
La influenza aviar altamente patógena (IAAP) continúa representando uno de los principales desafíos para la producción avícola mundial. Aunque la situación epidemiológica varía entre los países de América Latina, la circulación del virus en distintas regiones del mundo ha llevado a los servicios veterinarios oficiales a fortalecer las medidas de prevención y vigilancia para proteger una industria estratégica para la seguridad alimentaria y la economía regional.
Durante los primeros días de junio de 2026, diversos países latinoamericanos mantuvieron o intensificaron sus programas de monitoreo epidemiológico, reforzando los protocolos de bioseguridad en granjas comerciales, incrementando la vigilancia sobre aves silvestres y promoviendo la notificación temprana de cualquier sospecha compatible con influenza aviar.
La estrategia regional busca reducir el riesgo de introducción y propagación del virus mediante acciones coordinadas entre autoridades sanitarias, productores, laboratorios de diagnóstico y organismos internacionales.
La influenza aviar es una enfermedad transfronteriza que puede propagarse rápidamente debido al movimiento natural de aves migratorias, el comercio internacional y el transporte de animales y productos avícolas.
En los últimos años, la presencia del virus en diferentes continentes ha demostrado que ningún país está completamente exento del riesgo, incluso aquellos que mantienen un elevado nivel de bioseguridad.
Por esta razón, las autoridades sanitarias de América Latina consideran indispensable mantener una vigilancia epidemiológica permanente que permita detectar cualquier evento sanitario de manera temprana y evitar su propagación.
La coordinación entre países también resulta fundamental, ya que el intercambio oportuno de información facilita la adopción de medidas preventivas antes de que el virus alcance nuevas zonas productoras.
Especialistas coinciden en que la bioseguridad continúa siendo la herramienta más eficaz para prevenir el ingreso de la influenza aviar a las explotaciones comerciales.
Las recomendaciones difundidas por los servicios veterinarios oficiales incluyen medidas básicas pero esenciales para disminuir el riesgo sanitario, entre ellas:
Aunque muchas de estas prácticas forman parte de los protocolos habituales de producción, las autoridades han insistido en que su cumplimiento debe ser constante y riguroso, especialmente durante periodos de mayor riesgo epidemiológico.
Uno de los componentes más importantes de la estrategia regional es el monitoreo de aves silvestres migratorias.
Estas especies pueden recorrer largas distancias entre Norteamérica y Sudamérica utilizando corredores migratorios que atraviesan numerosos países latinoamericanos.
Si bien la mayoría de las aves migratorias no desarrolla enfermedad clínica grave, algunas pueden transportar el virus y contribuir a su dispersión.
Por ello, organismos de sanidad animal mantienen programas de muestreo en humedales, reservas naturales, costas y otros sitios frecuentados por estas especies.
Además, se recomienda a la población evitar manipular aves silvestres enfermas o muertas y notificar inmediatamente cualquier hallazgo a las autoridades competentes.
La rapidez en la confirmación de casos sospechosos constituye uno de los factores más importantes para contener la enfermedad.

Los laboratorios veterinarios de la región han fortalecido sus capacidades diagnósticas mediante técnicas moleculares que permiten identificar el virus en poco tiempo.
Cuando se detecta una sospecha, los protocolos contemplan acciones como:
Una respuesta rápida puede evitar que un caso aislado evolucione hacia un brote de mayores dimensiones.
El papel de los productores
Las autoridades sanitarias insisten en que los productores constituyen el primer eslabón de la vigilancia epidemiológica.
La observación diaria de los lotes permite identificar cambios que podrían indicar la presencia de una enfermedad.
Entre los signos clínicos que requieren notificación inmediata se encuentran:
La comunicación rápida con los servicios veterinarios oficiales facilita la implementación de medidas de control antes de que la enfermedad pueda extenderse.
La lucha contra la influenza aviar requiere un esfuerzo conjunto entre los países de América Latina.
Organismos internacionales como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) promueven el intercambio de información epidemiológica, la armonización de protocolos y el fortalecimiento de las capacidades técnicas de los servicios veterinarios nacionales.
Gracias a esta cooperación, los países pueden compartir experiencias sobre vigilancia, diagnóstico, bioseguridad y respuesta ante emergencias sanitarias, mejorando la preparación regional frente a futuras amenazas.
Asimismo, las redes de laboratorios especializados permiten una vigilancia más eficiente y una respuesta coordinada cuando se detectan eventos sanitarios de importancia internacional.
La avicultura representa una actividad estratégica para América Latina, no solo por su aporte económico, sino también por su papel en el suministro de proteína animal para millones de personas.
La persistencia de la influenza aviar en distintas regiones del mundo obliga a mantener una vigilancia constante y a reforzar las medidas preventivas, incluso en países que actualmente no registran brotes.
El compromiso de productores, médicos veterinarios, autoridades sanitarias y organismos internacionales será determinante para preservar la sanidad avícola de la región.
En un escenario de creciente movilidad de personas, mercancías y fauna silvestre, la prevención continúa siendo la mejor herramienta para proteger la producción, garantizar la seguridad alimentaria y mantener la competitividad de la avicultura latinoamericana en los mercados internacionales.
Referencias bajo consulta

Materias Primas
Suscribete ahora a la revista técnica de avicultura
AUTORES

Empresas GEEK – Pautas aplicables en la Prefaena y el Procesamiento para aumentar la Productividad
Eduardo Cervantes López
¿Qué puede aprender LATAM de la adopción de tecnologías de sexado en Europa?
Equipo Técnico TARGAN
El Eje Intestino-Hígado: El Motor de la Eficiencia Metabólica y Bioseguridad Interna en Avicultura
Joan Rodríguez MV
Optimizando la nutrición del pollo de engorde moderno – Parte II
Xavier Asensio
Versatilidad del tamaño del huevo en NICK CHICK – Parte I
Equipo Técnico H&N
Valor agregado en la industria avícola: El potencial del pollo en embutidos cocidos
Equipo Avinews Latam
Estrategias de Bioseguridad Integrales para Control de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad: Vacunación Estratégica y Monitoreo Zoonótico en Aves Silvestres II
MVZ. Cesar Isaac Ascencio Pérez MVZ. José Alejandro Jiménez Ramírez
Plumas, Ventiladores y Temperatura ambiental: ¡Guía práctica para el confort de los pollitos!
Udaykumar (Uday Patil) Mudbakhe
Longitud de las vellosidades intestinales del yeyuno e íleon en pollos de engorde
Dra. Odette Urquiza Bravo Félix Sánchez Godoy Guillermo García Hernández Nestor Ledesma Martínez
Recubrimientos sostenibles para reducir las pérdidas de huevos
Gabriel da S. Oliveira Paula Gabriela da Silva Pires Priscila de O. Moraes Vinicius M. dos Santos
Implementación de formulación dinámica de alimentos balanceados y nutrición de precisión en la producción avícola
Edgar O. Oviedo Rondón
Latidos programados: Cómo la temperatura y la hipoxia durante la incubación moldean el corazón y el sistema vascular del pollito
Cristiano Emanuelli Pereira Dr. Marcelo Leite da Veiga Isabela Maraschin Vieira
True Performance: El fin de los altibajos en el rendimiento avícola
Equipo Técnico BAADER