En la práctica, el “muro” de datos suele aparecer en los puntos de transición: incubadora–granja, granja–transporte o transporte–planta. La señal de alerta más clara es la variabilidad inexplicada al final de la línea, cuando ya es tarde para corregir. TAGAT permite identificar rápidamente dónde se perdió información y qué impacto tuvo en proceso, calidad o logística.


















































