Los galpones más antiguos albergan menos animales (< 20.000 pollos), y además son menos productivos, eficientes y automatizados. Los galpones más modernos por su parte son más grandes (> 30.000 pollos) y a su vez más productivos, eficientes y automatizados. Ocurre como consecuencia de la construcción de galpones con mayor anchura y sistemas de ventilación cada vez más sofisticados, que hacen que la densidad de crianza (pollos/m2) vaya aumentando conforme disminuye la edad de la explotación.






















































