Conforme informó el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México, para satisfacer la demanda interna y externa de productos de calidad, los avicultores mexicanos deben aplicar mecanismos de sanidad e inocuidad, como las Buenas Prácticas de Producción Avícola, mantener las medidas de bioseguridad en sus unidades de producción, procurar la salud de las aves y coadyuvar en las acciones para evitar el ingreso y dispersión de plagadas, de acuerdo con los lineamientos que establece el Senasica, para preservar la salud animal.


















































