Sostenibilidad de vanguardia:
Avicultura mexicana consolida la mayor red de biodigestores para convertir gallinaza en biometano y fertilizante de precisión
Mediante alianzas tecnológicas estratégicas, productores líderes en Puebla y Jalisco cierran la brecha de carbono, reduciendo drásticamente su costo energético y generando una alternativa orgánica de alto valor para el campo.
La gestión ambiental de los residuos orgánicos ha sido históricamente uno de los desafíos regulatorios y operativos más complejos para las unidades de producción en zonas de alta densidad avícola. Con el endurecimiento de las normativas de emisiones y las metas nacionales de descarbonización para el cierre de la década, el sector ha tenido que transitar rápidamente de la simple estabilización de la gallinaza hacia procesos avanzados de biorefinería que añadan valor real a la cadena productiva.
Las nuevas plantas de codigestión, implementadas en los principales corredores avícolas del centro y occidente del país, aprovechan bacterias metanogénicas bajo condiciones controladas de temperatura y presión. El biometano resultante es capturado y purificado in situ para alimentar generadores térmicos y motores de cogeneración, cubriendo hasta el 75% de las necesidades eléctricas y calóricas de las propias granjas de postura y engorda, reduciendo así la dependencia de combustibles fósiles.





















































