Innovación e Inmunonutrición:
Avicultura mexicana optimiza dietas mediante fitogénicos de última generación ante la volatilidad de insumos en 2026
Investigadores y nutriólogos en zonas avícolas de Querétaro y Tehuacán lideran la inclusión de bioactivos botánicos y enzimas de precisión para reforzar la integridad intestinal y reducir costos de formulación.

La transición hacia dietas más eficientes y sustentables responde tanto a desafíos económicos como a las exigencias globales en materia de reducción de antimicrobianos. Diversas pruebas de campo realizadas en los núcleos productivos del Bajío y el Valle de Tehuacán demuestran que la adición estratégica de aceites esenciales (timol, carvacrol y cinamaldehído) ayuda a modular la microbiota del tracto gastrointestinal. Esto previene la proliferación de bacterias patógenas como Clostridium perfringens y mejora significativamente la altura de las vellosidades intestinales.
Adicionalmente, el rebalanceo de aminoácidos sintéticos de alta pureza (como L-treonina y L-valina) ha permitido formular raciones con menor contenido de proteína bruta total. Esta práctica reduce el estrés metabólico derivado del exceso de nitrógeno en las aves y disminuye las emisiones de amoníaco en las galpones, un factor crítico para preservar la salud respiratoria de las parvadas durante los meses de alta humedad e inclinación térmica.



















































