En cifras, se explica, en el medio Los Tiempos, que tras la cuarentena se cerraron 2.500 granjas, implicando una baja de producción en aproximadamente 40%. Lo cual, resultó en una caída del precio del pollo dado a una sobreoferta, provocando que los productores comercializarán el kilo de pollo a 3,5 bolivianos, considerando que el costo de producción ascendía a más de 6 bolivianos. Luego, el consumidor final pagaba 8 bolivianos por el kilo de pollo.



















































