
El ponedero lleva albergado un sistema de expulsión con un motor y dos unidades dentadas que incluye un reloj para regular la frecuencia y velocidad de la cinta de recogida, siendo estadísticamente de los más eficientes del mercado. Además, en instalación lleva slat de plástico blanco de dos metros de ancho y ciento veintiún metros de largo, diseñado para ser un soporte adecuado de las aves sin dañar las patas, lo que añade un plus en confort y cuidado del animal. También cuenta con frontales de madera tratada y perforada.














































