soya en las dietas y los riesgos potenciales posteriores como problemas de salud intestinal y mala calidad de cama, que son perjudicales para la salud y bienestar de los animales.
En caso de no disponer de L-valina, L-arginina y L-isoleucina, el uso de fuentes alternativas de proteínas (por ejemplo, harina de girasol, harina de canola, guisantes, proteína de patata, maíz de granos secos de destilería con solubles [distiller’s dried grains with solubles, DDGS], etc.) pueden ayudar a reducir la PC% y, por lo tanto, la dependencia de la harina de soya (consulte la Tabla 3).
Este artículo técnico se ha dividido en dos partes. La Parte II, en la próxima edición, profundizará en la influencia de la textura del alimento, detallando cómo la forma física (pélets, migajas o harina) y el tamaño de partícula son determinantes para estimular la ingesta inicial y garantizar el desarrollo ideal de los sistemas fisiológicos del ave.