Conforme a Roberto Domenech, “Brasil tiene un mercado internacional de 5 millones de toneladas y, en ese contexto, derivar 100.000 toneladas para Argentina no sería ningún disparate. Si entra ese volumen escalonado mensualmente y el precio baja, se retiran porque no les conviene, pero el mal precio nos queda a nosotros por delante”. Y agregó: “Es una medida ingrata para un sector como el nuestro”.



















































