Según el USDA, la demanda doméstica impulsará el crecimiento de la producción brasileña de carne de pollo debido a la recuperación económica, menor inflación y un aumento proyectado de 3% en el Producto Interno Bruto. “La previsión revisada refleja la buena salud de la economía brasileña, con menor inflación y un crecimiento estimado de 3% en el PIB”, apunta el informe.























































