Como el tercer grupo más grande en la industria brasileña de proteína animal, Aurora fue una de las primeras empresas en intensificar las medidas de protección, cumplir con las directrices de las autoridades sanitarias y tomar todas las medidas para garantizar la salud, seguridad y bienestar de sus más de 35.000 empleados directos, además del universo de socios y tercerizados.

























































