Los precios del pollo cayeron en casi todas las regiones investigadas por el Cepea, tendencia que viene siendo observada desde el inicio de 2018. Según los agentes de investigación, la presión sobre las cotizaciones proviene del ritmo lento de las ventas de pollo al por mayor, que, a su vez, reflejaron en la baja demanda por el animal vivo por parte de los mataderos.























































