Según el informe, la recuperación económica pronosticada impulsará un modesto crecimiento de la demanda, superando el aumento de los precios de los alimentos balanceados. Además, dentro de los principales productores, la producción de China aumentará más rápidamente, aunque a un ritmo más lento que en años anteriores, ya que el repunte de la producción de carne porcina frena la demanda.





















































